viernes, 29 de mayo de 2020

Misión Rescate México


Guillermo Velasco Barrera
en MURAL

29 May. 2020


Crece de forma continua el descontento, la decepción y la incertidumbre por el rumbo que toma el país con el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador. La situación se ha tornado más crítica durante la pandemia, pero México ya venía arrastrando problemas muy graves en materia de seguridad, economía y salud en los últimos meses, sobre todo debido a un gobierno incapaz de hacer frente a dichas problemáticas.

Son muchas las personas que se han desencantado de la autodenominada Cuarta Transformación, pero hasta ahora tal descontento no ha pasado, en gran medida, de mensajes en redes sociales (desde análisis rigurosos hasta memes muy creativos), conversaciones de café, algunas manifestaciones contra el Presidente que, si bien han tenido cierto impacto, no han derivado en algo concreto y el surgimiento de diversas iniciativas, completamente desarticuladas entre sí, para tratar de incidir en las elecciones de 2021.

Recientemente comenzó a circular en redes sociales la Iniciativa Misión Rescate México, que en muy pocas semanas ha despertado una gran expectativa, por su pluralidad y por el mensaje que está planteando con relación a la coyuntura política por la que atravesamos. Hasta ahora habíamos escuchado voces anti-AMLO, pero no una propuesta alternativa para millones de ciudadanos ávidos de hacer algo.

Misión Rescate México ha lanzado un manifiesto en el que invita a los mexicanos a asumir una nueva vocación de unidad, de exigencia, de participación y corresponsabilidad, y ha difundido cientos de videos con el testimonio de ciudadanos comunes y corrientes que expresan de forma simple y llana lo que están viviendo en este momento: madres que ya no tienen guarderías en donde puedan dejar seguros a sus hijos, personas enfermas que no han podido conseguir medicinas, padres de familia que han perdido su empleo y no tienen forma de llevar alimento a su casa, y en fin, muchas historias que hoy son parte de la realidad que vive México.

Además ha recogido el testimonio de ciudadanos que, más allá de quejarse, están dispuestos a sumar y trabajar para sacar adelante a este país, desde su propio ámbito de responsabilidad. Igualmente, políticos de todo el espectro ideológico, han hecho pública su adhesión a esta iniciativa.

Hace mucho que no se gestaba en México un movimiento ciudadano que lograra conjuntar tanta diversidad unida por una causa común. En torno a la campaña de Vicente Fox, se conjuntaron también partidos, organizaciones y líderes con posturas muy distintas, pero con una pretensión común: sacar al PRI de la Presidencia de la República.

Pero lo que está naciendo ahora con Misión Rescate México podría asemejarse más a la concertación que tuvo lugar en Chile en 1988 que congregó a demócratas cristianos, socialistas radicales, socialdemócratas, liberales, izquierdas y un amplio abanico de partidos y agrupaciones políticas con un solo propósito: terminar con el régimen militar encabezado por Augusto Pinochet.

Esta concertación dio pie al plebiscito para consultar si Pinochet debería continuar en el poder, y se impuso el no con una amplia participación de la sociedad, lo que a la postre derivó en que llegara a la presidencia de aquel país Patricio Aylwin.

El contexto es muy distinto, desde luego, comenzando por el hecho de que Misión Rescate México es un proyecto lanzado por organizaciones sociales y no por partidos políticos, pero en todo caso, una convocatoria muy amplia y plural.

Anoche tuvo lugar una concentración digital que marcó el arranque formal de este movimiento que en su génesis congrega ya a más de 100 organizaciones sociales. Miles de ciudadanos participaron para exigir y proponer. Quizá el mensaje más relevante planteado ayer es que el rescate de México es una tarea personal y que nada suple lo que cada uno de nosotros dejemos de hacer para salvar la democracia, las instituciones y el futuro de nuestro país.

 
 
@gvelascob

jueves, 28 de mayo de 2020

La biblia de AMLO

Ricardo Elias en MURAL 28 May. 2020


¿Ya sabes quién dijo que la humanidad ha caído en manos de una élite delincuente, compuesta por banqueros, industriales y políticos profesionales que usan los recursos del planeta y los frutos de nuestro trabajo para sí, y que monopolizan los beneficios de la energía, la tecnología, la ciencia, de los alimentos, de la educación y de la salud, dejando a las mayorías en la miseria y el desamparo?

