jueves, 18 de diciembre de 2014

Pues sí: el DF es territorio Morena

Rubén Cortés
 
La encuesta de Reforma, ayer, es más que fehaciente: el DF es desde el año 2000 territorio de AMLO, no del PRD. Con partido nuevo hace sólo cinco meses, encabeza las preferencias para asambleístas, con el 26 por ciento, seguido del PRD con un 22 por ciento.
Pero tapan el sol con un dedo quienes ven a AMLO sólo como contendiente a nivel capitalino. La verdad es que puede ser Presidente en 2018 y cancelar la democracia con cambios a la Constitución decididos a mano alzada en el Zócalo… al más puro estilo de Hugo Chávez.
Lo más indicado es que Morena y AMLO, como el partido y el político que mejor han sorteado la actual crisis doméstica, registren una proporción similar a nivel nacional, teniendo en cuenta lo bien que le ha ido al tabasqueño en estos tiempos.
Además, es el político nuestro que más votos cautivos tiene: en las elecciones presidenciales de 2006 obtuvo 14 millones 756 mil 350 y en 2012 sumó 15 millones 896 mil 999; y el único que ha recorrido un par de veces los dos mil 457 municipios del país, más las 16 delegaciones del DF.
La encuesta de Reforma no hace más que apuntalar lo anterior:
De julio a la fecha, Morena tiene en el DF 26 por ciento de las preferencias para integrar la Asamblea Legislativa, seguido del PRD (22 por ciento), PRI (18 por ciento) y PAN (14 por ciento). Ya con el control de los diputados locales, su candidato al GDF en 2018, Ricardo Monreal, será favorito.
En las preferencias para Jefe Delegacional, el partido de AMLO pasó, de julio a la fecha, del 14 al 22 por ciento de las preferencias, situándose 7 puntos por debajo del PRD, que actualmente cuenta con un 29 por ciento de apoyo.
Hace cinco meses la diferencia era de 18 puntos. El PRI y el PAN van en tercer y cuarto lugares, con el 15 y 12 por ciento, respectivamente.
Al potencial natural de AMLO en las preferencias electorales hay que sumar dos apuntes:
1.- Tiene recursos, pues Morena ya le quitó 150 mil militantes al PRD y desde agosto cuenta con 337 millones de pesos de financiamiento del INE, más 133 millones extra (obligatorios para partidos con registro) y otros 204 millones para gastos ordinarios.
2.- El sistema de partidos y los políticos tradicionales sufren actualmente una aguda crisis de credibilidad y la economía se deteriora a pasos constantes: es en momentos históricos como éstos cuando ganan espacio los iluminados y los populistas que dicen todo aquello que la gente quiere escuchar.
Es decir, el electorado voltea hacia quienes ofrecen, gratis, el frasco de las soluciones.
Hacia AMLO, pues.
ruben.cortes@razon.com.mx
Twitter:
 @ruben_cortes

Los que deben pedir perdón...Pablo Hiriart

Ayer en la asamblea del Consejo Nacional Agropecuario una señora le exigió a gritos al presidente Peña Nieto que pidiera perdón por los 43 muertos o desaparecidos de Ayotzinapa. Se trata de una demanda absurda y fuera de lugar.
Hay muchos motivos para que esta administración corrija el rumbo porque los resultados han sido malos, pero no tiene pies ni cabeza que pida perdón por los desaparecidos de Ayotzinapa.
Es como pedirle a Felipe González que se disculpe por los asesinatos de la banda terrorista ETA durante su gobierno en España.
Hay responsabilidad del actual gobierno en la mala situación económica, pues nos endeudamos más, no crecemos, el salario alcanza para menos, hay más pobres, pagamos más impuestos y la gran mayoría de la población piensa que le va a ir peor el próximo año.
Hay responsabilidad del gobierno en el clima de inseguridad existente en el país, al haber bajado la guardia en el combate a la delincuencia.
Pero, ¿pedir perdón por los desaparecidos de Ayotzinapa?
Dirigentes de la escuela Isidro Burgos mandaron a estudiantes de primer ingreso a Iguala, a más de 200 kilómetros de Ayotzinapa, en autobuses robados, a boicotear el evento de una aspirante a la alcaldía, que a la vez era cabeza de una banda criminal.
¿Peña Nieto tiene que pedir perdón por ello?
Los dirigentes de la normal de Ayotzinapa tienen vínculos con el grupo criminal Los Rojos, y con la guerrilla que opera en una parte del estado de Guerrero.
¿Quién debe pedir perdón? Los líderes de Ayotzinapa que mandaron a esos jóvenes al matadero. Son unos criminales.
A los normalistas los secuestraron y asesinaron sicarios del cártel Guerreros Unidos, que formaban un conglomerado criminal con el alcalde de Iguala, su esposa y sus hermanos. Ese alcalde fue candidato de tres partidos, a pesar de ser conocidos sus lazos con grupos delictivos.
Quienes tienen que pedir perdón son los que hicieron candidato a Abarca, no obstante que no tenía el consenso para obtener la nominación por la alianza PRD-PT-MC. ¿Abarca compró la candidatura? ¿Qué otras candidaturas financió?
Vimos a Abarca y a su esposa abrazados con López Obrador, y en el templete de la manifestación el exaspirante presidencial pidió apoyar a Abarca para ser candidato a la alcaldía. De eso ¿tiene la culpa Peña Nieto?
Al finalizar el mitin dos personas se le acercaron a López Obrador para pedirle que reconsiderara su apoyo a Abarca, le entregaron documentos y no hizo caso. Semanas después uno de los que le hizo la petición, Justino Carvajal Salgado, apareció muerto.
Sí hay quienes tienen que pedir perdón por la tragedia de Iguala, y no es Peña Nieto.
Deben pedir perdón los dirigentes de la normal Isidro Burgos de Ayotzinapa, y luego tienen que ser procesados porque abusaron de estudiantes de primer ingreso al mandarlos a robar camiones y luego llevarlos a Iguala a la boca del lobo de Guerreros Unidos, a enfrentarse con ellos.
Tienen que pedir perdón los que apoyaron a Abarca, los que lo hicieron candidato, los que recibieron dinero de su parte para hacer campaña. Ellos, no Peña Nieto, son los culpables de la tragedia.
Estelas.
Por vacaciones, esta columna regresa el primer lunes de enero. Felicidades a cada uno de ustedes.
Twitter:@PabloHiriart

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El verdadero gobernador de Guerrero

Por: CARLOS LORET DE MOLA

  • 17 DICIEMBRE 2014


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Hay uno al que no tocan. Hay uno con el que no se meten. Hay uno que respetan y ensalzan. No lo atacan, no lo humillan, no lo agreden ni lo descalifican

