lunes, 28 de agosto de 2017

El dedo de Morena: Andrés Manuel y sus hijos


28 de Agosto de 2017

Para mi hermana Silvia.

Dice Claudia Sheinbaum que su designación como candidata de Morena en la Ciudad de México es considerada un dedazo de López Obrador porque es mujer, que si fuera hombre nadie lo calificaría así. Sheinbaum es una mujer suficientemente inteligente como para saber que eso es una absoluta tontería. Es utilizar un recurso que ha sido válido, la discriminación de género, para tratar de ocultar un hecho evidente: hubo un dedazo en su favor. Y tampoco en sí mismo está mal. Lo grave, lo que molesta, es que en Morena le quieran tomar el pelo a los ciudadanos y a su militancia. Si ésta lo acepta bien, pero los demás no tenemos por qué hacerlo.
Es un dedazo porque nadie ha sabido cómo se levantó la encuesta, en qué ámbitos, con qué muestra y qué preguntas, si fue en domicilio o telefónica o en la calle. Los dicho de Yeidckol Polevnsky de que existe en Morena un secretísimo departamento que nadie conoce ni quién dirige ni dónde opera que es el que hace las encuestas, confirmaría varias cosas: primero, que no tienen seriedad ni profesionalismo en el tema y segundo, por qué siempre las encuestas de López Obrador salen cuchareadas en su favor, quizás por eso siempre cree, o le hacen creer, que gana y que le robaron las elecciones. Por eso pedía Ricardo Monreal y se lo negaron, que hubiera encuestas paralelas. Tampoco, es verdad lo que ha dicho Claudia de que todos avalaron las reglas: o mejor dicho, lo que se hizo no era lo que estaba contemplado en las reglas.
No hubo una encuesta, si algo se hizo fue un ejercicio secretísimo, que, como adelantamos, hicieron López Obrador y sus dos hijos, Andrés Manuel y José Ramón (que demuestra en redes sociales ser de una patanería insoportable con cualquiera que no sea de los suyos) que son quienes controlan Morena en la Ciudad de México y el Estado de México. Hace tiempo, meses, que estaba decidido que la candidata sería Claudia y todo lo demás fue una faramalla para evitar que el candidato fueraMonreal. Es tal el engaño que, incluso, Martí
Batres
 asegura que él quedó segundo en la consulta y Ricardo tercero y nadie sabe si tomaron en cuenta a Mario Delgado o no, quien de todas formas se apresuró a aparecer en la foto adelantando los resultados y levantándole la mano a Claudia.
Lo que molesta, insistimos, no es la designación: cada partido tiene el derecho de elegir a sus candidatos como quiere. Tampoco el problema es Sheinbaum: es una mujer capaz, preparada y, además, incondicional de
Andrés Manuel. Tiene sus méritos, más allá de que pensemos que no es el mejor perfil para gobernar la ciudad. Pero eso, insistimos, es una decisión de Morena. Lo que molesta es el engaño y el secretismo. La forma cerrada, soterrada en que se actúa mientras se habla de una democracia interna que no existe. Es una forma de hacer y entender la política que se debe tomar en cuenta cuando se evalúa quién y cómo puede gobernarnos.
El silencio de Andrés Manuel es parte de ello: hoy parte a Los Ángeles a presentar otro de sus libros (vaya que es prolífico). No sé por qué cuando me enteré de la graciosa huida recordé aquella película de Woody Allen Robó, huyó y lo pescaron. Casualidades cinematográficas. Lo cierto es que por menos de eso, Ricardo Anaya está siendo, con toda razón, golpeadísimo en el Partido Acción Nacional. Pero
López Obrador no se digna a decirnos ni una palabra sobre el dedazo capitalino.
Quién sabe qué hará Monreal. Hace veinte años dejó el PRI y se fue al PRD que entonces presidía López Obrador porque le cerraron el camino para ser candidato por el tricolor luego de una carrera de intensa fidelidad al PRI. Dos décadas ha pasado siendo leal a Andrés Manuel, en las buenas y en las malas. Pero cometió el pecado de tener personalidad política propia. Y eso Andrés Manuel no lo tolera: se pueden robar elecciones (Bartlett), cometer delitos electorales (Korrodi) o ser socio de Pinochet (Romo) y tener un lugar destacado en Morena, pero es imposible tener una personalidad política propia.
Dicen que Andrés Manuel ha cambiado. Quizás, lo ha hecho, pero para mal: por lo pronto, ahora el poder en Morena es suyo compartido con sus hijos, los hermanos López BeltránAndrés y José Ramón.