¿Ya sabes quién dijo que los precios son mediciones subjetivas que hoy en día no tienen mucho que ver con el valor (hay otros índices de medición); que los precios no son nada más que los mecanismos legales de expropiación de la riqueza social y del enriquecimiento de la élite económica?

¿Ya sabes quién dijo que la democracia actual es una perversión de la soberanía del pueblo porque dentro del parlamento rigen en ella los brazos derechos de la élite económica y la corrupción ideológica y material, y afuera rige el manejo de la percepción, la fabricación del consenso y la idiotización sistemática por los oligopolios transnacionales, la adoctrinación masiva (medios de comunicación) y el opio del consumismo?

¿Ya sabes quién dijo que con una nueva "economía de equivalentes" desaparecerán todas las injusticias al hacer que los ingresos del trabajador sean directamente proporcionales al tiempo de trabajo invertido, independientemente de su esfuerzo físico, educación, habilidad, dedicación, dificultad, riesgo, etcétera, y que eventuales casos de conflicto serían decididos por "Tribunales de Valor" compuestos por jurados ciudadanos?

¿Ya sabes quién dijo que en la medida en que la "economía equivalente" venza a la economía de mercado, desaparecerá la ganancia, y la propiedad privada de los medios de producción perderá su base y se eliminará por sí sola?

¿Ya sabes quién dijo que el subsistema económico de una sociedad termina su ciclo de vida cuando deja de satisfacer las necesidades básicas de los ciudadanos y, por lo tanto, se vuelve disfuncional para la manutención del sistema en su conjunto?

¿Ya sabes quién dijo que el cambio de Estado (régimen) es una "legalidad del universo", que se acabó la explotación de los hombres por sus prójimos, es decir, la apropiación de los productos del trabajo de otros, por encima del valor del trabajo propio?

Temo decirles que cualquier similitud con el discurso e ideas de AMLO y la 4T es "mera coincidencia". Quien dijo lo anterior fue Heinz Dieterich Steffan, en su libro El Socialismo del Siglo XXI.

Pero, ¿quién es Heinz Dieterich?: es un sociólogo alemán nacido en 1943 que vive en México desde hace décadas; profesor emérito de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Un hombre de izquierda, anticapitalista. Un teórico frecuentado, autor de más de 30 libros en su especialidad, entre los que se encuentran La teoría del Poder y el Poder de la Teoría, Fin del capitalismo global, Neoliberalismo, reforma y revolución en América Latina, etcétera.

El semanario alemán Die Zeit lo identifica como "el ideólogo jefe de los movimientos sudamericanos de izquierda".

Leer a Dieterich es leer a AMLO. Es entender las motivaciones y argumentos que soportan sus políticas públicas y cómo un "fin superior" y cuestionablemente "noble" le permite tener la conciencia tranquila mientras arruina la economía nacional y la de millones de pequeños y medianos empresarios.

Si queremos ver hacia dónde apunta la 4T, el cambio de régimen y la historia que AMLO quiere escribir, la hoja de ruta se encuentra en el -en muchos sentidos equivocado- libro de Dieterich (El Socialismo del Siglo XXI) y que parece ser la "Biblia" socio-económica-moral de AMLO.

En la última parte de ese libro el autor invita a los ciudadanos del mundo a integrarse al llamado Nuevo Proyecto Histórico (NPH) y cuyos objetivos encajan perfectamente en las políticas públicas y discursos mesiánicos del Presidente: "El NPH es un proyecto para sustituir la sociedad capitalista por la democracia participativa. (...) Sólo si logramos movilizar las reservas intelectuales, morales y materiales de la sociedad a favor de la civilización postcapitalista, podremos vencer a las élites que han secuestrado a la democracia real y la economía solidaria para beneficiar sus intereses egoístas".


"Dime con Heinz andas
y te diré
ya sabes quién eres".

Yo

ricardoelias1@gmail.com

ricardoelias.mx

lunes, 25 de mayo de 2020

Entendido: Revolución, no Transformación

HÉCTOR AGUILAR CAMÍN, 25 mayo 2020

.¿Qué diría Marx de la revolución en marcha de México? ¿Tragedia? ¿Farsa? ¿Las dos?