Los violentos maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), so pretexto de su indignación por la tragedia de Ayotzinapa, han cometido toda suerte de actos vandálicos contra la Casa de Gobierno, el Congreso, al INE, centros comerciales, el aeropuerto, la Autopista del Sol, oficinas de medios de comunicación, y sedes de partidos políticos. Le han pegado al PRI, al PAN, al PRD… pero no han tocado a Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador.
Extraño, porque si su protesta es por la masacre de Ayotzinapa tuvieron que haber empezado por destruir vidrios, romper puertas, quemar documentos y achicharrar computadoras del partido que postuló al gobierno de Guerrero al principal protector de los presuntos asesinos intelectuales: es bien sabido que López Obrador, tres meses antes de la matanza, elogió sin medias tintas a Lázaro Mazón, lo anunció como su candidato al gobierno en 2015, y todo mundo sabe que Mazón es el padrino financiero y político del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y de su esposa, María de los Ángeles Pineda.
Pero no. La CETEG, derivación estatal de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), no se mete con Morena, no se mete con Mazón, no se mete con López Obrador.
Es solamente uno de los trucos bajo la mesa en la política guerrerense, carcomida por la corrupción y la violencia, pero concentrada en pelear por los restos de un estado que parece no tener cimientos. El próximo año se elige gobernador y todos están moviendo sus piezas.
No es sólo la CETEG con Morena. Es también el PRD. Sus principales figuras —los senadores Ríos Piter y Sofío Ramírez— tienen tanto miedo a ser retenidos o humillados en las calles por la CETEG que no organizan actos públicos y ni siquiera se presentaron a la reunión de padres de familia de Ayotzinapa en el Senado (tampoco se atrevió a ir el priista René Juárez).
Cómo estarán las cosas que apenas el miércoles 10 de diciembre renunciaron a este partido cuatro dirigentes estatales históricos, tres de ellos vinculados al movimiento guerrillero de Lucio Cabañas.
El PRD consideraba que tenía casi “en la bolsa” la gubernatura. Primero, porque el gobernador llegó por el PRD, el vapuleado Ángel Aguirre. Segundo, porque Aguirre había establecido una alianza con el senador Armando Ríos Piter “El Jaguar” para operar a su favor. Y tercero, porque Ríos Piter aparecía como puntero cómodo en las encuestas.
Pues resulta que Ríos Piter ya no tiene ventaja tan holgada, Aguirre ya no es gobernador y el sustituto, Rogelio Ortega, parece estar operando para el PRI.
Y concretamente para una figura: el que era su jefe en la Universidad Autónoma del estado, Javier Saldaña, a quienes los enterados en la entidad ubican ya como el verdadero mandamás en Guerrero, con ganas de seguir al frente seis años más como abanderado del partido tricolor.

martes, 16 de diciembre de 2014

Presidente débil

 

 
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
15 Dic. 2014

"En la relación entre un gobierno débil y un pueblo en rebeldía, llega un momento en que todo acto de las autoridades exaspera a las masas y todo rechazo a actuar genera desprecio".

John Reed


CUERNAVACA.- La Coordinadora retó directamente al Presidente, pero el mandatario prefirió esconderse en Los Pinos. Apenas el 4 de diciembre Enrique Peña Nieto declaró en Acapulco: "Asumo el compromiso que tiene el Estado para garantizar el libre tránsito en esta importante vía de comunicación". Se refería a la Autopista del Sol, arteria vital para la actividad económica del puerto.

Sin embargo, el 12 de diciembre, en el inicio de lo que popularmente se conoce como puente Guadalupe-Reyes, quedó claro que el Presidente no tiene la capacidad o el valor para tratar de cumplir su promesa. Los activistas de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) bloquearon durante cuatro horas la Autopista del Sol en Chilpancingo. Ninguna autoridad se atrevió a hacer nada.

La inacción revela la futilidad del plan para rescatar Acapulco y Guerrero. Las "40 medidas en cinco ejes de acción" que anunció el propio Presidente en Acapulco el 4 de diciembre de nada servirán si no están acompañadas de la más elemental de todas: "Que la gente que va a venir a Acapulco se sienta segura de que no van a tener que estar dos, tres, cuatro o no se sabe las horas que muchas veces tienen que estar ahí parados", como dijo Pedro Haces Sordo, el presidente del Fideicomiso de Promoción Turística de Acapulco. El Presidente respondió con la promesa de que mantendría abierta la vía de comunicación. La CETEG respondió al reto y demostró que el compromiso era falso.

No solamente en ese tema está demostrando la CETEG ser más fuerte que el Estado mexicano. La organización ha anunciado que no permitirá que haya elecciones en Guerrero. Las declaraciones de políticos y burócratas electorales de que seguirá el proceso electoral han perdido ya credibilidad. Por lo pronto la CETEG ha ordenado el cierre de las oficinas del Instituto Nacional Electoral y éstas se mantienen clausuradas. Ni una credencial de elector se puede obtener hoy en Chilpancingo.

La CETEG aterroriza a los guerrerenses con absoluta impunidad. Este sábado 13 de diciembre grupos de encapuchados cerraron por enésima vez comercios en Chilpancingo. Eran pocos, pero suficientes ante una Policía que no se atreve a defender a los ciudadanos. También el sábado, en Tlapa, militantes encapuchados de la CETEG armados con toletes irrumpieron en una entrega de reconocimientos del Club de Periodistas de Guerrero y secuestraron durante varias horas a 120 personas, entre periodistas y familiares, incluyendo a niños.

La CETEG advirtió que va a continuar con sus movilizaciones y bloqueos en el periodo vacacional. No habrá tregua, dijo el secretario general, Reyes Ramos Guerrero, el sábado 13 de diciembre. La CETEG puede hacerlo porque su movimiento está subsidiado. Sus activistas pueden dedicarse a realizar movilizaciones y bloqueos todos los días porque el gobierno les paga sus sueldos aunque no se presenten en las aulas. La Secretaría de Educación de Guerrero los han apoyado más ahora al decretar vacaciones adelantadas en Acapulco por motivos de seguridad. Esto deja a más maestros disponibles para el activismo.

No hay ninguna garantía de que la Autopista del Sol estará abierta en estas vacaciones. El Presidente quiso ofrecer un desplante de valentía al prometer a los acapulqueños que mantendría libre la Autopista del Sol, pero la CETEG ya demostró que tiene más fuerza. Habría sido mejor que Peña Nieto se hubiera quedado callado. Lo único que logró fue enfurecer a los líderes de la CETEG, que han recrudecido así sus ataques contra los ciudadanos.


CONTRA LOS CIRCOS

El 10 de diciembre los diputados ratificaron la medida del Senado de prohibir los circos con animales. La ley no prohíbe ni la crueldad a los animales ni el uso de animales en actividades como corridas de toros o charreadas. Simplemente prohíbe los animales en los circos... aunque sean bien tratados.



@SergioSarmiento


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Sin ruta alterna...Sergio Sarmiento.

 

 
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
16 Dic. 2014

"La ausencia de alternativas aclara la mente de manera maravillosa".

