viernes, 30 de octubre de 2020

Sin salud

Sergio Sarmiento en REFORMA 30 Oct. 2020

"Vamos a tener un sistema de salud

como el que tienen en Dinamarca,

como el que tienen en Canadá,

porque no es un problema

de presupuesto, es un problema

de corrupción".

Andrés Manuel López Obrador


  Primero el gobierno eliminó el Seguro Popular, tras el reiterado comentario del Presidente de que no era ni seguro ni popular. Poco importó que haya sido el vehículo que permitió a millones de mexicanos de escasos recursos tener acceso a servicios de salud y medicamentos en muchas enfermedades, entre ellas el cáncer. Los recursos se transfirieron al Instituto de Salud para el Bienestar, el Insabi, pero se dijo que los pobres no perderían nada; al contrario, habría tratamientos y medicinas gratuitos para todos.

Este 28 de octubre, sin embargo, la mayoría oficialista en la Cámara de Diputados aprobó tomar 33 mil millones de pesos del Fondo de Salud para el Bienestar y entregarlos al gobierno federal. Una vez más se dice que no faltarán recursos para la salud. Pero el dinero pasa a los fondos generales de la Secretaría de Hacienda, que podrá utilizarlos en cualquier cosa que decida el Presidente. El régimen sigue acabando así con los guardaditos y centralizando todo el dinero, todo el poder.

El propósito de tomar los 33 mil millones es comprar vacunas para el Covid. El monto corresponde, efectivamente, a los 1,659 millones de dólares que Hacienda ha comprometido para las vacunas. No deja de ser paradójico, sin embargo, que se saquee un fondo de salud que apoya a los más necesitados para financiar vacunas también necesarias. Uno pensaría que hay muchos gastos menos importantes.

El Presidente vive en su propio mundo. Ayer, en su mañanera, se congratuló de que todo está listo para la realización de las compras internacionales de medicamentos a proveedores internacionales con el propósito de resolver el desabasto que el propio mandatario dijo hace meses que no existía.

Es positivo que el gobierno abra las compras de medicamentos del sector público a productores de todo el mundo. Las barreras no hacen más que disminuir el poder de compra de los consumidores. Pero fue el propio gobierno el que creó el desabasto al cerrar en 2019 siete plantas de medicamentos, entre ellos oncológicos pediátricos, de Laboratorios PISA, la mayor farmacéutica nacional, sin razón aparente. El presidente López Obrador había atacado a la empresa en una mañanera; la Cofepris trató de quedar bien con él y buscó cerrar las plantas sin pensar en las consecuencias.

La competencia en la nueva licitación internacional de medicamentos, por otra parte, queda en entredicho por una aparente estrategia para impedir la participación de las mayores empresas mexicanas. El 21 de octubre la Secretaría de la Función Pública inhabilitó durante 30 meses a Pisa por una supuesta falta cometida por una filial, la distribuidora Dimesa, en una licitación de 2017. En julio también fue inhabilitada Grupo Fármacos Especializados (Grufesa), otra de las grandes farmacéuticas del país.

No se entiende por qué el gobierno cuestiona a las empresas extranjeras de energía mientras señala la importancia de volverse autosuficientes cuando hace todo lo posible por destruir a la industria farmacéutica nacional. Quizá la única explicación es que estamos viviendo un régimen de ocurrencias. Solo así comprenderemos por qué toma dinero de fondos indispensables para cubrir otros huecos, pero sin hacer nada para superar el desabasto de medicamentos provocado por él mismo. No es la forma de crear un sistema de salud como el de Canadá o el de Dinamarca.

 · OTROS DATOS

 Resulta que una vez más el Presidente tiene otros datos. Ante las protestas de los gobernadores de oposición por los recortes en los recursos que reciben de la Federación, el mandatario dice ahora que ya hizo cuentas y resulta que los estados le salen debiendo al gobierno central 70 mil millones de pesos.