Epigmenio Ibarra le ha hecho un favor a nuestra discusión pública con su columna de MILENIO: “Los días que estremecen a México”. (“9/5/2020).

Ibarra ha dicho con todas sus letras lo que muchos sospechan pero no todos se atreven a decir, entre ellos quien esto escribe: que lo que quiere hacer López Obrador es una Revolución.


Pacífica, aclara Ibarra, pero una Revolución. De acuerdo, salvo que no hay revoluciones pacíficas, aparte de las científicas, las tecnológicas y las de los grandes éxitos económicos.

La verdad es que, aclarado el propósito del gobierno, se aclara lo demás. La intimidad amistosa y la identidad ideológica de Epigmenio Ibarra con el Presidente permite asumir su texto como un saber de primera mano.

Celebro su claridad, nos ahorra los caminos de la adivinanza y análisis de las intenciones de López Obrador, pues Ibarra no deja lugar a dudas respecto de a dónde va su amigo el mandatario.

Cito:  “¿Transformación es un eufemismo?”, le pregunté a López Obrador mientras, el otro día, con la cámara al hombro, lo seguía haciéndole una entrevista. Se detuvo, lo pensó un poco: ‘El objetivo de una revolución —respondió— es la transformación’”. De acuerdo, salvo porque esas palabras no son sinónimos: Revolución es revolución. Transformación es transformación.

Tanto es así que, a la hora de buscar un referente histórico para la revolución de la que habla, Epigmenio Ibarra cayó en la Revolución rusa y en la cita de su cronista prematuro, John Reed: “Apresurémonos, amigos, a terminar la revolución; aquel que la prolongue demasiado no cosechará sus frutos”.


Cobran sentido así las expectativas de Epigmenio: “México habrá de vivir días y meses estremecedores y luminosos. La atención del mundo se volcará sobre nosotros”.

Así cobra sentido también la prisa destructiva del Presidente, su decisión de arrasarlo todo para hacer . . . una revolución. Entendido, salvo por estas palabras de Marx (18 Brumario): “Hegel dice que los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen en ella, como si dijéramos dos veces. Le faltó agregar: una vez como tragedia, otra como farsa”

.¿Qué diría Marx de la revolución en marcha de México? ¿Tragedia? ¿Farsa? ¿Las dos?

El Índice Pepe El Toro

LEO ZUCKERMANN


• Otra vez, el genio comunicativo de López Obrador. Como sabe que este año tendremos una de las peores caídas del crecimiento del PIB de los últimos cien años, mejor desecha esta medida y la sustituye por otra.

25 de Mayo de 2020

En el final de la segunda película de la trilogía de Pepe El Toro, Ustedes los ricos, los pobres de una vecindad están alegremente celebrando una fiesta. De pronto, la señora rica entra a la vecindad. “Por favor, déjenme entrar, estoy muy sola con todos mis millones y vengo a pedirles, por caridad, un rinconcito en su corazón. Ustedes, que son valientes y que pueden soportar todas sus desgracias porque están unidos. Ustedes los pobres, que tienen un corazón tan grande para todo. Denme un pedacito. Ustedes son buenos”.

Generoso, Pepe El Toro le da la bienvenida a ese mundo de los pobres quienes, a pesar de sus desgracias, son alegres y con una moral intachable. Son humildes, bondadosos, familiares y fieles. Los ricos, en cambio, son materialistas y avaros que pueden comprar muchas cosas, pero no la felicidad. Por eso están tan solos en la vida.

La tres películas de Pepe El Toro (interpretado por Pedro Infante) fueron un exitazo en la taquilla. Hoy se consideran como joyas de la época de oro del cine mexicano. Escritas y dirigidas por Ismael Rodríguez, tocaron una fibra muy profunda en las emociones de los mexicanos. Es la lucha de clases de Marx llevada a la pantalla grande en un pastiche de la vecindad urbana que comenzaba a sustituir a las rancherías en México.