Henry Kissinger


¿Quién empezó el enfrentamiento del domingo en la madrugada en Chilpancingo antes del concierto de Panteón Rococó? No lo sé. Los activistas de la CETEG y normalistas de Ayotzinapa dicen que fueron agredidos, sin razón, por policías federales en estado de ebriedad. La Policía Federal a su vez afirma que un numeroso grupo de encapuchados llegó al hotel en que se hospedaban 12 policías y, sin razón, procedió a golpear a los policías y secuestró a tres.

En medio de las sinrazones el saldo fue de una veintena de heridos, varios de ellos graves. Uno de los policías golpeados, trasladado a la Ciudad de México para su tratamiento, sufre un grave traumatismo craneoencefálico. Al parecer los encapuchados que lo arrastraron dejaron que su cabeza rebotara una y otra vez contra los peldaños de una escalera. Otro fue azotado en la espalda como si fuera un esclavo en tiempos romanos. La Policía Federal afirma que ninguno de los agentes tenía indicios de haber ingerido bebidas alcohólicas. La Policía Federal ha presentado una denuncia contra quien resulte responsable, pero ya sabemos que no se actuará contra nadie.

La tensa situación no augura nada bueno. No pasará mucho tiempo para que volvamos a ver muertes de policías o activistas. Parecería que los dirigentes de la CETEG y de Ayotzinapa están buscando provocar un enfrentamiento violento para detonar una revolución. A los policías no se les deja actuar y cuando finalmente lo hacen, son acusados de violar derechos humanos. Ya lo decían unos policías estatales de Guerrero el 12 de noviembre: "No somos costales ni animales ni payasos para que nos golpeen y se ría la sociedad de nosotros al ver que no podemos hacer nada".

Por lo pronto la promesa del Presidente de mantener abierta la Autopista del Sol sigue sin cumplirse. El viernes la Autopista estuvo cerrada más de cuatro horas por miembros de la CETEG. Ayer nuevamente fue bloqueada. Capufe, al dar al conocer el bloqueo en su cuenta de Twitter, señaló: "Sin ruta alterna". No aclaró si hablaba de la autopista o del país.

¿Cómo hemos llegado a esto? Por falta de un Estado de derecho. No es nada más la violencia de Iguala. Vivimos en un país en el que cualquiera viola la ley y la autoridad parece interesada en todo menos en hacerla cumplir. Ahí están los ejecutados de Creel y los de Villas de Salvárcar, los de Torreón y los de San Fernando, los muertos del Casino Royale de Monterrey y las víctimas de El Pozolero. Esa misma ausencia de ley la vivimos en los robos cotidianos y en los ministerios públicos que hacen todo lo posible para no levantar una denuncia, y en aquellos que, mientras dicen que tienen una causa justa, bloquean carreteras, roban peajes o utilizan a los policías como costales para golpear.

Un gobierno tiene obligación de hacer cumplir la ley. No sé qué me parece más lamentable: un Presidente que tiene que prometer que ya no permitirá el cierre de una autopista o el que los grupos de poder sigan bloqueándola. No entiendo un gobierno que regala televisores o iPads, que promete seguros de desempleo y pensiones universales sin primas ni aportaciones para reservas, pero que no puede realizar su función fundamental de hacer cumplir la ley.

Yo no sé quién empezó la gresca en Chilpancingo, pero me parece que un encapuchado que propina una golpiza brutal a un policía, y lo deja con daño cerebral, merece un castigo aunque sea maestro o normalista. Hay que exigir justicia por los estudiantes desaparecidos, pero también por los policías agredidos. No tendremos ruta alterna si el gobierno no se atreve a hacer cumplir la ley.


DESGOBIERNO

Ya no son factores externos. La Bolsa Mexicana perdió ayer 3.31 por ciento mientras que el dólar al menudeo se cotizaba arriba de los 15 pesos en ventanillas bancarias a pesar de las inyecciones del Banco de México de cientos de millones de dólares. ¿Será que los inversionistas no sienten confianza ante un gobierno que no puede o no quiere gobernar?



@SergioSarmiento


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Usar la fuerza o rendirse, ¿el dilema?....Pablo Hiriart

16 diciembre de 2014 09:05 AM
Ya basta de autoengaños: lo que buscan los maestros de Guerrero es extender por el país su ofensiva desestabilizadora y poner a su líder López Obrador como presidente.

Han puesto al gobierno ante la disyuntiva de reprimir su salvajismo desatado, o claudicar ante la ingobernabilidad en ese estado.

Con ambos escenarios salen triunfantes sus propósitos. Si el gobierno usa la fuerza contra los delincuentes del magisterio de Guerrero, otros estados se levantarán en solidaridad con ellos para tirar al gobierno.

Si las cosas se dejan como están, los maestros tomarán el control de Guerrero –de hecho ya tienen en su poder, por la fuerza, más de 40 alcaldías– y la debilidad gubernamental será insoportable para la población en general.

Toman la autopista del Sol para obligar al gobierno a utilizar la fuerza pública en su contra, decirse víctimas y extender a otras entidades la protesta contra el “agredido” magisterio guerrerense.

Y si el gobierno no actúa, luego de que el presidente dijera que no permitiría más bloqueos en la autopista, quedará como un Ejecutivo débil, al que cualquiera le tuerce el brazo. Será una señal para que otros estados como Oaxaca y Michoacán retomen la agenda desestabilizadora.

El hecho concreto es que en la actualidad los maestros de Guerrero hacen lo que quieren con total impunidad.

Hace tres años, normalistas de Ayotzinapa quemaron vivo a Gonzalo Rivas, trabajador de una gasolinera en esa autopista, y no pasó absolutamente nada. Su impunidad no es de ahora, pero se ha intensificado con propósitos golpistas.

Ahora los maestros de la CETEG, con el pretexto de los 42 desaparecidos en Iguala, se metieron al hotel donde se hospedan policías federales en Chilpancingo y les dieron una golpiza de padre y señor nuestro.

Son tan salvajes que arrancaron una camioneta en reversa, a toda velocidad, y atropellaron a policías federales y a fotógrafos. No pasa nada.

Un centenar de periodistas reunidos este fin de semana en Tlapa para una premiación, fueron secuestrados por tres horas, los insultaron y los vejaron.

Piden a gritos que el Estado use la fuerza –como es su derecho y su obligación en casos como éste–, para decirse víctimas o ir directo a la confrontación.

Son varios los dirigentes magisteriales y normalistas que se han pronunciado por la vía armada como la forma idónea para consumar su estrategia golpista contra la democracia.

¿Hacemos como que no los oímos? ¿Y después gritamos sorprendidos cuando ataquen con armas de fuego?

Ahí están, ligados a la guerrilla como dijo el gobernador Graco Ramírez, y dispuestos a emprender una escalada de violencia para tirar al gobierno.