@SergioSarmiento

lunes, 19 de octubre de 2020

Iglesia católica dispuesta a pedir perdón a pueblos originarios

15/10/2020 16:55  ISABEL GONZÁLEZ

La iglesia católica se dijo dispuesta a solicitar perdón, buscar la reconciliación y a acompañar a los pueblos originarios que a lo largo de toda su historia han sufrido marginación y abusos

Se desconoce si el Papa Francisco dará respuesta a la solicitud del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Foto: Cuartoscuro

La Iglesia católica en México siempre estará dispuesta a solicitar perdón, buscar la reconciliación y a acompañar a los pueblos originarios que a lo largo de toda su historia han sufrido marginación y abusos también de las autoridades civiles, aseguró monseñor Rogelio Cabrera López, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

En rueda de prensa virtual para dar a conocer la esencia de la tercera encíclica del Papa Francisco denominada Fratelli Tutti, el líder de la iglesia católica en México puntualizó que desconoce si el Sumo Pontífice dará o no una respuesta a la solicitud del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador planteada en ese sentido a la iglesia católica y a la monarquía en España desde el año pasado y en la que ha insistido recientemente.

Pero por lo que concierne al caso de la jerarquía eclesiástica en México, a su debido tiempo se dará a conocer la respuesta al pueblo de México y se exhortará a que todas las instituciones, hagan lo mismo y asuman su responsabilidad.

"Honestamente no se si el Papa dirá una palabra de ésta solicitud  de la carta, lo que yo sí puedo decir como presidente episcopal que nosotros sí haremos un pronunciamiento, un comunicado a tiempo sabiendo que la fecha para hacerlo es el año próximo, 2021 cuando se cumplen  los 200 años de la consumación de la independencia, queremos hacerlo pero también queremos trazarnos una ruta - como siempre lo hemos hecho  - en favor de los pueblos originarios" indicó Cabrera López al resaltar que aunque tomen distancia todas las instituciones de gobierno son herederas del pasado.

No a las visiones fariseicas de que todos los malos estuvieron en el pasado

De acuerdo con el presidente del Episcopado Mexicano, la encíclica Fratello Tutti llama a la iglesia a reflexionar y meditar el pasado, lo cual implica crear una memoria penitencial donde todas las autoridades asuman su responsabilidad y no se dé cabida a visiones "fariseicas" de que todos los malos pertenecen al pasado.

"Por supuesto que personas e instituciones debemos saber pedir perdón (...) mirar hacia atrás nos obliga a mirar en estos segmentos que van de ahora hacia atrás porque los pueblos originarios tienen una larga historia de sufrimiento, no solo fue el inicio de la conquista sino a lo largo  de todos los siglos y hasta el día de hoy sigue habiendo mucha laceración a sus derechos" puntualizó el obispo al citar el caso Ayotzinapa como ejemplo de lo que no debe suceder.

"La iglesia católica en México está dispuesta siempre no solamente a pedir  perdón si no a tener una memoria penitencial, a seguir en este camino de reconciliación y  saben que la iglesia siempre ha estado presente en las comunidades indígenas del país (...) por eso el Papa nos llama a una memoria penitencial, no podemos tener una mirada farisaica: los malos fueron antes y los buenos estamos ahora; no, no, todos tenemos que asumir nuestra propia responsabilidad" enfatizó frente a los medios de comunicación.

En cuanto a la relación de la iglesia católica con las autoridades de todos los niveles, monseñor Cabrera adelantó que "sin preferencias y con neutralidad" están dispuestos a escuchar quien quiera hablar con ellos porque están abiertos al diálogo y no lo van a hacer a "escondidas".

Aclaró que saben ser intercesores de las causan que más lastiman al país y si bien saben que inicia un año electoral "efervescente y difícil" se comprometió a que los pastores sabrán mantener la sana neutralidad por respeto a la feligresía y por el bien del país.


Cienfuegos o cuando la DEA acusó al Estado mexicano

JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ

• La DEA y la fiscalía de Nueva York están jugando con la política y con México, aprovechando el descontrol de los días postreros de la administración Trump.

19 de Octubre de 2020

Hagamos un poco de ficción política. Es el 19 de octubre del 2025, el expresidente López Obrador decide ir a visitar a su nieto a Houston. Al arribar al aeropuerto de esa ciudad es interceptado por agentes de la DEA que portan una orden de detención de la fiscalía de Nueva York. Le informan que está acusado de haber ordenado liberar, el 17 de octubre de 2019, en el evento que se conoció como el culiacanazo, a Ovidio Guzmán, el hijo de El Chapo, quien junto con su hermano Iván Archivaldo se han convertido en los principales proveedores de drogas sintéticas en los Estados Unidos.

En aquella ocasión, sostiene la DEA, el entonces Presidente admitió, en una de sus tradicionales conferencias mañaneras, que él había sido el que había ordenado liberar a Ovidio. La DEA recordó que Ovidio no tenía orden de aprehensión en México, pero que iba a ser detenido para extraditarlo a Estados Unidos, la decisión del entonces Presidente lo impidió. Por eso expidieron la orden de aprehensión.