GAMBOA DICE
Hay que reconocer que desde 1982, Emilio Gamboa no se ha equivocado con un tema clave: saber quién será el candidato priista en las elecciones presidenciales. Interrogado el jueves en el senado dijo que hay cuatro posibles en su partido: José Antonio Meade,
Miguel  Ángel OsorioAurelio Nuño y José
Narro
. No le gustó a Eruviel Ávila ni a Enrique de la Madrid, pero me temo que Gamboa no suele equivocarse en estos temas. Sean los cuatro o los seis, la baraja priista es amplia. No pueden cometer el error del Movimiento Regeneración Nacional o el que está cometiendo el Partido Acción Nacional: deben decidir qué método de elección quieren aplicar, el que sea, pero no deben engañar a sus militantes y a la gente.

Las sorpresas de Andrés Manuel


Ha utilizado las candidaturas para sus propios fines desde siempre: desde el fraude declarado del tristemente célebre Juanito 
28 de Agosto de 2017

Feliz cumpleaños, Annie.

En política no hay sorpresas, sino sorprendidos. La frase es inmemorial, pero vigente como nunca: Ricardo Monreal, quien acaba de ser derrotado —de manera humillante— por la nomenklatura de su partido, debe saberlo de sobra.
Y no debería de haber sorprendidos, porque en realidad no hay sorpresas. Andrés Manuel ha utilizado las candidaturas para sus propios fines desde siempre: desde el fraude declarado —y la posterior renuncia forzada— del tristemente célebre Juanito, su propia unción tras una oscura encuesta que Marcelo Ebrard aceptó con sumisión en 2012, la tómbola en la que rifó curules para dar pan y circo al pueblo bueno. Y ahora, en el incidente que tiene a Ricardo Monreal con el “corazón caliente” mientras espera a que se le enfríe la cabeza para tomar decisiones, un procedimiento oscuro que le reconoce menos posibilidades de ganar que, incluso, a Martí Batres. Nadie sabe cómo se hizo, nadie sabe los resultados, nadie puede apelar las decisiones: en esas circunstancias, Monreal habría tenido más probabilidades si el asunto se hubiera decidido con la tómbola de marras.
No hay sorpresas. Sabemos de su intolerancia hacia los medios, que lo ha llevado a calificar a la prensa como inmunda: sorprendidos serán quienes esperen que respete la libertad de expresión. Sabemos de su ignorancia y sus respuestas pueriles ante problemas complejos: sorprendidos serán los que esperen soluciones efectivas de quien se coronó presidente legítimo para saciar su soberbia. Sabemos, también, que por alguna extraña circunstancia siempre termina rodeándose de gente que ya bien recibe dinero en ligas, o hace apuestas millonarias en Las Vegas, se compromete con argentinos y recibe más dinero, pide dinero en cenas con magnates, gobierna ciudades donde desaparecen estudiantes, o recauda dinero como fondos de campaña: sorprendidos serán, sin duda, quienes esperen que la corrupción termine tan sólo por el hecho de que llegue al poder.
No hay sorpresas. Sabemos que desprecia profundamente a una clase media que define como pirrurris, sabemos que no está dispuesto a reconocer sus errores, sabemos que es capaz de paralizar la ciudad que alguna vez creyó en él, tan sólo por un berrinche. Sabemos que está dispuesto, también, a perdonar a todo aquel que se arrepienta y lo siga: sorprendido será quien espere justicia ante la corrupción rampante que está dispuesto a borrar a todo aquel que le manifieste su fe. Sorprendidos serán, sin duda, quienes no dan importancia a que nuestro Mesías Tropical se deslinde, con urgencia, de su homónimo del Caribe, mientras que su partido sigue estrechando lazos con la cancillería venezolana.
Tienen razón quienes proponen un frente amplio, pero no la tienen cuando asumen como causa sacar al PRI de Los Pinos: los niveles de aprobación demuestran que ése, al menos, es un tema en el que la gente no necesita ser convencida. La causa es en contra del populismo nacionalista, como el que llevó al poder a Trump en Estados Unidos; la causa es en contra del nacionalismo económico, como el que logró el Brexit en el Reino Unido; la causa es en contra del populismo económico, como el que tiene a Venezuela sumida en una pesadilla inimaginable. La causa debería de ser el México del futuro: el México al que Andrés Manuel —después de 18 años predicando los mismos principios echeverristas— no sabe aún cómo llevarnos. Aunque ésa, tampoco, es en absoluto una sorpresa.
Monreal enfría la cabeza sin creer que su líder lo ha abandonado. Como a Juanito, como a Marcelo, como a René, como al propio Cuauhtémoc en su momento. Como al PRD, como a la Ciudad de México. Como a tantos muchos que no recordaron que, en política, no hay sorpresas, sino sorprendidos.

lunes, 14 de agosto de 2017

¿La dictadura o la democracia?

