jueves, 15 de julio de 2021

El dictador está asustado

Al gobierno cubano sólo le queda el diálogo para pactar su salida, o extender la represión hasta donde tope.

Pablo Hiriart, julio 15, 2021 | 8:50 hrs

MIAMI, Florida.- Al gobierno cubano sólo le queda el diálogo para pactar su salida, o extender la represión hasta donde tope.

No hay mal que dure 100 años.

Su sistema es un fracaso, conducido por un puñado de incompetentes con instintos homicidas.

Lamentable es el papel de nuestros gobernantes que culpan de las manifestaciones de protesta a una “campaña internacional contra Cuba”.

Señalan que la escasez de alimentos y medicinas que se vive en Cuba es consecuencia del ‘bloqueo’ de Estados Unidos. Falso.

Mienten porque saben que al caer la dictadura cubana, el efecto será en dominó. Para abajo el chavismo en Venezuela, fin a la desestabilización en Colombia, y la 4T de México se quedará hablando sola en el continente.

O con el “amigo” argentino y el imprevisible líder magisterial peruano que asumirá la presidencia de su país. Esa conversación, en todo caso, será rulfiana: entre muertos.

Cuba n es víctima de ninguna conspiración, sino de su incapacidad para producir bienes.

No hay comida, no hay medicinas, los hospitales están colapsados, la gente no tiene vida privada porque es vigilada por soplones a sueldo que reportan a los Comités de Defensa de la Revolución.

Del hombre nuevo, que a muchos nos entusiasmó, no queda más que una élite de dictadores y militares, y una población con hambre y sin libertades.

¿Y no quieren que haya protestas?

Vaya ‘humanismo’ del gobierno mexicano. Se solidariza con los represores y acusa a los sin comida ni medicinas ni libertades de ser parte de una conjura internacional.

Reaccionan así, no en defensa de la soberanía de un país, porque ningún enemigo externo lo está atacando.

La 4T se cura en salud. Para allá quieren llevar a México los radicales que ya destaparon a su candidata presidencial.

Lo del ‘bloqueo’ como causante de la caótica situación cubana es una falacia.

No hay ‘bloqueo’, sino embargo. Y es de un solo país, Estados Unidos, que no vende tecnología ni permite el envío de remesas hacia la isla. Es una barbaridad, un error.

Pero no digan que hay hambre porque no pueden comerciar con Estados Unidos. Eso es mentira. Y mienten quienes repiten esa consigna en México.

El país al que Cuba más le compra alimentos y productos agrícolas, en el mundo, no es Venezuela, ni Rusia, ni China. Es a Estados Unidos: 220.5 millones de dólares, en 2018.

Y si a ello sumamos lo que Cuba compra a Estados Unidos en medicamentos y productos médicos, el valor total de esas importaciones es de 275.9 millones de dólares en 2018 (sugiero ver la página del Departamento de Estado https://www.state.gov/u-s-relations-with-cuba/).

Cuba era una potencia agrícola, y ahora importa dos tercios de los alimentos que consume. Su sistema estatista no funciona. Extiende la pobreza, el hambre, y expropia la libertad a las personas.

Su economía tenía tres pilares y un bastón. Se acabó el subsidio soviético (aunque Rusia le perdonó, en 2014, una deuda por 32 mil millones de dólares), con lo que perdió el primer pilar.

La otrora rica Venezuela ya no puede cargar con la economía cubana, ni con la suya.

En siete años, Venezuela pasó de 3.6 millones de personas con hambre, a 21 millones 200 mil venezolanos en inseguridad alimentaria. La población total del país es de 31 millones de personas. Casi 70 por ciento de ellas padece hambre.

No funciona el sistema estatista. Venezuela ya no puede subsidiar a Cuba. Se cayó el segundo puntal.

El bastón era el turismo, y con el Covid quedó inutilizado.

Sólo queda un puntal en Cuba: el sacrificio del pueblo cubano.

Y ese sostén ha salido a la calle a protestar porque no come, salvo que haga largas filas en las tiendas para turistas, donde deben pagar en dólares o en euros.

Tampoco tiene medicinas. Y le exigen, a palos, que se mueran callados.

Ante las manifestaciones de protesta, en lugar de invitar al diálogo y escuchar ideas para solucionar problemas, el presidente Díaz-Canel mandó reprimir y convocó al enfrentamiento físico entre cubanos.

“La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios, a defender la revolución”, dijo con criminal prepotencia.

El gobierno de México acusó un complot internacional. Venezuela también se solidarizó con Díaz-Canel.

Hay dos opciones para el presidente de Cuba: abrir el diálogo o reprimir con el Ejército. Tiene las armas. ¿Las usará? Masivamente, no se va a atrever. ¿O sí?

El Ejército, ¿va a disparar contra su gente para defender un fracaso y el pellejo de un don nadie, ahora presidente?

Qué hacer ante esa incertidumbre, es una respuesta que sólo pueden dar los cubanos que están en Cuba.

Ya perdieron el miedo.

Díaz-Canel, sin el liderazgo ni la inteligencia de Fidel, está temblando ante la situación.

Esperemos que el dictador asustado no cometa una masacre con el pretexto que le regaló nuestro Presidente: “Cuba es víctima de una campaña internacional”.

martes, 6 de julio de 2021

“El principal problema que enfrenta México en términos económicos es que no hay dinero público”

 CARLOS URZÚA | EXSECRETARIO DE HACIENDA DE MÉXICO

El exsecretario de Hacienda Carlos Urzúa reflexiona sobre los desafíos y el estado en el que se encuentra la economía de México

JAVIER LAFUENTE México - 02 JUL 2020 - 15:51 CDT

Carlos Urzúa (Aguascalientes, 1955) habla de economía de forma apasionada. Durante una hora, va y viene con detallados análisis y reflexiones que complementa con anécdotas, la mayoría de su etapa de funcionario público, primero como secretario de Finanzas del entonces DF (2000-2003) y después como secretario de Hacienda del actual Gobierno, cargo que abandonó en julio de 2019. La salida de Urzúa supuso un portazo a la Cuarta Transformación por parte de alguien que no es que crea que los objetivos del presidente, Andrés Manuel López Obrador, no sean los correctos, sino por la formas en que se opera dentro del Gobierno. Sin entrar a valorar su salida, Urzúa, recién terminados los exámenes como profesor del Tecnológico de Monterrey que es a lo que dedica la mayor parte de su tiempo, repasa, a través de videoconferencia, la actualidad económica del país y reflexiona sobre los desafíos que encara México.