No se van a cansar. Le van a hacer la vida imposible a los habitantes de su estado y van a retar al gobierno federal hasta obligarlo a usar la fuerza o levantar bandera blanca.

Por eso es importante preguntar qué va a hacer el gobierno ante esa disyuntiva en que lo han puesto los grupos magisteriales que le tomaron odio por la reforma educativa, que obliga a concursar las plazas de maestros en lugar de heredarlas y venderlas.

No tiene alternativas: o usa la fuerza para hacer valer la Constitución, o claudica ante los violentos.

Lo peor del caso es que el gobierno está en esta encrucijada cuando el país se encuentra más desunido que nunca en los últimos años. Tampoco es casualidad.

Twitter: @PabloHiriart
http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/usar-la-fuerza-o-rendirse-el-dilema.html

lunes, 15 de diciembre de 2014

Los mandaron al matadero

Jorge Fernández Menéndez 15/12/2014 02:04
Los mandaron al matadero
Prácticamente todos los jóvenes desaparecidos en Iguala eran alumnos de primer ingreso en la normal de Ayotzinapa: por eso casi todos ellos tenían el cabello muy corto y eran, por eso, carne de cañón de sus líderes. En esa normal los alumnos de primer ingreso se tienen que ganar su lugar en la escuela con tareas de militancia política.
El 25 de septiembre fueron convocados para ir a Chilpancingo. Se llevaron unos camiones que habían sido secuestrados previamente y en el camino les dijeron que siempre no iban a Chilpancingo sino a Iguala, a muchos kilómetros de la escuela rural normal. Al llegar a Iguala se dirigieron a la central de camiones de donde se llevaron otros dos camiones de pasajeros y se dirigieron hacia donde la esposa de José Luis Abarca, el presidente municipal, María de los Ángeles Pineda, daba su informe como presidenta del DIF en un acto que era, también, el lanzamiento de su candidatura para el municipio.
Ya el 3 de junio pasado grupos de estudiantes de la normal y del Frente de Unidad Popular habían atacado la presidencia municipal después de que, según sus testimonios, Abarca había ordenado detener y matar a por lo menos dos de sus dirigentes locales. Era una disputa política pero, por debajo, subsistía otro conflicto: era una lucha entre personajes ligados a los Guerreros Unidos contra Los Rojos, los primeros hegemónicos en Iguala, los otros en Chilpancingo.
Esa noche de septiembre, según distintos testimonios, Pineda y Abarcaordenaron al jefe de la policía, Felipe Flores Velázquez, todavía prófugo, que acabara con los manifestantes. La policía local tiroteó a los manifestantes en dos oportunidades, primero, llevándose con ellos a 43 o 44, todos los que cabían en sus patrullas, y los demás se dispersaron. Todavía dispararon contra otro autobús, donde murió un joven de 15 años, pero allí no iban normalistas sino un equipo de futbol. Esa noche en el hospital general de Iguala se atendió a 42 heridos de bala.
Los jóvenes fueron llevados al cuartel policial de Iguala, allí llegaron sicarios de Guerreros Unidos y miembros de la policía del municipio de Cocula. Se llevaron a los jóvenes a un basurero perdido en la sierra. Algunos llegaron muertos, no se sabe con certeza la causa, otros, la mayoría, estaban vivos. Ahí fueron interrogados por el jefe de los sicarios. Entrevisté el jueves al procurador general de la República,Jesús Murillo Karam, y explicó lo que uno de los detenidos, de los autores materiales del crimen, contó en su declaración ministerial (que está grabada además en video). “En el momento en que los interrogaba el jefe del grupo delincuencial —me dijo el procurador Murillo Karam—, ellos (los jóvenes normalistas), después de un fuerte interrogatorio, no podían decir más que lo que sabían y alguno de ellos por fin se para y dice ‘el que nos trajo fue éste, él es el que sabe’. Entonces paran al que sabe, al que identifican porque es el único que llevaba el pelo largo, todos los otros estaban pelones (eran de primer ingreso), y es el que les empieza a decir que primero les dijo a los jóvenes que iban a Chilpancingo a botear para venir a una manifestación del 2 de octubre, pero que se los llevaron directo para Iguala, en el camino les dijeron que iban a impedir un acto político. Eso era todo lo que sabían los jóvenes, no sabían nada más”, me dijo Murillo.  
De los jóvenes secuestrados y desaparecidos, sólo dos, el de cabello largo y otro, que aparentemente llegó muerto a Cocula, eran los que sabían por qué estaban ahí. Está en proceso de investigación saber si otro joven apodado El Chilango y que apareció muerto, desollado, en la carretera de Iguala a Cocula, era otro de ellos.
Nadie ha podido explicar, más allá de estas declaraciones, por qué los estudiantes de primer ingreso de Ayotzinapa fueron acarreados esa noche a Iguala. Los directores de la escuela no hablan; los padres no lo saben y sus voceros, como Felipe de la Cruz y Vidulfo Rosales, que no tienen relación familiar alguna con las víctimas, tampoco. Los líderes amenazan y encabezan manifestaciones, actos violentísimos y bloqueos, pero no hacen declaraciones públicas y mucho menos asumen sus responsabilidades. Los detenidos de Guerreros Unidosaseguran que la escuela está infiltrada por Los Rojos. Otros testimonios aseguran que era también una pelea entre corrientes de izquierda, de dentro y de fuera del PRD, con participación también de grupos sindicales como la CETEG y armados como el ERPI, de cara a las elecciones del año próximo entrelazada con los dos grupos criminales que ya había acabado con violencia y muertes en julio pasado.
La historia de los desaparecidos en Iguala tiene muchos responsables, incluso entre los que se presentan como damnificados e indignados. Aquí las únicas víctimas reales son un puñado de jóvenes muy humildes de primer ingreso a una normal que funciona como escuela de cuadros de organizaciones políticas y que fueron mandados por sus líderes a Iguala al matadero.

jueves, 11 de diciembre de 2014

La revolución blanda_ Riva Palacio

Por Raymundo Riva Palacio

Desde que Lucio Cabañas se fue a la sierra hace 47 años para tomar las armas y romper por esa vía la miseria y la marginación, Guerrero ha vivido una convulsión permanente que hoy, sus herederos, ven como el principio de ese cambio para convertirlo en una región autónoma gobernada por comunidades indígenas. Es una apuesta alta, utópica en términos federales, improbable y casi se podría decir que imposible. No lo ven así los arquitectos de esa meta, que ante agotamiento del pretexto de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, escalaron sus demandas. Ya no de justicia, sino políticas, en el prolegómeno de un invierno de mayor confrontación, violencia y provocación.