Enrique Krauze
13 Ago. 2017

Andrés Manuel López Obrador ha sostenido que la democracia venezolana es mejor que la mexicana. (Univisión, 7 de febrero de 2017). La libertad con la que circuló esa declaración prueba lo contrario. Hay otras pruebas, comenzando por lo electoral, donde AMLO pone el énfasis. Él mismo ha aparecido en más de un millón de spots que se han trasmitido libremente por la radio y la televisión, promoviendo su candidatura. Esos medios y la prensa escrita lo han entrevistado con frecuencia. Morena cuenta con una representación en el Senado, en la Cámara de Diputados, en los Congresos estatales y en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México. Morena ha recibido el financiamiento que el Estado otorga a los partidos. Morena ejerce libremente sus tareas legislativas. Morena gobierna varios municipios en el país. Morena celebra libremente sus congresos y mítines. Morena participará en las elecciones federales del año entrante bajo las reglas e instituciones de la democracia mexicana, que su presidente considera inferior a la venezolana. Si López Obrador estuviera en la oposición en Venezuela, en vez de tener estas oportunidades, habría sido arrestado.

En una entrevista sobre el tema venezolano, López Obrador se limitó a aconsejar a la oposición "no caer en la violencia", pero no mencionó la verdadera violencia, la del régimen, cuyas imágenes atroces inundan las redes sociales.

En Venezuela, la Asamblea Nacional electa por más de 14 millones de ciudadanos ha sido atacada y desconocida por el régimen de Maduro, quien ha impuesto una Asamblea Constituyente con poderes absolutos, contraria a la Constitución vigente (promulgada por Hugo Chávez en 1999) y contraria también a la voluntad de la gran mayoría de los ciudadanos expresada en un plebiscito. Del mismo modo, la fiscal general ha sido despedida para imponer una Fiscalía servil al régimen. Por orden del Poder Judicial, decenas de alcaldes de la oposición están bajo investigación penal o en la cárcel. La autoridad electoral bloqueó un referéndum revocatorio legal, postergó comicios regionales y, para coronar su obra, impidiendo toda vigilancia, infló en varios millones de votos el resultado de las recientes elecciones para favorecer a la Asamblea Constituyente, cuya legitimidad ha sido denegada por numerosos gobiernos y organismos internacionales. En Venezuela no hay televisión independiente (ni siquiera los canales internacionales) y la radio y prensa independientes sufren desde hace años el acoso del régimen.

Pero lo más grave es la violencia que ejerce el gobierno de Maduro contra la ciudadanía. Las escenas de sadismo, vejación y muerte son inocultables. La Guardia Nacional Bolivariana ha reprimido brutalmente a la población que, en una hazaña sin precedentes de coraje cívico, protesta pacíficamente por la carestía, la inflación, la falta de medicinas y alimentos, y la asfixia de todas las libertades. Hasta la fecha hay más de cien muertos, cientos de heridos y detenidos ilegalmente.

A pregunta expresa sobre el régimen de Maduro, López Obrador respondió con una evasiva: "Yo no conocí a Chávez, no conozco a Maduro, bueno con decirles ni conozco Venezuela. Yo soy de Tepetitán, Macuspana, Tabasco". Es cierto, pero no conocer a Pinochet ni a Chile, y provenir de esa región mexicana no le impidió repudiar en 1973 el golpe a la democracia, como tantos lo repudiamos. ¿Por qué mide con distinta vara a los dos dictadores?

Extrañas contradicciones de AMLO. Se declara admirador de Gandhi pero permanece indiferente ante la resistencia pacífica del pueblo venezolano. Se declara juarista, pero el atropello a un Congreso electo y una Constitución vigente lo dejan frío. Se declara de izquierda, pero no denuncia la represión ni lo conmueve la tragedia humanitaria de los venezolanos.

Frente al régimen de Maduro, AMLO no puede tapar el sol con un dedo. Los múltiples defectos de la política mexicana (que sin duda existen, incluso en su partido) no pueden servir de parapeto para desviar la atención de lo fundamental: ¿está con la dictadura o está con la democracia?