Pregunta. ¿Cómo definiría el estado de la economía de México?

Respuesta. Yo diría que es malo. Ya veníamos enfrentando problemas desde el año pasado y la crisis de la covid nos hundió y nos mandó por una espiral hacia abajo; pero el problema ya se veía venir desde antes. Entender lo que está pasando en México, al menos en términos económicos, no es difícil porque está muy bien diagnosticado desde hace mucho tiempo. ¿Cuál es el problema principal, seas el Gobierno federal o los estatales, que enfrentas? Esencialmente que no tienes dinero. La recaudación tributaria es ahorita del orden del 14% del PIB. Cuando tú tienes una recaudación así, a no ser que tengas ganancias extras muy grandes por derechos de hidrocarburos o del cobre, como en Chile, o cosas de ese tipo, no va a salir bien nada porque es demasiado poco dinero para la magnitud de los problemas que enfrentas. La gran mayoría de los países en Latinoamérica tienen al menos una recaudación tributaria del 20% del PIB. Si tú quieres ser un país que de manera, digamos, ordenada pueda progresar, donde la justicia misma sea evidente en el trato diario por parte del Gobierno a sus ciudadanos, donde haya grandes oportunidades de educación, de salud, etcétera, pues tienes que tener una cierta cantidad de dinero y México no la ha tenido. De vez en cuando nos salvan yacimientos petroleros como Cantarell, en la época de López Portillo, pero ahora sí estamos enfrentando el asunto de manera muy descarnada, simplemente no hay dinero, esa es la primera cosa.

La segunda es que si quieres crecer como país debes tener al menos una inversión del orden del 25%. La inversión pública ha ido reduciéndose a lo largo de los años. Cuando yo hablaba antes de entrar al Gobierno de lo que pretendíamos hacer, me gustaba mucho citar las cifras que en ese momento existían. Si mal no recuerdo, era de 22,4% en 2018. 3,3% era inversión pública, 19,1% era inversión privada, tanto nacional como extranjera. A mí me gustaba mucho decir que lo que íbamos a tratar de hacer era subirlo a un 25%. ¿Con qué? Con mayor inversión privada, nacional y extranjera, pero también esforzándonos nosotros como Gobierno y también me gustaba decir que ese 3,3% de inversión pública en el Gobierno anterior de Peña Nieto, como lo sigo creyendo, era de muy mala calidad, por corrupción, por malos diseños. Entonces, a mí me gustaba mucho decir: “Nuestra inversión va a ser buena. Nuestra inversión pública va a ser de mucha calidad”. ¿Qué es lo que pasó ya para 2019? Que en lugar del 22,9% del PIB acabó siendo 20,2% del PIB. ¿Por qué? Porque la inversión pública cayó, porque ya no hay dinero; que la inversión privada también cayó. ¿Por qué? Pues, por una falta de confianza, me parece a mí, en el Gobierno federal.

P. Como tantas veces, en México se diagnostican las fallas, pero si se conocen tan bien, ¿qué motivo impide que se adopten esas medidas que pueden mejorar la situación?

R. Bueno, en México, la gente y las empresas no están acostumbradas a pagar muchos impuestos. Cuando se tiene la oportunidad de quitar algún impuesto, los gobernantes lo hacen, en vez de ponerlo. El mejor ejemplo es el impuesto por la tenencia vehicular, que lo quitó en realidad, de manera implícita, no de manera directa, Felipe Calderón. Ese impuesto, que era federal y que lo administraban los Gobiernos locales y que lo usufructuaban los Gobiernos estatales era federal por la simple y sencilla razón de que si no, sucedería lo que acabó sucediendo: la carrera hacia el fondo donde todos los Estados empiezan a reducir sus impuestos y al final es lo que tenemos. Morelos no cobra tenencia vehicular. Los coches más valiosos en Ciudad de México. Hay una tradición de no pagar, una tradición incluso fomentada, yo diría, por las propias autoridades que impiden, no que impiden, pero que, supongo, ahuyenta, atemoriza a los gobernantes que empiezan su sexenio. López Obrador ha sido muy claro desde siempre. Él no quiere impuestos. Creo que no lo debía haber dicho, pero lo dice y lo repite todo el tiempo. Una de las razones por las que lo hizo fue obviamente para ganar votos.

P.¿Cuáles son los mayores riesgos ahora mismo que enfrenta México en materia económica?

R. Creo que lo que se nos viene encima va a ser sumamente complejo por muchas razones. El mayor riesgo que yo veo es este enfrentamiento que está germinando, pero que eventualmente se va a dar, muy pronto, entre los Gobiernos, sobre todo estatales y el Gobierno federal, porque no hay dinero. La gran mayoría de sus ingresos provienen de las participaciones federales, pero las participaciones federales dependen de cuánto recaudas y eso depende de la dinámica que tiene tu economía, y en este momento todo se esta cayendo. Todavía no hay cifras respecto a mayo, por ejemplo, pero seguramente el impuesto sobre la renta y el IVA se desplomaron. Eso, desde un punto de vista de la ley de coordinación fiscal, significaría que también las participaciones disminuirían de manera dramática, no solo las del Gobierno federal. Por fortuna, hay un fondo de estabilización de ingresos estatales que debe tener todavía unos 60.000 millones de pesos que nos pueden ayudar unos tres, cuatro o cinco meses, pero no más que eso, y hay también un fondo federal que nos puede ayudar, que debe tener ahorita unos 140.000 o 150.000 millones de pesos y que nos puede ayudar a paliar un poco la situación, pero no mucho. Hay un segundo riesgo que sí es muy preocupante y del que nosotros estábamos muy conscientes desde el inicio, que es el asunto de las pensiones, que a final del día es una bomba de tiempo que va a estallar.