Gracias a la televisión, los éxitos de Rodríguez se reprodujeron durante muchas décadas y tuvieron un eco con varias generaciones de mexicanos. El mensaje de los pobres-buenos y ricos-malos se fue repitiendo durante mucho tiempo en el país.


Setenta años después, es una de las bases discursivas de la llamada Cuarta Transformación.

El gobierno actual, que ya está viendo, como todos, una caída profunda en el bienestar material, pretende reemplazar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) ­—que mide el valor monetario de los bienes y servicios que produce un país—como una de las variables macroeconómicas más importantes para medir el desarrollo nacional.

Dice el Presidente: “Estoy ahora trabajando sobre un índice para medir bienestar, un índice alternativo al llamado Producto Interno Bruto, lo voy a presentar, un nuevo parámetro que va a medir, sí, crecimiento, pero también bienestar, también grados de desigualdad social. Se va a aceptar si hay crecimiento y hay menos desigualdad. Y otro ingrediente en este nuevo parámetro, en este nuevo paradigma, la felicidad del pueblo”.

Y agrega: “Tiene que haber crecimiento con honestidad, crecimiento con austeridad, crecimiento con bienestar, crecimiento con cultura, crecimiento con felicidad. Y eso antes se llama desarrollo”.

Otra vez, el genio comunicativo de López Obrador. Como sabe que este año tendremos una de las peores caídas del crecimiento del PIB de los últimos cien años, mejor desecha esta medida y la sustituye por otra.

Si el PIB estuviese creciendo al 4 por ciento anual, como lo prometió en su campaña, no estaría proponiendo tal cosa. Pero, al fin y al cabo, el Presidente es un político y los políticos inventan distracciones para que la realidad, en lugar de verse negativa, aparezca como positiva.

Me adelanto y apuesto a que la nueva medición que propondrá el Presidente será una especie de Índice Pepe El Toro. El IPET, por sus siglas, le dará más peso a la igualdad entre la sociedad, aunque no haya crecimiento del producto.

Igualdad que se logrará porque habrá más pobres en el país. Debido a la crisis actual, muchas familias de clase media pasarán a formar parte de las clases pobres. Mejor para ellos porque, al fin y al cabo, como en las películas de Ismael Rodríguez, los pobres son gente buena, alegre, humilde, bondadosa, espiritual, familiar y fiel. En una palabra: felices.

La felicidad tendrá un peso importante en el IPET, tal y como lo adelanta AMLO. De esta forma, se comprobará empíricamente que, hoy, México está mejor que antes del 2018 y, desde luego, irá mejorando hasta alcanzar un récord en su medición en 2024.

También apuesto a que mucha gente le creerá a López Obrador. Como, en su momento, se creyó la fábula de las películas de Pepe El Toro: ese mundo maniqueo de pobres buenos y solidarios frente a ricos malos y solitarios. Un mundo que toca una fibra muy emotiva y profunda que existe entre los mexicanos.





Bien podría ser el Producto Interno Bruto la rica de la película quien llega triste y derrotada a la vecindad. Y así le da la bienvenida Pepe El Toro a la fiesta: “Pásele señora, ahora no entra usted con los pesos por delante. Entró con una pena y el corazón en la mano. Ahora sí es de los nuestros. Aquí entre nosotros encontrará lo que nunca ha podido encontrar. Lo que más vale: amistad, cariño…”



           Twitter: @leozuckermann

Prohibido disentir

FALACIAS DEL PODER / Jesús Ibarra en MURAL
25 May. 2020


En pleno auge de los regímenes autoritarios del siglo XX, en 1945 Karl Popper publicó una de las obras más significativas de la filosofía política La sociedad abierta y sus enemigos. Si el filosofó austriaco aún viviera y lo hiciera en México, estaría, por decir lo menos, sorprendido ante el giro orwelliano de nuestra democracia. En el último episodio, nos encontramos que Notimex, la agencia de noticias del Estado mexicano, no del gobierno en turno, amenaza la libertad de expresión y gesta esquemas de polución informativa.