Si AMLO no condena al régimen de Maduro, los mexicanos sabremos a qué atenernos en el caso de su triunfo en las elecciones de 2018. La definición es imprescindible si López Obrador aspira a gobernar a México, no a una fracción de México, sino a todo México. Y es imprescindible porque la gran mayoría de los mexicanos no queremos que nuestro país se convierta en una nueva Venezuela.


www.enriquekrauze.com.mx

martes, 8 de agosto de 2017

Fake news

Sergio Sarmiento
08 Ago. 2017

"Todas las encuestas negativas son fake news, como las encuestas de CNN, ABC, NBC en la elección".

Donald Trump


Andrés Manuel López Obrador está molesto con el periódico REFORMA y lo señaló públicamente en Twitter el 6 de agosto: "Reforma, apoyador del 'nuevo frente' de la mafia en contra nuestra. Dice que voy a usar mi 'dedito' en la elección de MORENA. No calumnien".

No es la primera vez que el presidente de Morena, y aspirante a la Presidencia de la República, se lanza contra el diario o sus colaboradores.

Al multigalardonado Paco Calderón le lanzó una advertencia anterior, también por Twitter: "Para Calderón, caricaturista de Reforma. No te equivoques. El que exonera es tu tocayo y la mafia a la que defiendes".

López Obrador se refería a una caricatura en la que Calderón apuntaba que López Obrador exonera a personajes de pésimos antecedentes cuando le dan su respaldo político; el "tocayo" es el ex Presidente Felipe Calderón.

Lo curioso del caso es que López Obrador ha expresado en el pasado puntos de vista positivos sobre este periódico.

En efecto, ha retuiteado sus encuestas cuando éstas lo colocan en primer lugar, aunque las ha señalado como corruptas cuando lo ponen más atrás.

REFORMA no es el único periódico cuestionado por el presidente de Morena. También en Twitter, López Obrador ha señalado: "El Universal no cambia: defendieron a las petroleras extranjeras; ocultaron los muertos del 68 y siguen de gacetilleros del régimen".

En otro tuit acusó: "El Financiero con su encuesta cuchareada terminó por quitarse la máscara y se mostró como es realmente: un instrumento de Salinas y Calderón".

En uno más dijo: "Se retracta el de Proceso sin dejar de editorializar. Supone que cállate es parte de 'el acento del aludido'. Paladines de la objetividad".

En 2014 se quejó: "Mala leche del Proceso. Creen que todos somos iguales, y como en el 2006 y el 2012, con sus 'reportajes independientes', le ayudan al régimen".

A estas quejas hay que añadir sus constantes críticas a Televisa y a otros medios electrónicos que considera parte de la mafia del poder.

López Obrador no es el único político que afirma ser víctima de un complot de los medios. El estadounidense Donald Trump sostiene que todos los medios de su país, con excepción de Fox News, lo atacan injustamente.

Al New York Times en Twitter lo menciona siempre precedido del adjetivo failing, "fallido" o "a punto de quebrar". Pero Trump no se deja vencer. Ayer tuiteaba: "Difícil de creer que con los #Fake News 24/7 de CNN, ABC, NBC, CBS, NYTIMES & WAPO (Washington Post), ¡la base de Trump se está haciendo más fuerte!".

Hugo Chávez también se quejaba de los medios. Por eso sacó del aire a Radio Caracas Televisión, la televisora con mayor público de Venezuela, a la cual persiguió después cuando transmitió en televisión de paga y en Internet.

Varias empresas de radio también perdieron sus concesiones por cuestionar a Chávez.

La prensa escrita fue y es hostigada hoy en Venezuela si critica al régimen de Nicolás Maduro.

Cuando Rafael Correa fue Presidente del Ecuador, estableció multas millonarias para quienes lo criticaban o incluso para los medios que no cubrían las notas que él consideraba importantes.

Supongo que esto no pasará cuando López Obrador sea Presidente de México. Este 13 de julio emitió un tuit que decía: "Al triunfo de MORENA se va a garantizar el derecho a disentir, nadie será espiado, censurado, reprimido. Habrá libertad de expresión". Es bueno saberlo.



EXAMEN A PREPA

Ha habido muchas quejas por los resultados del examen de acceso a la educación media superior del Comisión Metropolitana de Educación Media Superior (Comipems) en el área metropolitana de la Ciudad de México. Javier Olmedo, de la institución, afirma que la calificación se hace con lector óptico. Los alumnos pueden pedir una revisión, dice, pero es difícil que haya errores sistemáticos.