Es ficción política, pero es una posibilidad real, luego de la forma en la que ha actuado el gobierno de Estados Unidos, y en particular la DEA, en la detención del general Salvador Cienfuegos.

Todo indica que la averiguación contra Cienfuegos comenzó con la conversión en testigo protegido del exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia, condenado en EU a 25 años de prisión por encabezar el grupo criminal que se conocía como H2. Veytia es el que involucra a Cienfuegos y, casualmente, la misma semana en la que la DEA presentó su solicitud para detener al general, en agosto pasado, la defensa de Veytia presentó un escrito para que se le reduzca la pena que recibió hace poco más de un año.

La acusación tiene capítulos inverosímiles. Según esto, se descubrió que el llamado Padrino era el secretario de la Defensa porque en una llamada telefónica entre narcos interceptada por la DEA se decía que el Padrino estaba en un programa de televisión. Checaron qué funcionario estaba en ese momento al aire y descubrieron que era Cienfuegos.

Se dice que el exsecretario de la Defensa trabajó con este grupo, el H2, y que les proporcionó hasta transporte marítimo (¿marítimo el Ejército?). Pero nunca se explica por qué con ese grupo menor, local, violento, un desprendimiento de lo que fueron los Beltrán Leyva, un cártel que fue eliminado por fuerzas militares en el sexenio anterior. Su líder, Juan Francisco Patrón Leyva, fue liquidado junto con un grupo de sicarios en 2017, precisamente por el Ejército y la Marina, en aquel famoso operativo en Nayarit donde se les disparó desde un helicóptero. Entonces, según la DEA, el general protegía y operaba con un cártel que su propio ejército destruyó. No tiene sentido.

La DEA y la fiscalía de Nueva York están jugando con la política y con México, aprovechando el descontrol de los días postreros de la administración Trump.

Retomemos algunos puntos. Primero, la detención se hizo sin compartir información con el gobierno mexicano, sin siquiera advertirle previamente, lo que exhibe la nula colaboración entre las autoridades de los dos países. En México no existe una sola denuncia o investigación en curso sobre relación del general Cienfuegos con el narcotráfico. Por definición, un secretario no tiene capacidades operativas individuales.

El Ejército es, junto con la Marina y la Fuerza Aérea, la única institución realmente transexenal en el país, cambian los mandos, pero ese movimiento no depende del presidente en turno, sino del escalafón militar, de la carrera militar. Todos los mandos, a lo largo de décadas, han trabajado con distintos presidentes en diferentes sexenios. Todos los generales en activo trabajaron, de una u otra forma, con el exsecretario de la Defensa, todos estuvieron bajo su mando, incluyendo los más altos mandos de la actual secretaría. Por eso mismo no es verosímil que un secretario de la Defensa se involucre con el narcotráfico sin que lo haga también la columna vertebral de toda la institución. No es un general aislado que trabaja en una zona militar específica, es el secretario de la Defensa.

En la distribución de tareas que tenían las distintas fuerzas militares y de seguridad en el sexenio pasado, cayeron desde el Chapo Guzmán hasta el Z40, pasando por Dámaso López y antes Nacho Coronel. El Ejército desarticuló a los Zetas, a los Beltrán Leyva, a la Familia Michoacana y a otros grupos, incluyendo al cártel del H2. De los siete cárteles que operaban en el país, concluida su administración, quedaron solamente dos: Sinaloa y Jalisco.

Hace apenas dos años, Cienfuegos estuvo en Washington, fue recibido con honores por el general Kelly, que había sido jefe del comando Sur y era el jefe de gabinete de Trump, y homenajeado por el propio ejército estadunidense, en una junta con el jefe del estado mayor conjunto. Según la DEA, en esas fechas ya investigaban al general. No tiene sentido.