Ya no es la lucha armada que escogió por impotencia Cabañas, el maestro rural formado en Ayotzinapa. Hoy, sus discípulos optaron por una revolución blanda, para retomar el concepto del afamado profesor de la Universidad de Harvard, Joseph Nye, quien escribió en 1990 un libro fundamental, “Bound to Lead”, sobre el cambio en la naturaleza de las relaciones internacionales de Estados Unidos, en el que describe cómo cambió su expansión mediante el poderío militar por un poder blando, que sin el uso de las armas incide, influencia y controla los intereses de otras naciones mediante ideología y cultura, como brazo extendido de la diplomacia.

Se puede argumentar que en Guerrero, los grupos armados –cuyo núcleo es el EPR-, su frente de masas –organizaciones civiles, sociales y de derechos humanos, junto con colectivos de abogados y productivos-, y el eje multiplicador de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación –la CETEG es parte de la disidencia que tiene en la Sección 22 en Oaxaca su motor rebelde-, están desarrollando con éxito esta estrategia. 

Tomas casetas y la Autopista del Sol, con lo que al estrangular el turismo en Acapulco, voltean a los empresarios contra el Gobierno federal y hacen que las cancillerías del mundo exijan a Los Pinos seguridad para sus ciudadanos. Incendian objetivos estratégicos para que las cámaras de televisión registren las llamas en el Palacio de Gobierno y el Congreso de Guerrero, y saquean y destrozan tiendas y propiedades de empresas multinacionales, para que el gran capital reclame. Como nadie los detiene, la incubación de la idea de un estado hobbsiano, ingobernable, avanza aceleradamente en el mundo.

En el exterior están los resortes de la presión internacional, con las cancillerías pidiendo la aplicación de la ley, y las organizaciones no gubernamentales que financian, reclamando el Estado mexicano que la aplique sin reprimir. Es la lucha del débil contra el fuerte, donde el débil es el bueno y el fuerte, sin legitimidad. Las imágenes son de paralización, pese a que los poderes, aunque a tropezones, siguen funcionando sin interrupción. La revolución blanda en Guerrero gana terreno. Este martes se pudo apreciar la sintonía de los discursos entre grupos que, bajo la misma causa legítima de justicia por el crimen contra los normalistas, dibujan para dónde van. 

En el Senado, los padres de las víctimas de Ayotzinapa, en voz de uno de los padres, Felipe de la Cruz –el más radical y beligerante de todos-, y del abogado Vidulfo Rosales –cercano al ERPI-, afirmaron que no hay condiciones en Guerrero para que se celebren elecciones el próximo año. ¿Qué tiene que ver la justicia en Ayotzinapa con un proceso electoral dentro de casi seis meses? En Chilpancingo, la CETEG aseguró que deben desaparecer los poderes en Guerrero, donde además, no hay condiciones para las elecciones. Hoy sí hay, de acuerdo con el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, pero los grupos antisistémicos trabajan aceleradamente para construir la destrucción.

La causa legítima de Ayotzinapa como el combustible de la revolución blanda. Presionar al Gobierno federal y a las instituciones con impedir las elecciones, es una estratagema. En este momento todos los grupos antisistémicos están unidos en la misma lógica de trastocar el orden legal y administrativo en Guerrero. Pero el objetivo es distinto –aunque pueden convivir-. Por un lado, los grupos armados, como se escribió en este espacio el 14 de noviembre, buscan crear un corredor indígena que cruza Chiapas, Guerrero y Oaxaca, que sea un ente autónomo de la Federación. 

Por el otro lado, la disidencia magisterial pretende la abrogación de la Reforma Educativa y que sean ellos quienes mantengan en esos mismos estados –a los que unirían Michoacán- la rectoría educativa, con recursos y prebendas del gobierno electoral. 

Impedir que haya elecciones, como lo plantean públicamente ahora, es sólo un paso más en la estrategia. Para el Gobierno federal nada de esto es un secreto, pero no han mostrado capacidad y reflejos para impedir que la revolución blanda les vaya arrebatando día por día, Guerrero.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
twitter: @rivapa

miércoles, 10 de diciembre de 2014

A que grado han llegado los pseudomaestros.

Maestros de la Ceteg humillan y ofenden en nombre de los 43 
Escalan Protestas por la desaparición de normalistas y agreden a ciudadanos, políticos, policías...
Irrumpen En Salón en Chilpancingo y obligan a marchar a líderes del PRD con mensaje denigrante
 
Más de 500 maestros de Guerrero sacaron de una reunión a dirigentes locales del PRD y de Movimiento Ciudadano (MC) y los obligaron a marchar por las calles.
Los integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg) irrumpieron en el Salón Los Cedros, donde el líder estatal del MC, Adrián Wences, e integrantes del Comité Ejecutivo Estatal del PRD, entre ellos el ex presidente de ese partido Carlos Reyes Torres estaban afinando detalles de una alianza electoral para 2015.
Los retenidos fueron Misael Medrano Vásquez, director de Asuntos Políticos en Guerrero y Carlos Reyes Torres; a este último se le obligó a marchar con una manta en donde se lee: “Somos ratas del PRD”.
Por la tarde, el Comité Ejecutivo Nacional del PRD rechazó estas agresiones: “Inaceptable es que enarbolando una legítima demanda de justicia, algunos grupos atenten contra los derechos humanos de las personas, independientemente de su filiación política. No es con acciones de intimidación, amenazas o agresiones como se va a enfrentar la grave situación por la que pasa Guerrero”.
Sin embargo, ésta no es la primera retención que realizan los docentes. La noche del viernes 5 de diciembre, la Ceteg y el Movimiento Popular Guerrerense retuvieron al diputado del PRD Daniel Esteban González, a quien acusaron de no apoyar en la búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala.
Fue liberado al día siguiente, 19 horas después, y luego de que le realizaran un “juicio popular” en el que se le obligó a firmar un documento en que se comprometía a pedir licencia a su cargo.
El 6 de diciembre en el DF, integrantes de la CNTE y de la Ceteg, amarraron y obligaron a marchar por siete horas a 11 personas que consideraron “infiltrados”.
A los retenidos les colocaron un letrero en la espalda y en el pecho con la palabra “infiltrados”, hasta que fueron entregados a representantes de la Comisión de Derechos Humanos del DF.

Que no haya elecciones en 2015: Ceteg
Maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (Ceteg), bloquearon las oficinas de la Junta Distrital Ejecutiva 07 del Instituto Nacional Electoral (INE) en el estado.
Los docentes advirtieron que se opondrán a que se lleven a cabo las elecciones del próximo año y que para lograrlo uno de los primeros pasos “es clausurar la totalidad de las oficinas electorales en la entidad”.
Los mentores anunciaron que continuarán con la clausura de todos los módulos del INE, pues “la única decisión que importará de hoy en adelante es la del pueblo”, dijo al micrófono una maestra del magisterio disidente.
Jaquelin Coatecatl
 

Más sobre el complot de Ebrard y Aristegui sobre la Casa Blanca.