@SergioSarmiento

El talibán de Morena, contra el idioma inglés

Uso de razón
PABLO HIRIART

8 AGOSTO 2017

Angustia que un partido que puede llegar a la presidencia el próximo año tenga líderes, cercanos al candidato, que repudien la enseñanza del idioma inglés en las escuelas públicas.

En una diatriba contra la reforma educativa, John Ackerman, asesor muy próximo a López Obrador, escribió este domingo en Proceso que “no hace falta aprender el idioma del nuevo imperio”.

Apunta Ackerman que “hablar español, el idioma de nuestros primeros (sic) colonizadores, ya nos da acceso al ‘mundo global’ tan admirado por (Aurelio) Nuño”.

Este fundamentalismo antiestadounidense pretende inhibir la capacidad de elección de los jóvenes mexicanos, que necesitan más herramientas para optar por empleos mejor remunerados.

Ahí está lo que piensan en Morena. Y a ese partido le llaman la “esperanza para México”.

Los que dicen estar a favor de los pobres, con sus rencores y disrupciones mentales los quieren condenar a seguir en la pobreza a perpetuidad.

En México hay cinco estados cuyas economías crecen tanto o más que la de China. Y el común denominador de esas entidades es que están conectadas al comercio mundial y al turismo extranjero. El lenguaje universal en esos terrenos es el inglés.

Y los estados más atrasados del país son aquellos donde la CNTE, aliada de Morena, ha tenido la rectoría en materia educativa… hasta que llegó la reforma.

Pero no discutamos con un fanático. Leámoslo para cerciorarnos de lo que piensan de la educación en ese partido.

Dice Ackerman: “Lo que hace falta hoy no es aprender el idioma del nuevo imperio, sino dirigir la mirada hacia adentro para promover un renacimiento integral de la enorme creatividad y profundidad de todos los mexicanos…” bla-bla-bla. Puro rollo.

Afirma que la enseñanza del inglés obligatorio en primaria, y profesores bilingües desde las normales, es porque “México necesita urgentemente que sus obreros puedan leer los manuales escritos en Seattle así como obedecer las órdenes emitidas por sus nuevos jefes de Houston y Nueva York”.

Dice a continuación: “Esta miserable lógica entreguista es la que predomina en el gobierno federal y en las mentes de todos los líderes del PRIAN-RD. Sueñan con desaparecer a México (sic), y en particular al terrible estorbo de los millones de mexicanos dignos y conscientes, para ‘integrarse’ plenamente en América del Norte”.

Cuidado, no es de risa. Estos fanáticos pueden ganar las elecciones y gobernar el país a partir del próximo año.

Creen que por aprender inglés va a desaparecer México.

Ven al conocimiento como un enemigo. Lo mismo piensan los talibanes en Afganistán.

Lo que es una herramienta útil para integrarse mejor al mundo globalizado y tomar sus ventajas, para los ayatolas de Morena es un acto de sumisión ante el imperio.

Nadie ha planteado que la enseñanza del inglés sea una 'varita mágica' para solucionar los problemas de México, como dolosamente atribuye Ackerman al secretario Nuño. Pero es fundamental que la mayoría de los jóvenes dominen ese idioma.

Un ingeniero de sistemas que no hable o entienda inglés, tiene una enorme desventaja.

Hasta para entenderse con los chinos se necesita hablar inglés. Nos guste o no, es el idioma global.

¿Qué México quieren estos fundamentalistas?

Uno que se asemeje a Guerrero en su grado de desarrollo. O a Oaxaca. Y de ninguna manera a estados conectados con la economía mundial: Querétaro, Aguascalientes y varios otros.

Los pobres, para Morena, deben seguir siendo pobres, para que vivan de los subsidios del gobierno en turno. De esa manera se les controla políticamente.

Es la lucha de dos proyectos de nación: volver al México de los 70 o moldear el México que debe emerger en el siglo XXI.

Y eso es lo que se va a dirimir en la próxima elección presidencial.

Twitter: @PabloHiriart

lunes, 7 de agosto de 2017

El apoyo de Morena a Maduro

Pablo Hiriart
1 agosto 2017 El Financiero.

La agresión que sufrieron el domingo en la Ciudad de México ciudadanos venezolanos que protestaban contra la farsa electoral de Nicolás Maduro, fue obra de agrupaciones afines a Morena

Se trata del Frente Popular Francisco Villa, Movimiento Social por la Tierra y Vivienda Popular.