P. Y ante esta perspectiva, ¿cuáles son las medidas más urgentes que se deben adoptar?

R. Muchos hemos sido muy críticos con el Gobierno federal respecto a esta falta, me parece a mí, de conocimiento económico. Dejemos el conocimiento económico, de solidaridad social. Yo creo que el Gobierno mexicano ha mostrado una frialdad que pocos Gobiernos podrían haber mostrado con lo que está pasando. Realmente, el gasto que tiene dedicado el Gobierno a paliar este problema es cualquier cosita, básicamente nulo, ¿no? Creo que la política fiscal ha sido muy mala, pero sobre todo creo que no se ha cuidado. Todavía no se ha entendido la importancia del sector formal en México. Estamos castigando la formalidad en México, y ahora a los empresarios y a los trabajadores, seguimos insistiendo en que deben estar cotizando en la seguridad social cuando no tienen dinero, cuando muchos de ellos no tienen capital de trabajo, están mermando su propia riqueza, la poca que van a tener en el futuro, y posiblemente pongan en riesgo incluso su situación de servicios médicos cuando estén viejos. Esencialmente, debió haberse subsidiado el empleo formal, al menos el Gobierno pagando las contribuciones del trabajador y del empresario hasta, digamos, cinco salarios mínimos y también, me parece a mí, ayudando un poco a esta gente que está acudiendo a sus afores, y en este momento, dando eso que está retirando, devolviéndolo o al menos cambiando la ley para que no se necesiten tener 1.250 semanas para poder tener servicios médicos cuando estés viejo. Ahora, yo también he sido muy crítico, y tengo muchos amigos que me critican por ello, con la postura monetaria del Banco de México.

P. El Banco de México ha sido más timorato que otros bancos centrales.

R. Yo creo que sí. Es decir, tienen al final del día miedo de hacer algo que de alguna manera pueda hacer surgir de nueva cuenta la inflación. Técnicamente, el banco central de México es bueno, pero desde siempre, después de su autonomía, ha sido muy cauteloso, muy conservador. En la crisis de 2009 teníamos unas tasas altísimas. Las tasas eran del 8,25% a fines de 2008 cuando ya todo mundo, en todos los países del mundo, habían bajado sus tasas de manera increíble. Ahora está sucediendo parcialmente lo mismo. Si uno les dice: “Oye, ve lo que están haciendo todos los demás países del mundo, todos los demás bancos centrales”, ellos dicen: “Es que la inflación… porque si tú te fijas bien, en el último dato de inflación, los alimentos subieron mucho”. Bueno, sí, los alimentos subieron mucho en muchos lados precisamente porque la gente no puede siquiera ir al supermercado, pero la verdad es que la presunción que todo mundo tiene en el resto del mundo es que los precios de los alimentos van a caer eventualmente porque la gente no tiene dinero ni siquiera para comer. Las tasas de las hipotecas todavía están muy altas. La gente está estrangulada. Las empresas van a tener problemas muy graves y esto es quizá otro asunto que yo diría que me preocupa mucho, no solo en México, ahora sí como latinoamericano. Me preocupa mucho la situación de la deuda latinoamericana externa de nueva cuenta. Creo que la situación va a ser más dramática de lo que la gente piensa. Argentina es un ejemplo muy claro, pero pronto se les va a ir para arriba a muchos países de América Latina. A nosotros también. El Gobierno dice: “No, es que no quiero aumentar mi deuda”. La deuda la vas a tener que aumentar, para empezar, porque vas a tener que cubrir huecos, pero para terminar no es un asunto nada más del déficit, es un asunto de cuánto es tu deuda respecto a tu PIB y tu PIB va a caer de forma extraordinaria.

P. La decisión de no endeudarse ha sido una de las más controvertidas. ¿Cómo lo interpreta? ¿A qué atribuye esa decisión y qué consecuencias puede tener?

R. Bueno, esto es bien sabido, yo incluso lo he dicho. El estilo personal de gobernar del presidente es muy autoritario y él, en particular, creo que tiene menos interés en escuchar a economistas que el que mostraban muchos presidentes anteriormente. Yo diría que hay que remontarse a la época de Luis Echeverría, cuando llegó un momento en que la presidencia decidía en materia económica, pero algo así está sucediendo ahora. Creo que es un poco por ignorancia, con todo respeto para el presidente, él no tiene por qué saber mucho de economía, la verdad. También creo que es porque fue una de sus banderas. Él tenía varias banderas económicas. La primera era no alzar impuestos y la segunda: “No se apuren, todos estos déficits y deuda que hemos tenido es simplemente porque hay una corrupción dentro del Gobierno federal, porque se dan unos lujos que nosotros no vamos a tener”. Entonces, es susceptible a creer, digamos, en estas ideas que no tienen mucho fundamento.

Hay que recordar que él siempre estuvo muy preocupado, creo que correctamente, por la manera en que se rescató el sistema financiero tras la crisis de 1994-1996. El sector bancario particular estaba en una situación muy mala. Primero, porque habían sido vendido los bancos de manera totalmente, ¿qué diré?, absurda. Teníamos una banca bastante buena para estándares de un país subdesarrollado hasta que López Portillo la nacionalizó en 1982, y cuando la privatiza Carlos Salinas de Gortari lo hizo de una manera muy mala. En lugar de vender a banqueros, lo vende a casa bolseros y así nos fue. Son dos animales muy diferentes los casa bolseros a los banqueros. Estaba la situación muy complicada, se tenía que rescatar la banca, pero se rescató de una manera muy poco transparente. López Obrador siempre ha puesto mucho énfasis en lo que pasó en ese momento; de hecho, escribe un libro sobre el Fobaproa con datos que no están tan mal. Yo no sé quién se los haya pasado, pero no estaban tan mal. Es un libro interesante. Entonces, yo creo que él se ha confundido, con todo respeto, no entendió realmente la petición de las empresas. Una cosa es que venga a pedirte el sector financiero que lo rescate y otra cosa es que venga el sector real a decirte: “¿Sabes qué? Ayúdame a que no tenga que despedir a tanta gente. Ayúdame con costos de seguridad social, costos laborales”. Es lo mismo que los casa bolseros y los banqueros, son dos animales muy diferentes y es muy riesgoso realmente dejar caer al sector real. Dada la crítica tan feroz que siempre hizo al Fobaproa de alguna manera u otra dentro de su interior, pues pensó que él no quería hacer algo similar.

P. Sobre el enfrentamiento con el sector privado, ¿cree que es pasajero, algo que se puede dominar, o se ha entrado en un camino de no retorno?