 
Del golpe a ‘la debacle’

El olfato periodístico de Carmen Aristegui no falló: la información de la “Casa B
El olfato periodístico de Carmen Aristegui no falló: la información de la “Casa Blanca” de Las Lomas tuvo efecto inmediato y demoledor en la imagen del Presidente que, aún con las explicaciones dadas por su esposa, todavía no logra reponerse. La estrategia de medios que acompañó a la investigación periodística funcionó y en menos de 24 horas la noticia se volvió internacional y cogió mal parados y peor informados a los funcionarios de la Presidencia que, con el Presidente y su esposa en pleno vuelo a Beijing, tardaron en reaccionar y cuando lo hicieron el golpe había surtido efecto. 

Pero ¿cómo se armó el golpe periodístico más fuerte de los últimos años? Una vez que tuvo en sus manos el expediente armado por agentes de inteligencia bajo las órdenes de Marcelo Ebrard, la periodista Carmen Aristegui puso en marcha su gran equipo de investigaciones para redondearlo y armar a partir de los documentos o un reportaje periodístico a profundidad. Hubo dos personas que fungieron como enlaces entre Aristegui y Ebrard en los cuatro meses que duró la investigación: René Cervera fue encargado por el jefe de Gobierno de llevar detalles, mientras que Rafael Cabrera, de la plataforma de periodismo Conecctas y reportero del portal Animal Político, fue el enlace de Aristegui. 

Reporteros expertos en la Ley de Transparencia, con Daniel Lizárraga a la cabeza, prepararon varias solicitudes de información a la Presidencia de la República, a Función Pública y al Estado Mayor Presidencial sobre la propiedad de Sierra Gorda 156, al tiempo que iniciaron la búsqueda en fuentes públicas sobre lo escrito o publicado de la casa. Así, según confirman miembros del equipo de Aristegui a este columnista, encontraron las entrevistas que TV Azteca realizó al arquitecto Miguel Aragonés, las fotos y planos de la mansión en el portal Archdaily.com y la revista “Hola” con Angélica Rivera en su portada de mayo de 2013 que reforzaron la investigación. 

Parte de los millonarios contratos entre el gobierno de Enrique Peña Nieto en el Estado de México (36 mil millones de pesos durante su gobierno) venían en el informe de Ebrard y otra parte fue investigada por los periodistas de Aristegui en portales de internet oficiales que publican esa información. Con los planos y fotos publicadas de la casa en internet se contrató a un especialista que calculara el valor de la casa sin inspeccionarla físicamente. Con toda esa información recopilada por sus fuentes e investigaciones propias, el equipo llegó a una conclusión: Peña Nieto habría violado la ley por no incluir información de la “Casa Blanca” en su declaración patrimonial. 

Además de la información recopilada en el expediente inicial, Ebrard también proporcionó un “frente ciudadano” para los reportajes. Verónica Belaunzarán, líder vecinal de Las Lomas, se hizo presente entre las familias que protestaron por la presencia de la familia Peña Nieto en su colonia. Belaunzarán fue vecina activista contra la nueva ruta de aviones que sobrevuelan su colonia desde mayo pasado y es hermana de Trinidad Belaunzarán, cercana colaboradora de Víctor Hugo Romo, quien apoyaba a Ebrard en su candidatura a la dirigencia del PRD. 

Cuando la investigación de su equipo estaba completa, Aristegui diseñó un plan para potenciar su difusión: el primer golpe se daría en su portal de noticias Aristeguinoticias.com, pero al mismo tiempo, para fortalecer el reportaje, buscó a Rafael Rodríguez Castañeda, director de “Proceso” para que lo publicara en la revista que comenzó a circular el 9 de noviembre. 

Carmen compartió sus investigaciones a cambio de que citaran al sitio Aristeguinoticias.com, y les dijo que lo hacía con ellos porque ningún líder de opinión mexicano como López Dóriga, Ciro Gómez Leyva o Loret de Mola, le darían cabida debido a sus fuertes compromisos y los de sus empresas con el Gobierno. 

Armada la estrategia, con la información en manos de “Proceso” y los corresponsales, al acuerdo se sumó el portal “sin embargo.mx” del periodista Jorge Zepeda Patterson. Llegó el 8 de noviembre y la noticia estalló no sólo en México y a nivel internacional sino que se volvió un trendign topic en las redes sociales. Peña Nieto despegaba en el avión presidencial rumbo a Beijing mientras aquí la opinión pública se incendiaba con escándalo de la Casa Blanca de Las Lomas; a la crisis por los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, se sumaban ahora los señalamientos y sospechas de corrupción del presidente y su familia. El golpe estaba dado y una semana después, el 14 de noviembre, Carmen Aristegui publicaba en su colaboración en el diario “Reforma”: “México debe estar preparado. 

No quedan muchas dudas. Estamos ante la debacle del presidente Peña Nieto. Una debacle temprana”. 

NOTAS INDISCRETAS… Dos candidatos a presidir la Suprema Corte de Justicia destacan en vísperas de la contienda interna en el máximo tribunal: la ministra Margarita Luna Ramos, por su experiencia, trayectoria y su condición de género que podría hacer historia por primera vez en la Corte, y el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena no sólo por ser el más joven de los ministros aspirantes, sino también por su origen externo al Poder Judicial, lo que para algunos podría ser una desventaja, pero para otros podría ser la necesaria inyección de sangre exógena a la Corte. Veremos qué tanto esas dos características de estos dos ministros son vistas como posibles ventajas por sus compañeros que elegirán en los próximos días... Los dados mandan Escalera. Buen tiro.

martes, 9 de diciembre de 2014

Odio por pensar..... Ricardo Alemán.