En el Ejército, como en muchos ámbitos, hay y ha habido corrupción, pero aquí estamos hablando de otra cosa. Estamos hablando de una acusación al Estado mexicano que trasciende un sexenio. Hace unos meses, Trump amenazó a México con actuar unilateralmente contra el narcotráfico en México. No sé si están atacando al narcotráfico, pero al Estado mexicano lo están vapuleando en toda la línea, y en el ambiente de polarización que vivimos no nos damos cuenta que este desafío no es coyuntural, sino estratégico.

jueves, 15 de octubre de 2020

12 preguntas

Ricardo Elias en MURAL

15 Oct. 2020

A partir del desasosiego que muchos mexicanos sentimos de cara al futuro del país, me hice varias preguntas para intentar comprender por qué yo no encuentro la misma paz, tranquilidad y hasta felicidad que los simpatizantes del gobierno de la llamada Cuarta Transformación (4T) dicen sentir, si realmente confían en el Presidente y creen que bajo su liderazgo nos irá mejor a todos, si se trata solo de hartazgos del pasado convertidos en anhelos de un mejor futuro sin ninguna base real que funde su optimismo, o si yo, y todos los que nos sentimos preocupados, somos simplemente unos pesimistas que negamos toda posibilidad de mejora, particularmente para los que menos tienen:

 1. Si la 4T reducirá la pobreza en el país y acabará con la corrupción, ¿por qué nos preocupa el futuro económico colectivo y personal?

2. Si la 4T combate la violencia sin violencia, ¿por qué las muertes y la inseguridad van en aumento y sentimos miedo de salir a la calle?

3. Si en la 4T nadie está por encima de la ley, ¿por qué no sentimos más confianza en el sistema judicial y la primacía del Estado de derecho?

4. Si con la 4T tendremos una educación pública de calidad, ¿es una tontería inscribir a nuestros hijos en costosas escuelas y universidades privadas cuando la educación pública será igual o mejor que la privada?

5. Si en la 4T todos tendremos acceso a un sistema de salud gratuito y de calidad (similar al de los países nórdicos), ¿hace sentido dejar de pagar un seguro de gastos médicos, y mejor atendernos en los hospitales públicos donde nos darán igual atención que en los privados y además tendremos medicamentos gratuitos?

6. Si con la 4T bajará el precio de la gasolina y la electricidad, ¿debemos olvidarnos de los vehículos eléctricos y planes de inversión en sistemas de ahorro de energía ya que ésta será proporcionada por el gobierno a precios competitivos?

7. Si con la 4T aumentará el empleo, la inversión y el bienestar de la población, ¿debemos modificar todas las proyecciones de desempeño económico y financiero, en lugar de a la baja, al alza, y las instituciones financieras del país las validarán para el otorgamiento de créditos y garantías?

8. Si con la 4T tendremos al final un país próspero, ¿por qué estamos preocupados, acaso los únicos pesimistas somos los pensadores críticos que analizamos y malinterpretamos intencionalmente los datos para inventarnos escenarios negativos, hacer inviables las inversiones, despedir empleados o por el mero gusto de sentirnos mal?

9. ¿Acaso todos los que cuestionamos la metodología, discurso y políticas públicas de la 4T somos unos egoístas que no nos importa el bienestar de los más pobres, que solo vemos por nosotros, que vivimos de la corrupción y nuestro descontento se debe a que ésta llegó a su fin?

10. ¿Acaso los simpatizantes de la 4T son seres iluminados que ven lo que los demás no vemos, y luego de analizar objetivamente las decisiones del gobierno actual, las nuevas leyes y políticas públicas, sienten que el futuro del país, de sus negocios y empresas no están en riesgo, o que sus empleos y el bienestar de su familia están garantizados?

11. Si los planes y promesas de bie-nestar del Presidente además de ciertas y viables son nobles, ¿estaremos locos todos los mexicanos que sentimos que el país va rumbo al desastre?

Cada uno respóndase. Yo, por lo pronto, veo una enorme incongruencia entre los dichos y los hechos, y como denominador común en mis respuestas y sentires, la utopía, cuya definición encaja en el discurso diario del Presidente: representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano.

Para mí en la 4T se habla en grande y se ejecuta en chico. Las iniciativas de ley me parecen incongruentes con los "nobles ideales", más bien indican que con métodos antidemocráticos, corruptos, vengativos, manipuladores, injustos, inmorales, discriminatorios y divisorios, el objetivo no es mejorar el país, sino adueñarse de él.

Apostilla. Pregunta 12, del 12 de octubre. ¿Si la 4T destruye los monumentos a Colón para reivindicar a los indígenas por las atrocidades "históricas" cometidas por los conquistadores españoles, no debería destruir las iglesias y sinagogas para reivindicar a la humanidad por las atrocidades "bíblicas" cometidas por Dios?

"El ignorante anhela lo que el sabio logra".