R. Eso sería casi, casi la puntilla para la economía. Del 22,4% del PIB de inversión en 2018, 19,1% fue privada, nacional y extranjera, y 3,3% pública. Cuando termina 2019, era 20,2%. Cae la inversión pública de 3,3% a 2,8% porque, simplemente, no hay dinero, no hay espacio fiscal ya. Pero lo notable es que baja la inversión privada de 19,1% a 17,9%. Ese es el signo más desalentador y más peligroso, aparte del asunto humano, el desempleo y la pobreza. Es una cifra dramática porque eso explica la falta de confianza por parte del sector privado. Yo tenía una gran esperanza en que pudiera ser un buen Gobierno y por eso acepté integrarme de nuevo a su equipo. Creo que el momento en que ya todo cambia es en esta decisión que toma de detener el aeropuerto de Texcoco. Creo que esa fue una idea errónea. Nosotros se lo decíamos, yo se lo decía, otros se lo decíamos dentro del Gabinete, otros dentro del gabinete decían lo contrario, pero era una decisión —me parece a mí— extraordinariamente costosa, en términos primero de lo que ya tenías ahí adentro, un costo hundido de más de 100.000 millones de pesos. Segundo, del impacto que tendría sobre las empresas constructoras, muchas de ellas mexicanas por cierto, muy pocas extranjeras, para las que ese era su gran proyecto para los siguientes dos o tres años. Pero aparte, el impacto que iba a tener sobre la inversión privada, sobre los inversionistas nacionales. Es algo que yo creo que nunca se debió haber hecho. ¿Por qué lo hizo? La verdad, no sé, pero fue una muy mala decisión. Creo que fue la peor decisión de todas, junto con su discurso, que la verdad también… Él ya había ganado y ya era presidente. No entiendo todavía este discurso diario que es tan polarizante, tan maniqueo, ¿no?, que simplemente no le ayuda a un presidente en ningún lado, ni siquiera a Trump en Estados Unidos. En fin.

P. Otro tema del que usted ha escrito es el desprecio por la energía limpia. En este sentido, ¿cuál cree que es el plan del Gobierno para el sector energético?

R. Nunca estuve muy cercano al sector energético y no soy, digamos, muy cercano tampoco a Manuel Bartlett ni a Rocío Nahle. Cuando el presidente y la gente de la Secretaría de Energía habla de autosuficiencia energética, con todo respeto, hay una ignorancia absoluta. Es decir, no está solamente el petróleo, pues es, para empezar, el gas. Nosotros no estamos produciendo en absoluto gas para todos los volúmenes que necesitamos y el gas, eventualmente, ya pronto en unos años, va a ganarle la partida al petróleo en términos de la fuente energética por excelencia. Pero aparte, tenemos todo este asunto, la energía solar, la fotovoltaica, la energía eólica, geotérmica, donde México podría tener realmente un futuro muy promisorio. ¿Por qué se dio esto que se está dando? Al inicio, no había una gran atención a la Comisión Federal de Electricidad. Yo diría que era sobre todo a Pemex. El presidente está obsesionado con Pemex y casi todas las discusiones versaban sobre Pemex. En el caso de la Comisión Federal de Electricidad, yo creo que, poco a poco, fue ganando terreno Manuel Bartlett. Creo que él es un político muy astuto. Creo que es una persona que tiene un desconocimiento absoluto acerca de la compañía de electricidad, pero es un hombre sumamente astuto y es un hombre que, en cierta medida, creo yo, refleja parte de lo que siempre fue López Obrador. López Obrador fue un priista cuando era joven, pero un priista setentero, que tenía estas ideas de Echeverría, de López Portillo. Creo que Bartlett ha jugado muy bien su juego. La primera noción de que algo andaba mal, de que esta administración de la CFE quería dibujar una línea respecto a la anterior fue con el asunto de los gasoductos, que ya estaban concluidos y que la CFE no quería pagar. Allí fue cuando yo empecé a sentirme incómodo y ya más cuando Manuel [Bartlett] empieza a hablar de una manera —esto lo he manifestado públicamente también— de una manera muy tonta; es decir, realmente sin entender lo que es el valor presente. Yo se lo manifesté al presidente y básicamente lo que me dijo fue: “No te metas”, y yo sí estuve muy preocupado. Yo sí creo que pudo haber estado en riesgo el T-MEC por esto. Por fortuna, se resolvió, no como quería la CFE, sino simplemente se alargó la concesión. Yo creo que esta aversión por la energía limpia es genuina. De inmediato llegaron muchos actores fuertes —tanto de dentro como de fuera de México— , y eso hace que alguien con esta postura tan nacionalista, o estatista, como la de Bartlett, y también de López Obrador, le dé un tinte no correcto políticamente a estas energías limpias.

P. Uno de los mayores desplantes que usa no solo el presidente, sino buena parte de su gabinete o afines, es acusar de neoliberal, de conservador, a todo el que discrepa, pero, ¿acaso la economía mexicana no es neoliberal también?

R. Claro. Mire, yo diría que él usa la palabra ‘neoliberal’ como un insulto. Es decir, en lugar de decir ‘pendejo’ o ‘chinga tu madre’, dice ‘neoliberal’ porque él generalmente no dice malas palabras. Creo que es absurda la manera en cómo él y cómo Morena, en general, emplean el término. La economía mexicana es muy neoliberal. De hecho, nosotros somos una economía extraordinariamente abierta para estándares internacionales y dependemos totalmente del comercio exterior. Nuestra suerte está echada desde 1994 y si el T-MEC no florece como yo espero que florezca, pues a ver qué sucede con México. Entonces, la economía mexicana es totalmente neoliberal. Lo único que no es neoliberal, probablemente sea esta intervención en el sector de energía. Y ya.

lunes, 28 de junio de 2021

Acusa Gatell 'golpismo' en reclamo de oncológicos

Cd. de México (28 junio 2021).- Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del Gobierno federal, acusó que las denuncias por desabasto de medicamentos para niños con cáncer son usadas con fines "golpistas".

Durante el programa "El Chamuco TV", que producen conjuntamente Canal 22, Canal 11 y TV UNAM, el funcionario acusó que es "mentira" el desabasto de medicamentos entre este sector de la población.

"Este tipo de generación de narrativas de golpe, a veces se ha conectado en Latinoamérica con golpe, golpe, golpe de Estado y esta idea de los niños con cáncer que no tienen medicamentos, cada vez lo vemos más posicionado como parte de una campaña, mas allá del País, de los grupos de derecha internacionales, que están buscando crear esta ola de simpatía en la ciudadanía mexicana, ya con una visión casi golpista", dijo el funcionario en su participación en el programa.