Los atentados al debate público han sido copiosos, este último ocurrió luego de la difusión de una investigación conjunta elaborada por Signa Lab del ITESO, la organización Artículo 19 y Aristegui Noticias. El trabajo documenta una campaña automatizada de "bots", en la red social Twitter, contra siete periodistas críticos de la administración del presidente López Obrador. La investigación muestra una operación coordinada desde la dirección de Notimex que, pese a negar los hechos, no ha logrado desvirtuar la sólida metodología de Signa Lab y sus resultados.

La libertad de expresión es condición estructural del funcionamiento de una democracia. Como dice el filósofo del derecho español Francisco Laporta "no es una más de las libertades civiles, sino la libertad política por excelencia". Nada más y nada menos, sirve para que la ciudadanía tome el control de su destino y no dependa de agendas e intereses privados. "La verdad política ya no es algo que pueda ser impuesto o dictado desde el poder, sino algo que sólo puede ser descubierto y aceptado por la razón", aquí se encuentra el valor de la crítica libre e informada.

Por su parte, la función que cumple la información es proveer de materia prima a la discusión racional de una sociedad que se hace cargo de sí misma. A través del derecho a informar y a ser informados nos proveemos de los datos necesarios para participar en libertad e igualdad en las decisiones políticas básicas, para lo cual el flujo de la información y su veracidad son condiciones ineludibles. Intervenir el flujo informativo, distorsionarlo o amenazar la libertad de expresión son claras manifestaciones de regímenes autoritarios. La organización Reporteros Sin Fronteras sitúa a México en el sitio 144 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019. La indignante cifra de periodistas asesinados y la descalificación al trabajo informativo desde el poder nos posicionan así en el ranking mundial.

El futuro inmediato no es halagador, al mismo tiempo que se estrecha y enrarece el debate público, se debilitan los mecanismos de rendición de cuentas y se sustraen de la mirada pública las decisiones de interés común. La consecuencia ha sido la descomposición acelerada de la deliberación política; cada vez con mayor frecuencia se imponen el secreto, la verdad revelada y la ausencia de critica libre, enemigos corrosivos de una sociedad informada. Afortunadamente la autocensura todavía no es la regla; periodistas de prestigio, académicos u organizaciones como la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi), han señalado el manejo informativo de Notimex como faccioso, partidista y progubernamental.

Es inaceptable que luego de aparecer la investigación de los ataques a periodistas críticos, Carmen Aristegui y Rossana Reguillo se encuentren bajo ataque severo en redes sociales. Una manifestación evidente del retroceso hacia el principal peligro que señalaba Popper: una sociedad cerrada celosa de su mayor expresión, la tribu. En estas condiciones, es imperativa una investigación exhaustiva por parte del Órgano Interno de Control de Notimex.

Si no denunciamos hoy, vendrán por nosotros mañana.


@jesusibarra0

martes, 19 de mayo de 2020

¡Exprópiese!

Hay un pueblo con sus aspiraciones y esperanzas expropiadas y dependiente de las dádivas del gobierno


POR: RAYMUNDO SÁNCHEZ
 MAYO 19, 2020 · 2:50


Al pie de la letra sigue la cuatroté la amenaza del prócer del chavista-madurista metido a director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, emitida en mayo de 2018, poco antes de las elecciones presidenciales, contra los empresarios que, a su parecer, se resistieran a colaborar el gobierno que se hizo llamar de “la esperanza”: “Chingue su madre, ¡exprópialos!

En los hechos han sido una expropiación, que pagamos los mexicanos a cambio de nada, la cancelación del NAIM, que nos está costando 71 mil millones de pesos y 46 mil empleos directos e indirectos; el cierre de la planta cervecera de Constellation Brands, en Mexicali, con lo que perdemos al menos 900 millones de dólares y cuatro mil empleos; y el freno de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, a la inversión en energías limpias, que tiró 6 mil 600 millones de dólares en inversión extranjera en 44 proyectos en 18 estados, y 30 mil puestos laborales.


O las que están por consumarse: quitar a la IP la administración de las afores y concentrar esos recursos en el Banco del Bienestar, iniciativa que, primero, lanzó el diputado de Morena, Edelmiro Santiago Santos Díaz, y luego respaldó el Presidente Andrés López Obrador; la del dirigente provisional morenista, Alfonso Ramírez Cuéllar, para que el INEGI se meta a los hogares a revisar “la riqueza” de cada uno para que paguen más impuestos.