Yo

  ricardoelias1@gmail.com

ricardoelias.mx

Enemigo del pueblo

 Sergio Sarmiento en MURAL 15 Oct. 2020


"Los medios mentirosos...

no son mis enemigos,

son los enemigos del pueblo".

Donald Trump

  Una vez más el presidente López Obrador arremetió ayer contra la prensa. Argumentó que el que yo, que tengo una columna en Reforma, haya sido entrevistado por El Universal es prueba de una conspiración. "¿Cuándo se había visto eso? ¿Díganme si eso se veía en el gobierno del presidente Peña o del presidente Calderón? No, ahora se están agrupando, toda la prensa conservadora, y están en una campaña en contra del gobierno".

¿Nunca había ocurrido esto? Apenas el 19 de septiembre El Universal publicó una entrevista con Denise Dresser, también columnista de Reforma, dentro de su serie Voces de la Libertad de Expresión. ¿Busca ese diario dar voz únicamente a los críticos del gobierno? También entrevistó para esta serie a Jesús Ramírez, coordinador de Comunicación de la Presidencia, a John Ackerman y a El Fisgón, el caricaturista de La Jornada.

Muchos gobernantes populistas afirman que hay conspiraciones de los medios en su contra. Donald Trump de Estados Unidos ha acusado que, con excepción de Fox News, los medios lo atacan con noticias falsas y se han convertido en "enemigos del pueblo". En la década de 1970 Richard Nixon fue captado en una grabación ordenando a Henry Kissinger que escribiera una y otra vez en un pizarrón: "el enemigo es la prensa, el enemigo es la prensa". Jair Bolsonaro de Brasil ha culpado a los medios de la alarma por el coronavirus.

No siempre tuvo López Obrador esta actitud hacia mí o hacia la prensa. El 25 de mayo de 2017 lo entrevisté junto con Guadalupe Juárez para nuestro programa de radio y nos agradeció públicamente: "Hablamos bastante", dijo riendo al concluir la conversación, que efectivamente duró 24 minutos. El 4 de septiembre de 2013 lo entrevisté en La Entrevista con Sarmiento en TV Azteca sobre su oposición a la reforma energética. Ahí también agradeció el espacio. Lo mismo ocurrió en las muchas ocasiones en que lo entrevisté antes de ser Presidente.

La molestia actual se debe a que puse en duda que fuera el mandatario más atacado desde Madero. Mi afirmación se basa en un ejercicio de Luis Estrada de SPIN que recurrió a la misma metodología que AMLO usó para argumentar que es el Presidente más atacado, un análisis de opiniones expresadas en periódicos en un solo día, el 24 de septiembre, el cual mostraba que 63 por ciento de los artículos de opinión que lo mencionaban eran negativos. Sin embargo, el 24 de septiembre de 2014, también segundo año de gobierno, pero de Enrique Peña Nieto, este recibió 73 por ciento de comentarios negativos.

Al Presidente no le gusta detenerse en detalles. En la entrevista con El Universal que ha señalado como prueba de una conspiración de la prensa conservadora en su contra señalé: "El gobierno no ha violado el derecho a la libertad de expresión, no ha prohibido que quienes tengamos puntos de vista críticos nos expresemos, pero estamos viendo más presión que nunca a través de ataques en las conferencias de prensa mañaneras". Esto fue suficiente para provocar su enojo y para la liberación de la jauría de linchamiento en redes sociales que suele acompañar sus descalificaciones.

Quienquiera que no tenga una lealtad ciega, que exprese un punto de vista siquiera un poco negativo, debe ser linchado. "Un hombre capaz de lanzar semejantes blasfemias contra su propio país es y será siempre un enemigo del pueblo", en las palabras que Henrik Ibsen puso en boca del alcalde en su obra El enemigo del pueblo.

  · FALACIA

 AMLO fue categórico: defender fideicomisos, dijo, es defender la corrupción. El Presidente cae una vez más en la falacia de composición: afirmar que, si una parte es corrupta, todo el conjunto debe serlo. Es posible que algunos fideicomisos hayan servido para la corrupción, pero muchos no. Cada caso debe ser examinado por separado.


@SergioSarmiento

jueves, 8 de octubre de 2020

La Guardia Nacional al Ejército

08/10/2020 Raymundo Riva Palacio

Estrictamente Personal

La renuncia de Alfonso Durazo a la Secretaría de Seguridad Pública, para buscar la gubernatura de Sonora, es el momento para que se concrete el nuevo sueño del presidente Andrés Manuel López Obrador: que la Guardia Nacional pase a formar parte de la Secretaría de la Defensa Nacional. No es que Durazo fuera un obstáculo, sino porque puede darse como paquete y distraer lo que hoy es una realidad de facto, que la seguridad pública pase a manos militares.