Cercaron a unos cuarenta venezolanos que protestaban frente a la embajada de ese país, en Polanco, quienes fueron empujados e insultados con gritos de “¡Perros de Trump!”, “¡Váyanse a Miami!” y “¡Maduro, a los yanquis dales duro!” (EL FINANCIERO, nota de Anabel Clemente).

Tengámoslo claro: Morena está con Maduro, que el domingo hizo una faramalla de elección bajos sus reglas, a fin de elegir una Asamblea Constituyente que suplantará al Congreso de ese país.

Morena apoya un golpe de Estado en Venezuela para entronizar un proyecto político y económico que responde a las características que desea para México.

Con toda claridad el gobierno mexicano denunció la mascarada de Maduro, y a cambio recibió la andanada del presidente venezolano y de la prensa chavista-morenista en nuestro país.

El diario La Jornada publicó en su editorial del viernes que “este nuevo posicionamiento oficial de las autoridades nacionales lleva demasiado lejos dos actitudes indeseables en el manejo de la política exterior: la sumisión al gobierno de Estados Unidos y la injerencia en los conflictos internos de Venezuela”.

Califica la postura de México como una “alineación con los dictados de la Casa Blanca sobre Venezuela”.

La secretaria general de Morena, Yeidkol Polevnski, el secretario de Honor y Justicia del partido, Héctor Díaz-Polanco, John Ackerman 
–asesor de López Obrador– y otros personajes ligados a Morena son fervientes promotores del gobierno criminal de Nicolás Maduro.

Y muy quitado de la pena sale López Obrador, el domingo, a decir en redes sociales que le prueben que tiene ligas con el gobierno venezolano.

Ahí están sus grupos de seguidores, su periódico, sus segundos en el partido Morena, la CNTE, sus asesores que echan confeti sobre el dictador y su narcogobierno… y pide pruebas.

La mejor prueba de su rechazo hubiera sido condenar al régimen venezolano y a su dictador.

Van más de cien opositores asesinados y López Obrador no ha tenido una frase de condena a la masacre y al golpismo. Al contrario, sus seguidores y la estructura de su partido respaldan al asesino.

No se ha pronunciado porque tiene para México el mismo proyecto político y económico que el chavismo para Venezuela.

Lo que sucede en Venezuela es producto del fracaso económico del populismo, que regala dinero (mientras haya) y permite que sus seguidores se sirvan con la cuchara grande contra la libre empresa y se expropian fábricas, ranchos, medios de comunicación, transportes y unidades productivas.

El resultado ha sido la dictadura política y la ruina económica.

De acuerdo con un estudio de las universidades Andrés Bello y Simón Bolívar, de Venezuela, con datos de 2016, uno de cada dos hogares vive en la pobreza extrema. Y 82 por ciento de la población está por debajo de la línea de pobreza… en el país más rico de América Latina.

Así destruyó a Venezuela el populismo. Así van a destruir a México si es que ganan Morena y sus aliados.

Twitter: @PabloHiriart

¿El inevitable?

Una de las principales promotoras del Peje, se señala alguna de sus verdades.

Denise Dresser 

7ago17


Andrés Manuel López Obrador, el inevitable. El elegido. El que le toca el turno. El que merece la oportunidad. El que responde a las expectativas de los hastiados con el panismo ineficaz y el priismo corrupto. Ha llegado la hora del Peje dicen las encuestas, al menos una tercera parte de la opinión pública, inversionistas que ya piensan cómo lidiar con la impredecibilidad de su Presidencia. AMLO ayudado por la victoria de Donald Trump y la satanización de un país que el tabasqueño defiende envuelto en la bandera nacional. AMLO impulsado por los ánimos nacionalistas que resucita ante una globalización cuestionada. AMLO potenciado por su defensa del petróleo ante una reforma petrolera exitosa pero quizás solo para los mismos de siempre. Ante el bully estadounidense resurge el mesías tropical; ante reformas estructurales viciadas resurge la prédica nacionalista y populista; ante la corrupción extendida resurge el adalid de la austeridad. Para unos, lobo en piel de cordero. Para otros, la salvación.
Retratado escrupulosamente en el libro editado por Jorge Zepeda Patterson, Los Suspirantes, vía un perfil que ayuda a desentrañar el fenómeno político y social que pretende modificar el rumbo de México. El niño de Macuspana que creció en un ambiente bucólico y paradisiaco, nadando, pescando. El adolescente que vio morir a su hermano en un accidente. El estudiante de la UNAM y el delegado del Instituto Nacional Indigenista. El que desde joven mostró una clara fascinación por los actos públicos de pueblo en pueblo. El priista reconvertido en perredista y luego en morenista. El activista, organizador social, esposo, padre, viudo, auténticamente frugal. El político a veces sagaz, a veces torpe, a menudo obcecado, siempre aguerrido. Siempre peleando, siempre creyéndose poseedor de una moralidad superior. Siempre enarbolando tesis nacionalistas y banderas populistas. Siempre febril e hiperactivo. Tomando decisiones sin explicar, rijoso para discutir, inflexible con sus propuestas, poco sensible a las ideas de otros. Y sin embargo, puntero.