Y la momentáneamente frenada propuesta para que el Ejecutivo haga uso, a su voluntad, del presupuesto de egresos. 


El resultado: desincentivar la inversión nacional y extranjera, y matar la competitividad y la esperanza de los mexicanos. ¿Para qué esforzarse y crear riqueza, si al final el Estado nos quitará el producto de ese esfuerzo?  ¿Para qué estudiar y ser mejores en un país cuyo Presidente ve inservibles a arquitectos, ingenieros, periodistas, economistas, técnicos, emprendedores…

En resumen, un pueblo con sus esperanzas expropiadas y dependiente de las dádivas del gobierno. Un anillo al dedo para el lucro político-electoral.


***
Solidaridad y responsabilidad social mantiene el empresariado en la etapa más crítica de la pandemia. Grupo Televisa, Bimbo, Grupo México, Mastercard y Fundación Bailleres, entre otros, hicieron posible el donativo de 2 mil ventiladores de la compañía holandesa Philips, para pacientes de COVID-19, lo cual agradeció el canciller Marcelo Ebrard. 

Incluso el Centro Mexicano para la Filantropía y la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial por México, felicitaron a las mencionadas empresas.

***
EN EL VISOR: Será hasta 2022, un año después de la elección intermedia, cuando se dé a conocer el número real de muertos en el país por coronavirus. Lo dijo el subsecretario Hugo López-Gatell.

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
RAYMUNDO.SANCHEZ@HERALDODEMEXICO.COM.MX

miércoles, 13 de mayo de 2020

El crimen social de López Obrador

 13/05/2020 - Pablo Hiriart

Haber puesto al país en manos de una persona sin conocimientos y que exuda rencor por todos los poros, perjudicará más a los que menos tienen y llevará a 10.7 millones de personas a la pobreza extrema, tan sólo en este año. Y le faltan cuatro.

Cada día de este 2020, 29 mil 315 mexicanos pasarán a engrosar las filas del hambre.

Ayer se publicó el reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), donde explica que con una caída de -6 por ciento de la economía y de cinco por ciento generalizado del ingreso, en este año, la pobreza extrema (personas cuyos ingreso no les alcanza para una canasta básica) pasará de 21 millones en 2018 a 31.7 millones al cierre de este año.

Los cálculos de Coneval son prudentes, porque la economía en este año, según reportes especializados, podría caer entre -7.5 o -10 u 11 puntos.

Estamos ante un crimen social cometido por quienes se dijeron redentores de los pobres.

De un plumazo, a la basura los avances –lentísimos– en la lucha contra la pobreza en este siglo.

Vaya paradoja, Peña Nieto, acusado de ignorante y frívolo por los amigos de la 4T, sacó a poco más de dos millones de mexicanos de la pobreza extrema en su sexenio.

Y López Obrador, en un solo año, mandará a esa categoría, en la que no alcanza para comer diario, a 10 millones de personas en sólo 2020.

Antes de la 4T, no vivían en pobreza extrema. Ahora conocerán el hambre.

Si desconfían de los datos del Coneval, ahí está el documento de la Cepal entregado ayer: México será el país de América Latina que más pobres va a generar en este año.

Fue el coronavirus y no el gobierno, dirán algunos y en parte tienen razón. Muy poca, por cierto.

La crisis ya venía desde el año pasado en México, cuando los actuales gobernantes tiraron la economía a bajo cero.

Y este año la crisis mundial por el coronavirus anunció desde finales de enero que pegaría con fuerza. El gobierno no hizo nada por atenuarla y se negó a establecer medidas contracíclicas.

El Presidente pensó que era la oportunidad de oro (anillo al dedo) para castigar a los empleadores, a los que colmó de insultos durante dos décadas: si van a quebrar, que quiebren, dijo ya instalado en Palacio Nacional.

Pero los más castigados serán los pobres y los que ya habían salido de pobres.

Nunca aceptó que para superar la pobreza tiene que haber empleo, y para que haya empleo se necesita inversión.

Se dedicó a hostilizar a los inversionistas: canceló el aeropuerto para decirles 'yo mando aquí'. Quiso litigar el pago de los ductos que traen gas a México, que ya estaban terminados. Con una consulta popular ilegal cerró una gran planta cervecera que ya había invertido cerca de 800 millones de dólares. Congeló la reforma energética.