2014-12-09, 07:00:00
Tener y expresar un pensamiento distinto suele provocar reacciones de odio, no sólo en redes sociales sino en la sociedad en general.
Tener y expresar un pensamiento distinto suele provocar reacciones de odio, no sólo en redes sociales sino en la sociedad en general. Y es que exponer una idea diferente, diversa o disidente a las ideas que pregonan los supuestos dueños de la verdad o los jueces de “la moral de moda”, es motivo suficiente para desencadenar rabiosas y masivas expresiones de odio; para insultar, ofender, descalificar, denigrar y hasta amenazar de muerte.
Desata odio, por ejemplo, exigir que se clarifique, con certeza y sin fanatismo, la responsabilidad de los verdaderos autores intelectuales del crímenes de Iguala; los que mataron a los primeros seis y que habrían matado a los siguientes 43.
Es motivo de odio y muestras extremas de intolerancia decir que resulta creíble la versión oficial de que los 43 corrieron la misma suerte que el primero de los identificados, Alexander Mora Venancio. Desata odio suponer que ante el hallazgo de Alexander es previsible que los 42 normalistas restantes no sólo estén muertos sino que será casi imposible localizar sus restos. Siquiera insinuar esa posibilidad desata un odio irracional que se expresa, delirante, cual pecado capital.
Odio enfermizo contra los que sugieren que la responsabilidad de los crímenes de Iguala es, en ese orden, de la mafia que tiene el control de la Normal Rural de Ayotzinapa –sean grupos armados como el EPR, ERPI y otros que manipulan a los jóvenes normalistas y que los mandaron al matadero–, y aquellos normalistas vinculados con el crimen organizado; que los hay y cuyos nombres los conoce la autoridad federal.
Odio acompañado de amenazas de muerte por atreverse a insinuar que sean investigados y castigados los líderes venales de la normal, esos que utilizan “de carne de cañón” a los normalistas; esos que enviaron a los jóvenes a Iguala –a quién sabe qué acto político–, a sabiendas que era enviarlos a “la boca del lobo”; a sabiendas de que entre los normalistas y los Guerreros Unidos había una guerra a muerte.
Odio contra los que reclaman que, sin titubeos, se deslinde la responsabilidad de los partidos políticos, de hombres y mujeres de las llamadas izquierdas y de los líderes promotores de las candidaturas de Ángel Aguirre y José Luis Abarca –respectivamente-, a los gobiernos estatal de Guerrero y Municipal de Iguala.
Odio contra aquellos que se atreven a señalar como corresponsables de la tragedia a los líderes del PRD, PT, Movimiento Ciudadano y Morena. Odio hacia los que insisten en la teoría de que la principal responsabilidad del crimen y de las complicidades con los matarifes de los Guerreros Unidos se llama Ángel Aguirre, el depuesto gobernador. Odio contra los que se atreven a extender la responsabilidad al Congreso de Guerrero; al Poder Judicial estatal.
La moda, lo “políticamente correcto”, es gritar lo más fuerte posible que si bien los normalistas fueron asesinados por el cártel de los “Guerreros Unidos”, la responsabilidad es de Peña Nieto. ¿Y por qué es culpable el presidente? Porque Peña Nieto debe ser odiado por cometer el “pecado capital” de derrotar en las urnas al mesías, dueño de la verdad y la moral absolutas; salvador de la patria y dictador del bien y el mal. Pensar diferente es motivo de odio, insultos, difamación y amenazas de muerte.
Odio contra aquellos que, con elemental sentido común, piensan que el crimen de Iguala debe ser aclarado por Lázaro Mazón y por su promotor político, el mesías Andrés Manuel López Obrador; a su vez el principal impulsor de del odio de que los muertos y los desaparecidos de Iguala son responsabilidad de Enrique Peña Nieto.
Odio contra aquellos que aclaran que Guerrero ha estado en manos de las llamadas izquierdas a lo largo de dos sexenios; que Iguala era y es un municipio perredista, y que en la llamada “Tierra Caliente” de Guerrero, el control y el poder lo comparten, al mismo tiempo, grupos criminales como Guerreros Unidos y organizaciones sociales vinculadas a la guerrilla. Y si las izquierdas han tenido el control en Guerrero durante más de una década, los políticos de las izquierdas saben bien quién es quién. Y claro, saben quién y por qué mataron a los normalistas. Odio contra los que piensas de esa manera, porque los fanáticos odian a todos los que piensan. Los odian por pensar.
Odio hacia los que piensan que la CNTE, la CETEG, y otras franquicias de ese grupo mafioso no sólo viven del dinero público sino que saquean el dinero público sin cumplir su responsabilidad de educar. Odio contra quienes creen que la mafia CNTE usa la bandera de los normalistas con fines políticos y de chantaje al Estado; para robar más y más dinero de las rentas del Estado.
Odio contra aquellos que piensan que la tragedia de Iguala ya se convirtió en bandera política; estandarte con el que vividores de la protesta intentan derribar al gobierno de Peña Nieto. Odio, contra los que se atreven a cuestionar el ridículo negocio y las pingües ganancias que deja la “moda revolucionaria” de Ayotzinapa.
Odio hacia los que cuestionan el origen del negocio sucio detrás de la moda de Ayotzinapa; playeras, gorras, pasamontañas, plumas lapiceros, cuadernos, discos y decenas de souvenirs de “Todos somos ayotzinapa”.
¿Quién es el capitalista voraz –vulgar mercachifles–, que valiéndose del comercio informal y el ambulantaje promueve la mercantilización de la tragedia de Ayotzinapa; quienes son los líderes de pacotilla que utilizan Ayotzinapa, a sus muertos, a los padres afligidos para sus fines político-electorales?
Odio contra aquellos que se atreven a cuestionar el cuestionable “trabajo periodístico” que exhibió “la casa blanca”; odio, hacia aquellos que suponen que se trató de una estrategia política para vengarse y derribar a Peña Nieto. Odio contra aquellos que –a pesar de exigir que se aclare el cochinero de la “casa blanca”–, no se suman a “la cargada” que reza al “renuncia de Peña Nieto”.
Odio contra los que dudan de la veracidad del juicio mediático en el caso Tlatlaya; contra los que cuestionan que el ejército mexicano haya masacrado a los “modernos mártires de la democracia” en que el manoseo mediático terminó por convertir a los criminales abatidos. Odio por informar que los criminales de Tlatlaya portaban el doble de armas que los militares, que eran el triple en número y que pertenecían a una poderosa banda criminal.
Odio hacia todos los que no se suman al fanatismo de moda; “todos somos Ayotzinapa”. Odio a todos los que piensan distinto; odio por pensar… La democracia mexicana. Al tiempo.

Tomado de El Universal.