López-Gatell insistió en que hay intereses de monopolios y oligopolios de empresas farmacéuticas que operan desde el sexenio de Vicente Fox y hasta la pasada Administración de Enrique Peña, que han hecho de este tema una consigna contra el Gobierno federal.

"Se agarraron de la bandera de algo que es socialmente muy sensible que es la niñez y el cáncer que, irremediablemente es una enfermedad que está asociada con dolor de humano y sufrimiento; entonces crearon esta fórmula de los niños con cáncer que no tienen medicamentos, esta mentira de que no tienen medicamentos.

"Si cualquiera en la ciudadanía quisiera tener una constatación rápida se podría hacer esta pregunta: ¿por qué si los niños de México no tienen medicamentos, los niños que padecen cáncer, por qué sólo vemos a 20 personas haciendo manifestaciones cerrando el aeropuerto? Son las mismas 20 personas desde que empezó el sexenio. Entonces son grupos fomentados", dijo el funcionario.

Tras las declaraciones el PRI arremetió contra López-Gatell y lo acusó de miserable.

"Miserables las declaraciones del subsecretario de salud @HLGatell, al tachar de golpistas a quienes legítimamente exigen al Estado Mexicano el cumplimiento de sus obligaciones con los pacientes con cáncer. Por la salud de los mexicanos debe ser separado del cargo inmediatamente", acusó el CEN priista.

viernes, 18 de junio de 2021

El voto del narco

HÉCTOR AGUILAR CAMÍN


Con este título, “El voto del narco”, Héctor de Mauleón publicó anteayer en El Universal un espeluznante rosario de intervenciones electorales del narco en Baja California, Sinaloa, Nayarit, Michoacán, Estado de México, Guerrero, Quintana Roo.

En Tijuana arrojaron una cabeza humana en una casilla y dejaron en otra una caja de madera con vísceras y restos de piel. 

En Mazatlán, miembros del crimen organizado retuvieron a taxistas que llevaban a funcionarios de casilla para que no llegaran a su destino y no las abrieran.

En Culiacán amenazaron de muerte al candidato del PRI que renunció. Para postular a su sustituto pidieron autorización al Mayo Zambada, quien lo aprobó, pero no Los Chapitos, quienes le secuestraron durante el día de la jornada a todos los miembros de su equipo electoral, liberados con vendas en los ojos una vez que se cerraron las casillas.

“Cada día es más inobjetable suintervención”

Hombres armados irrumpieron en casillas de Bahía de Banderas, Nayarit.

En Aquila y Nueva Italia, Michoacán, se vio a hombres armados afuera de las casillas ordenando a los votantes por quién votar.

En Múgica, hombres armados les quitaron sus celulares a los representantes de casilla y extrajeron boletas de las urnas. En Chapa, un presidente de casilla fue obligado a marcar todas las boletas de su casilla por Morena.

La candidata priista de Valle de Bravo, en Edomex, fue “levantada” por un personaje apodado El Pez, jefe de La Familia Michoacana en la región, y disuadida de arriar banderas en su campaña.

La familia Michoacana decidió también, con métodos similares, quiénes debían competir en Luvianos, Tejupilco, Tlataya, Amatepec, Zacazonapan y Sultepec, entre otros municipios mexiquenses.

Y en Ajuchitlán, Arcelia, Coyuca, Cutzamala, Pungarabato, San Miguel Totolapan, Tlalchapa, Tlapehuala y Zirándaro en el estado de Guerrero.

En Chetumal fueron descubiertos ex policías vinculados al crimen organizado comprando votos.

“Cada día “, concluye de Mauleón, “es más inobjetable la intervención del narcotráfico durante el 6 de junio, ese día en que , según el presidente López Obrador, el crimen organizado ‘se portó muy bien’. Parece que tiene razón: ese día el crimen organizado se portó excelente”. _

Héctor Aguilar Camín


hector.aguilarcamin@milenio.com

jueves, 17 de junio de 2021

Pobres por siempre

 Sergio Sarmiento en MURAL

17 Jun. 2021

"El dinero es mejor que la pobreza,

aunque solo sea por razones financieras".

Woody Allen

 Si la clase media es egoísta y aspiracional, si no es solidaria y se niega a votar por el partido en el poder, hoy tenemos por lo menos una buena noticia: la pobreza ha avanzado, lo que significa que se está reduciendo esa clase media que no sabe ser agradecida.

Si 52.4 millones de mexicanos vivían en situación de pobreza en 2018, para fines de 2020 eran ya 62.3 millones. En marzo de este 2021 el total alcanzó 67 millones. Esto significa que la pobreza general pasó de 42 por ciento de la población en 2018 a 51 por ciento en 2020 y a 54 por ciento en marzo de 2021.

Es un incremento muy fuerte, pero el de la pobreza extrema ha sido todavía mayor. En 2018, 9.3 millones vivían en esta condición, la cual alcanzó a 16.4 millones en 2020 y a 18.3 millones en marzo de 2021. De un 7 por ciento de la población en 2018, los mexicanos que viven en la miseria llegaron a 15 por ciento en el primer trimestre de 2021.

Estos cálculos los ofrece el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (Equide), un centro de estudios de la Universidad Iberoamericana, que parte de las cifras disponibles del Coneval y de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del INEGI. Si bien no son datos oficiales, coinciden con lo que están previendo la mayoría de los estudiosos de la pobreza en nuestro país.

La pandemia es la principal responsable de este brutal aumento de la pobreza, pero el proceso empezó antes. México ha sufrido los efectos de una prolongada contracción económica que empezó en el segundo trimestre de 2019, casi al inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La inversión fija bruta, motor del crecimiento, empezó a caer antes incluso del inicio del gobierno. Es verdad que en este 2021 se espera un rebote, que podría alcanzar 6 por ciento o más, pero será insuficiente para recuperar el nivel de vida que teníamos en 2018, al terminar el sexenio de Enrique Peña Nieto.

El presidente López Obrador no está preocupado. Piensa, por el contrario, que "vamos bien, vamos muy bien". La razón es que han aumentado los subsidios que se entregan directamente a millones de familias. Para los más pobres recibir 2,550 pesos al bimestre en una pensión para adultos mayores o 5,000 pesos mensuales para sembrar y cuidar árboles en predios rurales representa un apoyo enorme. Esta es una de las razones por las cuales los partidos del Presidente, Morena y el PT, tuvieron tan buenos resultados en los comicios del pasado 6 de junio a pesar de las muertes por la pandemia o del aumento de la pobreza.