¿Quién va a invertir en el país si no hay certeza jurídica y el Presidente, un admirador del Che Guevara, agrede a los inversionistas y a los emprendedores privados?

La caída en el empleo es brutal. Es la peor, en un mes de abril, desde 1995 con Ernesto Zedillo. Hasta allá retrocedemos, más lo que falta.

De acuerdo con los datos del IMSS, dados a conocer ayer martes, en un mes y medio se perdieron 750 mil empleos

Gonzalo Hernández Licona, ex secretario ejecutivo de Coneval, escribió ayer que si se quiere saber cómo nos va a ir con la pobreza hay que checar cómo va el empleo. Menos empleo es igual a más pobres.

Eso no lo entiende López Obrador y castiga a los empleadores, es decir a los que dan trabajo al 92 por ciento de la población empleada del país.

Resultado: sólo en abril se perdieron 18 mil 500 empleos... cada día. Nueve veces más que en abril de 2009, cuando se juntaron la crisis global más el cierre del país por la influenza AH1N1.

López Obrador cree que con los programas sociales será suficiente. Terrible error. Primero, porque en su gobierno hay menos programas y menos beneficiados. Y segundo, porque no hay apoyo a los que pierden su empleo, ni a las empresas para que no cierren.

El daño ya está hecho. López Obrador, vaya ironía, pasará a la historia como un presidente que fue fabricante de pobres.

Pudo haberlo evitado, o atenuado, pero ganaron sus rencores y el de algunos de quienes lo acompañan en esta aventura destructiva.

Este año se pagarán 200 millones de dólares como amortización a extranjeros tenedores de bonos del aeropuerto que no se va a construir.

Más lo que hay que seguir pagando los años siguientes (cuatro mil 200 millones de dólares faltan por pagar) por cumplir el capricho presidencial de destruir un aeropuerto.

En lugar de gastar en defender la planta productiva y el empleo, el gobierno va a gastar ocho mil millones de dólares (que en realidad serán doce mil millones) en una refinería nueva que perderá dinero.

Cuando AMLO anunció, el mes anterior, las medidas contra la crisis, enlistó entre ellas darle dinero adicional a Pemex para continuar su expansión, sin importar los números de la realidad:

Sólo PEP (la división de exploración y producción de Pemex) perdió, en el primer trimestre de este año, 462 mil millones de pesos.

Para sostener empresas, y por tanto empleos y cadenas productivas, nada. Que quiebren.

El resultado de la ineptitud presidencial está haciendo estragos.

Millones de pobres más.

Millones de mexicanos que no tendrán para comer.

Millones de empleos perdidos.

Un millón 200 mil jóvenes que este año tendrán edad de trabajar y no van a encontrar empleos.

¿De qué van a vivir? ¿Cómo le van a hacer?

Miseria y descomposición social será el legado del político que llegó al poder con la consigna de “primero los pobres”.

lunes, 4 de mayo de 2020

La marcha de locura

Pablo Hiriart 4 mayo 2020

Esta locura no puede continuar.

Durante el primer trimestre Pemex, que según el Presidente estamos rescatando (con dinero del erario), perdió 562 mil millones de pesos.

Y el año pasado, que tuvo pérdidas récord, éstas alcanzaron los 350 mil millones de pesos.

El reciente jueves, en su conferencia matutina, el Presidente pidió al sector privado, y a la sociedad, que aporten dinero para adquirir equipo de protección a médicos, enfermeras y paramédicos.

¿No se capta la gravedad de su desconexión con las tareas esenciales de su cargo?

Tan solo en tres meses de este año, por la necedad de apostarle al petróleo sin el concurso de la inversión privada, Pemex perdió el equivalente a cuatro veces el presupuesto de la Secretaría de Salud.

En sólo tres meses perdimos, en la obsesión petrolera, el gasto de cuatro años en Salud.

Y el Presidente pide donativos, es decir caridad, para comprar el equipo que falta para proteger al personal médico que atiende a los enfermos de coronavirus.