Hace poco más de dos meses, López Obrador le encargó a la Consejería Jurídica de la Presidencia que preparara la propuesta, y está prácticamente lista para presentarse. No ha sido fácil la conciliación y reformulación con los artículos constitucionales, pero en Lomas de Sotelo están de plácemes. Los generales no ocultan su satisfacción porque creen es un cambio de óptica del Presidente, que antes de asumir el cargo quería desaparecer a las Fuerzas Armadas, porque México no enfrentaba ningún riesgo de seguridad.

Una vez en el poder, ha hecho de ellas su pilar, trasladándoles responsabilidades fuera de su ámbito y mucho dinero. A cambio, el general secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, se ha convertido en el único miembro en el gabinete que siempre le dice que sí al Presidente sin importar que esté o no dentro de la ley, que lo hace muy funcional para quien no cree en la ley. Legalmente es su cómplice.

Pero de todo aquello que le ha sumado a los militares, la Guardia Nacional es lo que sienten más de ellos. Siempre enfatizaron las simulaciones del gobierno de tener un cuerpo que dice es civil, pero tiene doctrina militar, entrenamiento militar, estructura militar y jefes militares en activo –otra violación constitucional que a nadie parece importarle– como sus comandantes. Lo que no tenían era el mando, que fueron tomando rápidamente a costa de Durazo.

El momento más importante de este golpe al interior del gabinete fue el culiacanazo, el 17 de octubre del año pasado, donde la operación para capturar a Ovidio López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, fue un desastre de planeación del Estado Mayor de la Defensa Nacional, y causó que el Presidente, violando una vez más la ley, ordenara que lo liberaran para evitar, dijo, un baño de sangre. El jefe de la Guardia Nacional, el general de brigada, Luis Gutiérrez Bucio, también ha respondido desde que asumió el cargo a las instrucciones provenientes de Lomas de Sotelo, donde le dan instrucciones o reprimendas.


Durazo es un cero a la izquierda con respecto a la Guardia Nacional, y suele ser maltratado en las reuniones del gabinete de seguridad por los jefes militares, generales y almirantes, y por el general retirado, Audomaro Martínez, director de la Agencia Nacional de Investigación, que de todo ese grupo, es quien peor relación tiene con él. Durazo lleva meses pensando en Sonora, y en menos de tres semanas estará allá. No se ha decidido aún quién lo relevará, pero junto con dos descartes de civiles, hay un militar retirado que ha emergido en la prensa como el potencial sustituto.

El Presidente quiere su policía militar, y policía militar tendrá para la seguridad pública. No hay que confundirse con la Policía Militar, el ente dentro de las Fuerzas Armadas, que hace cumplir con la jurisdicción castrense y aplica orden y disciplina interna. López Obrador quiere su cuerpo policial militarizado, con lo que dará un paso más en la desnaturalización de las Fuerzas Armadas, y que requiere varias reformas constitucionales, como el 21, que señala las instituciones de seguridad pública, y de la Guardia Nacional dice: “serán de carácter civil”, sujeto a bases mínimas que incluyen la ley que determinará la estructura orgánica y dirección; que estará adscrita a la Secretaría de Seguridad Pública, y que generen y preserven el orden público y la paz social. También implicará que se modifique la Constitución que establece responsabilidades para las Fuerzas Armadas, y se incluya que la seguridad pública será responsabilidad de militares y no de civiles.

El general secretario, con tantos recursos que le están dando, no parece haberse dado cuenta de esta desnaturalización de las Fuerzas Armadas, el rediseño estratégico que se está realizando frente a sus ojos, ni el grado de compromiso que ha ido adquiriendo no con el Presidente de la República, sino con López Obrador. Tampoco parece importarle, porque no ignora lo que ha hecho el Presidente en otras áreas, quien está utilizando a militares para fines para los cuales las Fuerzas Armadas no están diseñadas.

Uno de ellos, lo más importante por su trascendencia, es la Fiscalía paralela que se ha creado en la Agencia Nacional de Investigación, al incorporarle ministerios públicos que acompañen los casos de inteligencia. Esa Fiscalía alterna, que no se llama de esa forma, es paralela a la Fiscalía General que encabeza Alejandro Gertz Manero, y es utilizada para judicializar sin necesidad de pasar por las áreas competentes y existentes, los casos políticos que le encarga investigar López Obrador a su amigo, el general retirado Martínez.