Las dádivas gubernamentales compran votos y ayudan a paliar el sufrimiento de quienes viven en la pobreza, pero no pueden generar riqueza. No parece ser tampoco lo más importante para el Presidente, quien ha señalado que enseñar a los pobres a pescar, en lugar de simplemente regalarles pescado, es una visión neoliberal. A los pobres se les tiene que dar alimento, como a los animalitos, dijo en su mañanera del 29 de marzo de 2019, pero "en la concepción neoliberal todo eso es populismo, paternalismo".

Desde un punto de vista político, quizá tenga sentido mantener a la gente en la pobreza y darle subsidios para que vote por los partidos en el poder. El problema es que esta estrategia condena al país a mantener sus actuales niveles de pobreza. Los pobres, sin embargo, tienen derecho a aspirar a una vida mejor y a ingresar a la clase media, aunque sea más difícil después obtener su voto.

·ORGULLO

 AMLO ha cambiado el Reglamento de la Ley de Adquisiciones para facilitar las adjudicaciones directas. Al mismo tiempo promete que ya habrá, la semana próxima, medicamentos para niños con cáncer. Lo paradójico es que la escasez la provocó él mismo al cancelar las compras consolidadas del IMSS. Su orgullo le impide dar marcha atrás.

@SergioSarmiento

lunes, 14 de junio de 2021

El pecado del aspirantismo

Jesús Silva-Herzog Márquez en REFORMA

14 Jun. 2021

El príncipe del infierno neoliberal ha ensartado la apetencia de prosperidad en las almas débiles de la clase media. Nos lo informó el Presidente en una de sus homilías más recientes. Le preocupa, por supuesto, nuestra paz espiritual y por ello fustiga, para ejemplo de la nación, a quienes han caído en la trampa de las posesiones y los estudios. Los descastados que no son ni ricos ni pobres han sido corroídos por el veneno de la ambición. Encandilados con la esperanza de un patrimonio, se apartan del verdadero camino. Por eso nuestro amado guía nos apremia a resistir la tentación del estudio que nos aleja de la raíz, de la riqueza que nos convierte en egoístas, del conocimiento que nos hace dudar de su infinita magnificencia.

Para el nuevo credo, el aspirantismo es el peor de los pecados porque es pueblo que reniega de ser pueblo. Idolatría: dejar de reverenciar a la única divinidad y adorar falsas imágenes. Distraerse en la pequeñez de la colegiatura, ilusionarse con un cambio de casa son formas de la apostasía: abandonar la verdadera religión para esclavizarse a las mensualidades de una tarjeta de crédito. Entregarle el alma al diablo. Miserables clasemedieros que se esfuerzan por darle educación superior a sus hijos, que quieren cambiar el coche el año siguiente y que planean vacaciones para navidad.

El pecado que enfurece al Presidente es una degeneración moral propia de la clase media. Una expresión de su deslealtad o, más bien, de su soberbia. Aspiracionista es quien se atreve a desear lo que no hereda. Aspiracionista es, por eso, quien comete el pecado de actuar como individuo, quien no acepta su origen como mandamiento. Una poderosa insumisión solitaria. El pecador que recibe la condena presidencial es una persona que se rebela. Es un individuo y es, por eso mismo, caprichoso. Cambia de parecer, muda de simpatías, apoya un día y da la espalda al día siguiente. Ahí está el demonio que combate con furia el hombre del palacio: el individuo. En su nostalgia comunitarista, la energía individual no solamente es egoísta: es perniciosa. El mensaje es claro: el individuo, condición indispensable de la ciudadanía, es una categoría que el Presidente detesta. La palabra misma no aparece en su vocabulario porque se emplea siempre, como "individualismo", su derivación como un escarnio que se emplea como si fuera un sinónimo de egoísmo.

La ignorancia y la pobreza son la única ruta de la felicidad, decía Rousseau. El romántico que nos gobierna no pierde oportunidad para recomendarnos el mismo camino. Está convencido de que el aguante es el temple moral del pueblo. Si para el Presidente el trapiche es el símbolo de la economía popular, la resignación es expresión del civismo profundo. Ser parte de la comunidad es aceptar el infortunio, es ser tolerante a las desgracias que impone la vida. Ser ciudadano en tiempos de la "transformación" es no quejarse más que del pasado. Los males solamente pueden provenir del neoliberalismo y de los gobiernos anteriores, no pueden surgir del gobierno actual ni de sus principales representantes. La ciudadanía es resignación ante la tragedia: sufrir en silencio y no dudar jamás del benefactor que nos cuida. Los más pobres son sabios porque saben que las desgracias suceden, dijo el Presidente hace unos días. No se refería, por supuesto, a una catástrofe natural. Hablaba del Metro de la capital que se desplomó matando a 26 personas. El Presidente asume que los humildes aceptan que la criminal ambición del gobierno de Marcelo Ebrard y la negligencia de sus sucesores ha de ser nuestro valle de lágrimas. Si alguien se indigna por la muerte de una hija, si alguien enfurece por la destrucción de su familia caería en el pecado del aspirantismo. Exigir justicia sería demandar que exista la ley que nunca ha regido.

A decir verdad, el sermón presidencial no parece esperanzador. El Presidente reconoce que es difícil expiar el aspirantismo. Por eso al predicador se le ve contrariado. No encuentra el rezo para la salvación de la clase media y su retorno a la verdadera religión. Si ha entrado en contacto con el vicio, advierte el Presidente, el alma se ha contaminado irremediablemente. Si alguien lee el Reforma, habrá que perder toda esperanza.

http://www.reforma.com/blogs/silvaherzog/

Lucha de clases (nuestros migrantes)


Un migrante lucha a toda costa por salir adelante, por tener un buen nivel de vida, sin depender de las ayudas del gobierno, sino de su empuje, aunque en ello les vaya la vida o la libertad.

Pablo Hiriart

junio 14, 2021 | 8:55 hrs

MIAMI, Florida.- La lucha de clases no es el motor de la historia como afirmaron Marx y Engels, pero promoverla sirve para ganar elecciones presidenciales y mantenerse en el poder. Lo estamos viendo en América Latina.

Tal vez no sepan qué construir desde el poder, pero son cinco estrellas a la hora de destruir. Es lo único que se puede hacer con una sociedad dividida: destruir.