¿Qué podría parar al inevitable? ¿Qué podría descarrilar al tren imparable? Sus propios errores, su arrogancia, su propensión histórica a la radicalización cuando se siente atacado, su descuido a los votantes moderados, su desprecio por "los pequeño-burgueses", su capacidad para ignorar el comportamiento delictivo de miembros de su propio equipo. O la consolidación de un frente amplio con un candidato independiente creíble. O que Margarita Zavala lograra construir un polo PAN-PRI cuyo único fin fuera frenar al Peje. La elección del 2018 va a ser un referéndum: AMLO sí o AMLO no. Hoy cuenta con un voto duro y leal de casi un tercio de los votantes, pero con eso no le alcanza para ganar.

Un candidato progresista pero selectivamente; con una visión del mundo y unos códigos personales "más cerca de sus antecedentes campiranos que de las agendas de la nueva izquierda urbana". Lejos de la izquierda civilista y democrática que no se siente representada por él y desconfía de sus tintes populistas. Lejos de políticas públicas que busquen el rescate o la maduración de instituciones democráticas. Lejos de las luchas cívicas que han marcado los últimos años como la Ley 3de3, la construcción del Sistema Nacional Anticorrupción, el establecimiento de una Fiscalía General independiente del poder político, el cuestionamiento a una Ley de Seguridad Interior que perpetuaría al Ejército en las calles sin controles democráticos.

Y a la vez demasiado cerca de personajes y prácticas que alguna vez cuestionó: oligarcas y empresarios rentistas y televisos y ex priistas recién morenizados. Antes despreciados, hoy amados; antes satanizados, hoy perdonados. La República amorosa ahora poblada por miembros de la mafia en el poder. Sólo que han sido purificados para participar en un proyecto construido sobre una decena de ideas básicas, algunas aplaudibles, otras cuestionables; algunas viables, otras pueriles. "El pueblo". La injusticia social. La austeridad, la perversidad de los poderosos. El Estado benefactor. La honradez personal. El nacionalismo. Ni más, ni menos. AMLO amado y a la vez tan limitado. AMLO fascinate y a la vez terrible. Con el nivel más alto de intención de voto y el nivel más alto de reprobación. El inevitable que podría mejorar a México o regresarlo a lo peor de su pasado.

 
opinion@mural.com

miércoles, 2 de agosto de 2017

Una de Maduro, otra de Meade: dos malas para AMLO


Rubén Cortés
 
Los dados rodaron mal ayer para AMLO y su proyecto de “una revolución democrática” y “un cambio de régimen”, si gana la presidencia en 2018:
1.— Entró en dictadura oficial el gobierno de Nicolás Maduro, un símil del cual la segunda de AMLO en Morena, Yeidckol Polevnsky, ha anunciado en público que quiere para México, y sobre el que AMLO no termina de asumir una postura clara, asustando cada día más a la clase media que lo apoya.
2.— La economía mexicana sumó 14 trimestres de crecimiento continuo, lo que quiere decir que las 13 reformas aprobadas en el actual gobierno provocaron un crecimiento de raíces firmes: JP Morgan subió su estimado para el crecimiento anual 2.4 por ciento y Goldman Sachs 2.2 por ciento.
El ídolo de la secretaria general de Morena consumó en Caracas el domingo pasado una dictadura, al imponer una Constituyente de 545 candidatos, todos miembros de su partido, aliados o simpatizantes que prohíbe la oposición, la libertad de prensa y empresa y que lo elegirá líder máximo.
En su primer día de dictadura oficial, Maduro advirtió a los líderes de la oposición que “terminarán algunos en una celda y otros en un hospital psiquiátrico, pero hay que poner orden”. El anuncio se produjo después de que la Fiscalía General contabilizó a 121 opositores asesinados desde mayo.
Sin embargo, AMLO a lo más que llega en relación con la instauración de una dictadura populista de izquierda en Venezuela es afirmar que “no somos como Maduro”, sin querer darse cuenta de que el atentado a la libertad en aquel país es tan grande que lo obliga a un pronunciamiento preciso.
AMLO no entiende que no entiende: mientras más se tarde en emitir públicamente qué opinión le merece la imposición de una Constituyente para su proyecto de “una revolución democrática” y “un cambio de régimen”, más peligro para México volverá a ser de cara a las elecciones de 2018.
En tanto, la actual administración empieza a levantar cabeza en la economía a 334 días de las elecciones presidenciales, con un crecimiento de 3.0 por ciento anual en el segundo trimestre del año y la creación de dos millones 800 mil empleos en cinco años.
En el primer semestre se crearon más de medio millón de empleos: el mayor aumento para un primer semestre en 30 años, lo que indica un claro aceleramiento económico, y de quien AMLO destapó ya como su adversario por el PRI en 2018: el secretario de Hacienda, José Antonio Meade.
Sí. Dos malas para AMLO: el populista Maduro se convierte en dictador sin que él lo critique, nuestra economía mejora…
Y ambas hacen que se le escape la clase media.
(Canela Fina avisa a sus lectores que toma un receso y volverá a publicarse el 14 de agosto)
Twitter: @ruben_cortes