Los militares están al servicio de López Obrador, lo cual no es una obviedad. Las Fuerzas Armadas tienen como comandante supremo al presidente de la República, pero en este caso se ha construido un apéndice con su complicidad. No es sólo el compromiso constitucional al que se obligan, sino por fuera de la ley y de la normatividad, están respaldando a López Obrador en el levantamiento de un andamiaje paralegal.

¿Qué quiere de ellas? No se sabe en el largo plazo, pero podrá utilizarlas para lo que desee, incluso una extensión de mandato, como a veces parece anhelar. Todo por el poder y el dinero es efímero, pero el resplandor ha hecho olvidar al general Sandoval a quién realmente se deben las Fuerzas Armadas.

Fideicomisos: la derrota de la razón… y de Morena


07/10/2020 Salvador Camarena

El choque era inevitable porque el diálogo era –es, en este gobierno– imposible.

De un lado tenemos a una mayoría de diputados de la mayoritaria bancada de SíSeñorPresidenteLoQueUstedMande. También podríamos denominarlos como abyectos, pero no hace falta llegar tan pronto a las conclusiones.

Del otro lado estaban integrantes de múltiples organismos que conforman, digamos, el bloque de “dígannos por qué o para qué quieren desaparecer los fideicomisos a rajatabla”, “desde dónde y para quién”, “expliquen cómo habremos de operar los proyectos que viven de esos fondos, que mueren sin los mismos”. En este variopinto conglomerado había investigadores y activistas, abogadas y defensores de derechos humanos, víctimas de violencia y artistas... pero no fueron escuchados por 'sus representantes'.

Los primeros, los levantadedos, cobran de los segundos. Los primeros habitan laboralmente la casa que se erigió a nombre, y a cargo, de los segundos. Representantes de la sociedad van a la Cámara de Diputados para pedir que sus diputados les tomen opinión antes de decidir, pero los legisladores (qué gran palabra, los que hacen leyes) no quieren saber nada de los ciudadanos, ellos sólo tienen sentidos para el 'Ciudadano'.

Así se escribió este martes un capítulo aberrante de la cerrazón de un gobierno y un partido que se proclamaron como diferentes.

Diputados agachones. No es crítica ni proclama. Es descripción, y déjà vu: la nueva 'revolución' acabó bien prontito como la anterior. Ni tres años han pasado y ya se ha galvanizado el ceremonial de las bancadas de levantadedos sin voz ni voto independiente ni dignidad: pura ciega obediencia a Ya Saben Quién. ¿Dónde habíamos visto eso? ¡Ah, sí, en el PRI! No sólo eso, en el peor PRI.

Hay de decepciones a decepciones. Mira que ligarse al PVEM o al PES ya había sido una cosa de bajo, bajísimo nivel de parte de Morena. Los que prometieron combatir la corrupción hermanados con los pillos verdes. Los que se dicen juaristas abrazados a la mochería pesista. Pero lo de este martes cruza un umbral.

Científicos, activistas, académicos, defensores de derechos y artistas… Colectivos con los que el PRI siempre batalló al conjugar ese verbo que era su favorito: cooptar.

No que no tuviera el PRI éxitos al pretender sumar a algunos integrantes de esos sectores. Hombre, vaya que sí.

Pero muchos de los que ejercían la crítica –inherente a la creación, a la academia o a la búsqueda de justicia– se resistieron –sin exagerado heroísmo– a un régimen soez y atrabiliario que no toleraba el disenso ni el ejercicio de la independencia.

Así, bastantes artistas, académicos y activistas combatieron al partidazo; se refugiaron en universidades o institutos, crearon sus propios organismos, cavaron trincheras y asumieron los costos de su libertad. ¿Suena cursi? Pregunten a los perseguidos de ayer si era así de rosa el asunto.

Y no pocos de ellos depositaron en la hora en que llegara la izquierda al poder sus aspiraciones de una sociedad distinta, de una política realmente democrática. De esa esperanza, de esa raíz también surgió algo de lo que luego sería Morena. Algo.

Pero ahora Andrés Manuel López Obrador ha decidido cortar todo lazo con esos que con su crítica ensancharon el camino que años atrás él también ayudó a construir. De aquí en adelante caminarán por sendas muy diferentes.