Países de América Latina que, con sus defectos, caminaban en una dirección más o menos aceptable –posible de medir–, ahora se precipitan a la polarización social cuyo desenlace es el empobrecimiento, y deja una herida que tarda generaciones en sanar. O no se cura nunca.

Aquí en Estados Unidos lo que hay es promoción del odio como herramienta para el posicionamiento electoral.

El gobernador de Texas, Greg Abbot, anunció el jueves que con el presupuesto estatal para seguridad en la frontera (mil millones de dólares), continuará la construcción del muro de Trump que frenó Biden.

Esa va a ser su apuesta para posicionarse como precandidato presidencial del Partido Republicano.

México es un caso sorprendentemente claro –aunque por desgracia no el único– de promoción de la lucha de clases, desde la cima del poder político.

Durante 15 años el candidato López Obrador recorrió el país para señalar a los ‘ricos’ como causantes de las desgracias de los pobres. No es verdad, pero es eficaz. Llegó al poder.

Ahora como Presidente, y luego de una elección que no le resultó del todo favorable, pone a la lucha de clases como el eje de su discurso. Ese será el tono hasta 2024.

Fue directo contra la clase media, que tiene “una actitud aspiracionista (sic), es triunfar a toda costa, salir adelante”.

Si hubiera que ponerle rostro a una actitud aspiracional, de triunfar a toda costa, salir adelante, no hay mejor retrato que el indocumentado mexicano que arriesga su vida en el río, en el muro o en desierto, para alcanzar lo que el Presidente reprocha.

Luchan a toda costa por salir adelante, por tener un buen nivel de vida, sin depender de las ayudas del gobierno, sino de su empuje, aunque en ello les vaya la vida o la libertad.

Y envían a sus familiares en México más de 40 mil millones de dólares al año, precisamente ahora que ha vuelto a incrementarse la migración mexicana, luego de llevar algunos años con balance de cero aumento.

Se les agradece con hermosas palabras el dinero que mandan a México, pero se reprocha la esencia de su tesón individual: aspiracionismo (sic), triunfo a toda costa, salir adelante.

La lucha de clases que se alienta en México ha tenido una contrarréplica que preludia un horizonte ominoso para el país.

Sectores minoritarios pero estridentes hacen burlas de los que dicen cabello en lugar de pelo, o se llaman de tal o cual manera.

La confrontación clasista saca lo peor de la gente. Alentarla desde el poder es sencillamente fratricida.

Perú, un país con dos décadas de crecimiento económico ininterrumpido e inflación inferior al 3 por ciento, al parecer se inclinó por el candidato de un partido marxista. Llega al poder con el discurso y la ideología de la lucha de clases.

Convocará a una asamblea constituyente para hacer una nueva Constitución, de aliento socialista, “a cambio de la actual, que privilegia el libre mercado”.

Su discurso es estatista, contra los ricos, contra empresas privadas (Latam, Zara, Falabella, Metro “aglutinan su economía para sacar un beneficio empresarial, sin importarle el Estado, sin importarle el pueblo”) y los medios de comunicación.

Hace unos días, ante la inquietud en los mercados, Pedro Castillo dijo que en su plan no contemplaba expropiaciones y será respetuoso de la autonomía del Banco Central.

En su propuesta de gobierno está un nuevo Tribunal Constitucional (Suprema Corte) “electo por el pueblo”.

La trae jurada contra los medios de comunicación privados. Con un machete en la mano, preguntó en un mitin reciente: “¿Qué canal, qué radio y qué periódico de Lima dicen la verdad?”

-¡Ninguno!, rugió la multitud.

-¡Díganlo más fuerte!

-¡Ninguno!

-“¿Dónde está la televisión del pueblo peruano? ¡No la tiene! No la tiene, pero sí la tiene para decir porquerías, para decir basuras. ¡Eso tiene que terminar ahora!”-, gritó el candidato presidencial que saltó a la fama luego de encabezar, hace cinco años, una huelga nacional del magisterio.

Tiene rasgos trumpistas Pedro Castillo. El autoritarismo los hermana, sean de izquierda o de derecha.

Anunció que dará “un plazo de 72 horas a los extranjeros ilegales para dejar el país, los que han venido a delinquir”, en abierta alusión al millón (un poco más) de venezolanos que han llegado” y reestablecerá la pena de muerte.

Los venezolanos que están en Perú (y en Ecuador, en Colombia, Panamá, Chile, Estados Unidos) son víctimas de la lucha de clases que quita a unos para dar a otros.

El reparto de dinero no tiene por objetivo generar desarrollo, mejorar el sistema educativo o de salud, sino conservar clientelas electorales o brazos para luchar contra las clases medias.

“No lloren por Chile todavía”, escribió recientemente Andrés Oppenheimer. Ojalá así sea. Pero el puntero de las elecciones presidenciales (noviembre) es el candidato del Partido Comunista. Y hace un par de semanas la alcaldía de Santiago-Centro la ganó la abanderada del Partido Comunista, Irací Hassler.

La promoción de la lucha de clases reditúa electoralmente.

Ahí está Colombia, con un exguerrillero del M-19, marxista, a la cabeza de las preferencias electorales para los comicios de marzo. Una guerrilla que era parte de la delincuencia organizada: narcotráfico y secuestro (el periodista mexicano Raymundo Riva Palacio fue una de sus víctimas).

Es fácil caer en la trampa de la lucha de clases. Y hay trampas que, si no se les evita y se cae en ellas, no se sale nunca.

Los conservadores

Sergio Sarmiento

14 Jun. 2021

"Un conservador inteligente es siempre un reformador".

André Malraux

 

Este viernes pasado le tocó a la clase media. El presidente López Obrador acusó a sus integrantes de ingenuos por haber votado por la oposición: "Sectores de la clase media fueron influenciados, se creyeron lo del populismo, el de que íbamos a reelegirnos, lo del 'mesías tropical', el 'mesías falso'... Es muy interesante de cómo la gente humilde, la gente pobre, sí internalizó bien el mensaje".

"La verdadera doctrina de los conservadores es la hipocresía", advirtió en una supuesta paráfrasis de Carlos Monsiváis. Para el Presidente, sin embargo, conservador es simplemente quienquiera que discrepe de él. El 8 de enero de 2019 declaraba: "Se presentan como gente de avanzada, pues no, son conservadores porque no quieren que haya cambios, y hay conservadores de derecha y conservadores de izquierda". El 5 de abril de 2021 afirmaba: "Sí puedo decir que son conservadores nuestros adversarios, porque ni modo que se pongan el saco... Y son muy autoritarios y fachos". Añadió entonces y también este 11 de junio: "Son clasistas y racistas".