martes, 1 de agosto de 2017

El apoyo de Morena a Maduro

Pablo Hiriart 1/ago/2017

La agresión que sufrieron el domingo en la Ciudad de México ciudadanos venezolanos que protestaban contra la farsa electoral de Nicolás Maduro, fue obra de agrupaciones afines a Morena.
Se trata del Frente Popular Francisco Villa, Movimiento Social por la Tierra y Vivienda Popular.

Cercaron a unos cuarenta venezolanos que protestaban frente a la embajada de ese país, en Polanco, quienes fueron empujados e insultados con gritos de “¡Perros de Trump!”, “¡Váyanse a Miami!” y “¡Maduro, a los yanquis dales duro!” (EL FINANCIERO, nota de Anabel Clemente).

Tengámoslo claro: Morena está con Maduro, que el domingo hizo una faramalla de elección bajos sus reglas, a fin de elegir una Asamblea Constituyente que suplantará al Congreso de ese país.

Morena apoya un golpe de Estado en Venezuela para entronizar un proyecto político y económico que responde a las características que desea para México.

Con toda claridad el gobierno mexicano denunció la mascarada de Maduro, y a cambio recibió la andanada del presidente venezolano y de la prensa chavista-morenista en nuestro país.

El diario La Jornada publicó en su editorial del viernes que “este nuevo posicionamiento oficial de las autoridades nacionales lleva demasiado lejos dos actitudes indeseables en el manejo de la política exterior: la sumisión al gobierno de Estados Unidos y la injerencia en los conflictos internos de Venezuela”.

Califica la postura de México como una “alineación con los dictados de la Casa Blanca sobre Venezuela”.

La secretaria general de Morena, Yeidkol Polevnski, el secretario de Honor y Justicia del partido, Héctor Díaz-Polanco, John Ackerman 
–asesor de López Obrador– y otros personajes ligados a Morena son fervientes promotores del gobierno criminal de Nicolás Maduro.

Y muy quitado de la pena sale López Obrador, el domingo, a decir en redes sociales que le prueben que tiene ligas con el gobierno venezolano.

Ahí están sus grupos de seguidores, su periódico, sus segundos en el partido Morena, la CNTE, sus asesores que echan confeti sobre el dictador y su narcogobierno… y pide pruebas.

La mejor prueba de su rechazo hubiera sido condenar al régimen venezolano y a su dictador.

Van más de cien opositores asesinados y López Obrador no ha tenido una frase de condena a la masacre y al golpismo. Al contrario, sus seguidores y la estructura de su partido respaldan al asesino.

No se ha pronunciado porque tiene para México el mismo proyecto político y económico que el chavismo para Venezuela.

Lo que sucede en Venezuela es producto del fracaso económico del populismo, que regala dinero (mientras haya) y permite que sus seguidores se sirvan con la cuchara grande contra la libre empresa y se expropian fábricas, ranchos, medios de comunicación, transportes y unidades productivas.

El resultado ha sido la dictadura política y la ruina económica.

De acuerdo con un estudio de las universidades Andrés Bello y Simón Bolívar, de Venezuela, con datos de 2016, uno de cada dos hogares vive en la pobreza extrema. Y 82 por ciento de la población está por debajo de la línea de pobreza… en el país más rico de América Latina.

Así destruyó a Venezuela el populismo. Así van a destruir a México si es que ganan Morena y sus aliados.

Twitter: @PabloHiriart

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