Hace una semana expidió un decreto que anuncia la inyección de recursos, adicionales a los presupuestados, por 65 mil millones de pesos para Pemex.

En 15 meses de gobierno de AMLO, Pemex ha perdido 922,000,000,000.00 de pesos. Casi un billón.

Sumemos lo gastado por no terminar el aeropuerto internacional en Texcoco, más lo que se adeuda a tenedores internacionales de bonos (cuatro mil 200 millones de dólares), hablamos de una perdida mínima de un billón doscientos mil millones de pesos.

Hay que parar esa locura.

PUBLICIDAD

Promote health. Save lives. Serve the vulnerable. Visit who.int
El daño patrimonial a la nación no tiene precedentes desde que perdimos la mitad del territorio.

No puede seguir así porque es la destrucción del país, no sólo de la economía.

En los proyectos prioritarios enlistados por el Presidente está la continuación de la refinería en Dos Bocas.

Sin embargo Pemex-Refinación perdió en los tres primeros meses de este año ochenta mil millones de pesos. Vamos por más (pérdidas).

Y el año pasado perdió 50 mil millones.

¿A quién se le ocurre hacer una refinería cuando no es negocio la refinación? A él y a Rocío Nahle.

El año pasado Pemex perdió 5.25 dólares por barril refinado. Durante el primer trimestre de este año, por cada barril refinado (gasolina, diesel, etc.), perdió 12.5 dólares.

Y vamos a gastar ocho mil millones de dólares (en realidad serán 12 mil millones, cuando menos) en Dos Bocas para perder más dinero en otra refinería, pero nuevecita.

Es “la marcha de la locura”, como el nombre del libro de Barbara W. Tuchman en que recrea y analiza algunos actos supremos de la insensatez humana.

El Presidente que más ha despilfarrado dinero en –por lo menos– un siglo, es el que ha pedido al Congreso facultades plenipotenciarias para gastar en lo que se le ocurra, sin importar lo que la Cámara de Diputados haya autorizado.

Ya lo ha hecho. La Secretaría de Energía tenía un presupuesto, en 2019, de 27 mil 229 millones de pesos, pero gastó 128 mil 326 millones. Ciento un mil millones más de lo autorizado.

Se lo gastó en Dos Bocas y en expansión petrolera. Dinero tirado. Y en Salud hubo subejercicio.

¿Entendemos ahora por qué no hay dinero para proteger a nuestros médicos, enfermeras, camilleros?

¿Captamos por qué hay tan pocas camas de terapia intensiva (cinco mil)?

¿Por qué faltan equipos para atener a la gente?

¿Se comprende por qué nos dijeron que las mascarillas no eran necesarias para atenuar riesgos de contagio (y el viernes se anunció que había llegado su séptimo avión desde China con 57 mil caretas de emergencia y otros enseres)?

No se gastó el dinero que debió gastarse en Salud y en prepararnos para la pandemia porque lo mandaron a otro lado... donde perdemos casi un billón de pesos en 15 meses.

Algunos dirán que la pérdida tan fuerte en este trimestre fue en buena medida por la variación del tipo de cambio. Influye, sí, pero sólo en parte. Perdimos en tres meses 62 por ciento más que en todo el año pasado: no hay excusas.

Cada día Pemex pierde seis mil 178 millones de pesos, y no lo entienden ni lo frenan. Al contrario, pisan el acelerador.

La locura debe terminar.

Aunque haya que decir, como sugiere una parlamentaria de oposición que conoce de estos temas y sabe del peligro en que estamos:

“Se desplomaron los precios del petróleo por culpa del modelo neoliberal, y por tanto vamos a hacer asociaciones estratégicas nacionalistas para el bienestar del pueblo (o sea farmouts, pero con nombre 4T), donde Pemex será por primera vez (aunque no sea verdad) el ganador, y con ello el pueblo. No más abusos. Inversiones privadas sí, pero en beneficio de los mexicanos. Con estas asociaciones nacionalistas alcanzaremos la soberanía energética que los gobiernos neoliberales entregaron a los capitalistas”.

Buenos deseos de gente que sabe y quiere a México. Pero topan con pared porque faltan generosidad y humildad. Sobran odio y resentimiento. Es la marcha de la locura.