Búsquenlos en sus corazones...Jorge Ferández Menéndez

Jorge Fernández Menéndez 09/12/2014 02:29

Búsquenlos en sus corazones
Dice Felipe de la Cruz, vocero de los familiares de los jóvenes desaparecidos en Iguala que seguirán su lucha porque, pese a las pruebas presentadas en contrario, “los chicos siguen vivos”. No es verdad, los chicos no siguen vivos: fueron secuestrados, asesinados e incinerados. Y los restos arrojados a un río. Es terrible, pero fue así y la confirmación de que uno de los pocos restos rescatados pertenecen a Alexander Mora, es también la confirmación de lo que se quiere negar en algunos casos porque sirve como un mecanismo sicológico para no enfrentar la magnitud de la tragedia, pero por otra parte sirve como un instrumento de manipulación política de algunos familiares y de la opinión pública.
Los jóvenes fueron asesinados y no los mató el gobierno federal, como dicen una y otra vez estos grupos. En realidad, la investigación de la PGR es la que ha permitido conocer el verdadero destino de esos 43 jóvenes. Llama profundamente la atención  que Felipe de la Cruz o el abogado de los familiares, Vidulfo Rosales, no hayan hecho una sola condena de los verdaderos responsables del secuestro y muerte de los jóvenes, que no son más que las autoridades de Iguala, el gobierno del estado y sobre todo los grupos criminales que operan con complicidad con esas mismas autoridades. Grupos criminales que, hay que decirlo, infiltraron también la normal de Ayotzinapa, en el contexto de la guerra entre los cárteles de Los Rojos con losGuerreros Unidos, uno de los elementos que catalizó la tragedia.
Una normal que, como la cada día más controvertida CETEG, que engloba a parte de los maestros de Guerrero, los ligados a la Coordinadora, también tenía y tiene una fuerte influencia de grupos armados en su operación. Una CETEG que cada día realiza acciones más violentas e irresponsables apostando, sin el menor asomo de duda, a la confrontación directa con las autoridades. Los hechos de Tlapa el sábado, con personas secuestradas, incluyendo un diputado, vejadas públicamente y con una lógica de operación tomada de quienes fueron los ideólogos de estos grupos, como Sendero Luminoso, confirman tanto ese perfil radical como los datos publicados sobre la relación de los dirigentes de la CETEG con distintos grupos armados.
El 29 de septiembre, cuando se comenzaron a conocer los hechos, escribimos en este espacio que las policías de Iguala y de Guerrero, lo mismo que el gobierno local eran impresentables, pero que también lo era el accionar político de la normal de Ayotzinapa y que en esa confrontación estaba el germen de la violencia. Por supuesto que ello no puede justificar de ninguna forma la matanza, pero tampoco puede justificar una política irracional que llega, incluso, a negar los hechos, la propia suerte corrida por los jóvenes cuyos líderes hasta el día de hoy no nos han podido explicar ni a nosotros ni a los familiares, por qué y para qué los mandaron esa noche a Iguala.
El domingo cuando hablaba en Guadalajara, el presidente del Uruguay, el admirable José Mujica, fue interrumpido con gritos sobre Ayotzinapa, pidiendo que los regresaran vivos. El presidente Mujica, que fue miembro de la dirección de los Tupamaros en los 70, un hombre de acción que fue detenido, torturado y encarcelado en condiciones terribles, inhumanas, durante años, les contestó que debían buscar “a los normalistas en sus corazones”. Es verdad: hay que buscar a esos jóvenes en los corazones para comprender y encontrar a muchos más que son parte de la tragedia cotidiana de la violencia que azota Guerrero. Hay que buscarlos en y con los corazones porque, lamentablemente, los muchachos no, no están vivos.
La Cumbre veracruzana
Uno de esos recuerdos indelebles que tengo como reportero fue cuando hace casi 24 años, en julio del 91, se realizó la primera cumbre iberoamericana en Guadalajara. Era inédita y se daba en una coyuntura de una suma de fuertes liderazgos en México y en la región, en un mundo que estaba cambiando, a meses de la caída del muro de Berlín. Fue un evento extraordinario que, un año después, al cumplirse los 500 años de la llegada de Colón a América, fue celebrado con otra cumbre notable en Madrid. Pero, desde entonces, las cumbres fueron declinando e incluso de muchas de ellas lo único que quedó fueron anécdotas, como el enfrentamientos que tuvieron el rey Juan Carlos yHugo Chávez.
La cumbre que comenzó ayer en Veracruz no generará las mismas expectativas que aquellas dos primeras que quedaron en la historia, pero será recordada porque en un momento de crisis y de cambios profundos, vuelven a juntarse, a reconfigurarse, los liderazgos en la región. También por la excelente organización de los anfitriones: Veracruz sigue siendo un destino notable y ello, sumado al brillo de los juegos centroamericanos, deberá ser calificado como un éxito para el propio presidente Peña Nieto, de los pocos en estos meses de malas noticias, y para el gobernador Javier Duarte que se hizo personalmente responsable de ambos eventos.

Estudiantes de Ayotzinapa, carne de cañón

Pablo Hiriart

Es plenamente entendible el enojo de los padres de los normalistas de Ayotzinapa, y en su muy justificada ira por las evidencias de un asesinato múltiple, reparten culpas a diestra y siniestra. Es su desahogo y merecen respeto.

Hay algo, sin embargo, que no se entiende: ¿por qué eluden mencionar entre los culpables a los dirigentes de la normal Isidro Burgos, que mandaron a sus hijos al matadero?

Eran estudiantes de primer ingreso, y los líderes de la escuela los hicieron ir a Iguala, que está a más de dos horas de distancia por carretera, para no volver jamás.

¿Por qué los mandaron a Iguala? Cualquier padre desearía saber eso.
Los padres de los normalistas han dicho que sus hijos tenían el anhelo de ser profesores rurales, enseñar a otros y salir de la pobreza.

Pero en lugar de estar estudiando, líderes de la normal los mandaron a robar camiones y dirigirse a Iguala.

Hay una gran responsabilidad de los dirigentes de la normal Isidro Burgos en la desaparición y muerte de los estudiantes.

Si a los vándalos de la Coordinadora magisterial de Guerrero les interesara hacer justicia por la muerte de 46 normalistas, estarían pidiendo la aprehensión de quienes mandaron a los estudiantes a Iguala.

Pero a ellos no les conviene que se sepa la verdad, porque lo que desencadenó la tragedia fue un pleito entre organizaciones de izquierda.

Es más fácil gritar “fue el Estado” y “fuera Peña”, que exigir una investigación rigurosa, como lo está haciendo el procurador Murillo.

Al contrario, piden la destitución de Murillo Karam, que es la única autoridad que ha dado resultados en esta complicada investigación.

¿Por qué quieren que se vaya Murillo? Ha realizado una investigación casi impecable, con los autores intelectuales presos y varios de los autores materiales también tras las rejas. Hay casi un centenar de detenidos, habrá más, y quieren que se vaya.

No les conviene que Murillo siga en el cargo, porque si se esclarece por completo la tragedia de los normalistas se quedan sin banderas.

Prefieren la confusión, que el caso no se cierre nunca, para seguir gritando que el Estado es inepto y “fuera Peña”.

A los estudiantes los mandaron a secuestrar camiones y luego dirigirse a más de 200 kilómetros de distancia para boicotear el evento de la esposa del alcalde del municipio de Iguala.

Ella era aspirante a suceder a su marido en el cargo, y los dirigentes de Ayotzinapa no la querían en ese puesto.

La carne de cañón fueron los normalistas que ni siquiera sabían adónde iban, pero cumplían con las órdenes de sus líderes de la normal Isidro Burgos.

Resultó que el alcalde de Iguala y su esposa eran socios de un cártel de criminales que no vacilaron en matar a los estudiantes de una manera extremadamente cruel.

¿Tienen responsabilidad los dirigentes de Ayotzinapa en este crimen?
Desde luego que sí. Por eso la investigación del procurador Murillo es “casi” impecable. Faltan los líderes que mandaron a los normalistas a la muerte.

Estelas
La propaganda de Morena dice que “fue el Estado”, porque en el crimen participaron policías, y éstos representan al Estado. Y como Peña Nieto es el jefe del Estado, el culpable es él. Se trata de un silogismo absurdo, engañabobos. Que asuman su responsabilidad por apoyar al criminal Abarca.

Twitter: @PabloHiriart