Porque el Presidente no pestañeó al sopesar si quemaba el capital que tenía con esos grupos. No es que quedara mucho, pero ahora no queda nada.

El plato de lentejas se llama 68 mil millones de pesos. Demasiado dinero para cualquier mortal, nada en realidad para un Estado como el mexicano, pero una bolsa que contiene recursos que representan la vida o la muerte de múltiples proyectos, no pocas iniciativas, demasiadas investigaciones e incluso de organismos enteros.

AMLO y Morena se divorcian de grosera manera de quienes resistieron al PRI y en su momento les apoyaron. Apunte al calce: de risa que quien pretende ser el líder de ese partido sea el verdugo en jefe, en su calidad de jefe diputadil, de los fondos para la inteligencia. Se quedará a puro pastorear borregos, porque los sectores pensantes ni la llamada le tomarán.

¿Adiós a los fideicomisos? Sí. Pero también a la credibilidad en el partido, el gabinete y el mandatario que alguna vez caminaron, en parte, gracias a artistas y académicos. Morena es derrotado por la razón, por esos que una vez ya ayudaron a sacar al PRI de Palacio.

viernes, 2 de octubre de 2020

La inteligente jugada de la Corte

 

02/10/2020 Enrique Quintana

Ayer, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló la propuesta de hacer una consulta popular, como lo propuso el presidente López Obrador.

Sin embargo, cambió la consulta.

Modificó la pregunta. Ese hecho me parece que cambia radicalmente toda la ecuación política en torno a este proceso.

Vamos por partes. Le recuerdo que la pregunta cuya constitucionalidad puso el Senado a consulta de la Corte fue la siguiente:

“¿Está de acuerdo o no, con que las autoridades competentes investiguen y en su caso sancionen la comisión de delitos de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderon y Enrique Peña Nieto, antes, durante y después de sus gestiones?”.

Se conocía, desde varios días antes, el proyecto del ministro ponente, Luis María Aguilar, que rechazaba la constitucionalidad de la consulta.

Esa ponencia perdió la votación.

La Corte consideró que no era correcto el argumento del ministro Aguilar, pero en cambio resolvió que sí podría hacerse la consulta, siempre y cuando cambiara la pregunta.

La que se autorizó fue la siguiente:

“¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”.

A mi parecer, con esta movida, la Corte logró uno de los éxitos más rotundos de este sexenio y AMLO sufrió una de sus derrotas más grandes.

¿Cómo puede ser posible? La mayoría de los opinadores ‘progresistas’ están quemando a la Corte en leña verde, y principalmente a su presidente, Arturo Zaldívar.

Pues si Zaldívar es el autor de esta solución, me parece que es una de las mejores lecciones de política de los últimos años.

¿Qué hubiera pasado si la Corte simplemente decreta la inconstitucionalidad de la consulta propuesta por AMLO?

Hoy por la mañana, el presidente se hubiera lanzado en contra de la Corte. Hubiera reiterado su propuesta de reforma constitucional para cambiar el artículo relativo a las consultas populares.

Pero, además, hubiera tenido toda la legitimidad para convocar a una consulta hecha y organizada por él.

Durante todo el proceso electoral –sin restricciones legales– el presidente hubiera podido pronunciarse en torno a la consulta realizada sin el marco de la ley.

Ya no podrá hacerlo.

Los puristas de la ley pueden señalar que estas consideraciones no deben ser evaluadas por la Corte y que sólo debe limitarse a considerar la constitucionalidad de las propuestas.

Creo que es muy sano que tengamos una Corte que no sólo piensa en la doctrina sino también en la realidad.

La pregunta con la cual se hará la consulta nada tiene que ver con la intención del presidente López Obrador.

La Corte logró que en las boletas de la elección del próximo año haya un cuestionamiento irrelevante para los propósitos del presidente.

Pero también evitó que AMLO contara con el espacio para lanzar una consulta por cuenta propia y tener una presencia activa en la campaña.

Hace un par de días le comenté en este espacio que uno de los grandes éxitos de AMLO había sido su habilidad para polarizar.

Me da mucho gusto que la Corte considere que existe la posibilidad de que se pueda eludir el enfrentamiento con el presidente sin que tenga que haber un sometimiento.

Como ayer expresaron muchos, la historia juzgará a los ministros que votaron a favor esta consulta, y sobre todo a su presidente.

Qué bueno que lo haga porque se encontrará con una de las decisiones más inteligentes que se hayan operado en los últimos años.