En varias ocasiones ha expresado su rechazo al lenguaje de odio. El 18 de septiembre de 2020 declaró: "Yo no odio, soy pacifista". Sin embargo, sus descalificaciones a los "conservadores corruptos que no quieren dejar de robar" son constantes. Este lenguaje de odio ha polarizado al país.

El Presidente lo niega: "No hay incertidumbre -dijo el 7 de enero de 2021- y tampoco existe, como lo pregonan nuestros adversarios en los medios de comunicación, que hay polarización. No existe eso en el país... Solo el 25 por ciento de la población, les gustaría que yo dejara el gobierno; 70 por ciento quieren que yo continúe y 5 por ciento no han decidido. Entonces, ¿cuál polarización?".

Es verdad que Morena obtuvo 11 de 15 gobiernos estatales en los comicios del 6 de junio, un gran triunfo, pero la alianza oficialista de Morena, el PVEM y el PT atrajo 20.9 millones de votos contra 19.4 millones de la coalición opositora, el PAN, el PRI y el PRD. No es una diferencia abrumadora, muestra más bien a un país dividido por la mitad, aunque las mitades no sean geográficas. Las zonas rurales, las más pobres, apoyaron a los partidos oficiales, las urbanas de clase media se inclinaron por la oposición.

El Presidente y sus incondicionales atribuyen las derrotas de Morena en la Ciudad de México a una campaña sucia. "Pienso que hizo falta difundir más ese trabajo que se hace desde el gobierno de México, recordar permanentemente lo que significa la pensión a adultos mayores y por qué representa una transformación de nuestro país", declaró la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, el 9 de junio. No hay duda de que la personalización de las pensiones para adultos mayores y otros subsidios ha ayudado mucho al éxito electoral de López Obrador y Morena, pero la ley prohíbe el uso de programas sociales con fines electorales o de promoción personalizada.

Dicen que en la política y el amor todo se vale. El objetivo que obsesionó a López Obrador durante décadas fue obtener el poder, y usó para ello todas las armas a su alcance. Hoy que lo tiene está empeñado en construirse un lugar en la historia, y lo está haciendo con una consigna muy sencilla: "Nosotros no somos iguales"; nosotros somos honestos, nuestros adversarios son conservadores, corruptos, hipócritas, autoritarios, fachos, clasistas, racistas y más. No es el lenguaje de un liberal, ni el de un demócrata tolerante que rechaza la polarización de la sociedad.

 

· NI OBAMA

 Mientras el gobierno mexicano malbarata el viejo avión presidencial, el Boeing 757 de 1987, por 65 millones de pesos, y sigue sin vender el 787, "el avión que no tiene ni Obama", Boeing está construyendo dos nuevos 747 presidenciales para Estados Unidos a un costo mínimo de 3,900 millones de dólares, unos 78 mil millones de pesos.

@SergioSarmiento

viernes, 4 de junio de 2021

Votar en conciencia

 Guillermo Velasco Barrera

04 Jun. 2021

Tras un periodo intenso de campañas estamos ahora inmersos en un proceso de reflexión previo a emitir nuestro voto. Llegó la hora de los ciudadanos, pues más allá de las estrategias de los partidos y los acuerdos entre políticos, el domingo cada mexicano tendrá la oportunidad de optar de manera libre y secreta por lo que a su juicio representa la mejor alternativa.

La elección en puerta, más que un comparativo de perfiles, propuestas y trayectorias, se ha convertido en un plebiscito a favor o en contra de Morena. Frente a este escenario, la preocupación de la mayoría de los votantes anti-Morena ha sido identificar la alternativa con más posibilidad de derrotar al partido político del Presidente, dejando en un segundo plano las propuestas y los perfiles de los candidatos. La alianza Va por México es el mejor ejemplo de ello. Su estrategia de conexión con el electorado se basa principalmente en convencerlo de que lo esencial es que no gane Morena.

Tal estrategia partidista no solamente es válida, sino eficaz. Parte de la merma electoral que tendrá Morena en muchos estados del país se deberá en gran medida a esta coalición opositora. Igualmente es válido que como electores destinemos nuestro voto a evitar que gane la opción que más rechazamos, aunque lo anterior implique votar por un partido que no representaba nuestra primera alternativa. Pero hay quienes se rigen con un criterio distinto y votarán por propuestas, identificación partidista y trayectorias de candidatos, tengan o no posibilidades de ganarle al partido de López Obrador. Opción igualmente válida. A final de cuentas es un tema de libertad y de conciencia, en donde nos tendremos que preguntar qué representa un mayor bien para la democracia y para el futuro de México.

Refiero lo anterior porque en los días previos a la elección han surgido, por parte de los partidos y de algunas organizaciones, campañas en favor del denominado voto útil con la intención de evitar la dispersión del voto anti-Morena.

Como es natural, distintos partidos se disputan la titularidad de dicho voto y diversas plataformas buscan decirle al ciudadano por quién votar si lo que busca con su voto es derrotar a Morena.

Lo anterior ha suscitado mucha confusión, pues más que información ha circulado una gran cantidad de propaganda. Hay que reiterar que en el caso de Jalisco existe un contexto muy distinto al de otras partes del país en virtud de que MC es el partido político más fuerte y no forma parte de la alianza opositora. Diversas encuestas refieren que en la mayoría de los distritos federales representa la marca política más competitiva para derrotar a Morena.

En virtud de lo anterior, no han cesado los ataques al partido naranja, equiparándolo con Morena con la idea de convencer a los votantes de que MC no es la opción anti-Morena, sino al contrario. Tales mensajes han generado duda en electores contrarios a la 4T, pero que tienen muchas reservas respecto a Movimiento Ciudadano.

Lo cierto es que un horizonte de corto plazo, MC representa en Jalisco la alternativa para contribuir a acotar el poder de Morena en el Congreso federal, porque en la mayoría de los distritos es puntero o va en segundo lugar contra Morena. Es un tema de mero cálculo electoral. Por otro lado, si bien MC es un partido que tiene vasos comunicantes con la 4T, al igual que ciertos grupos del PRI, del PRD, e incluso del PAN, el partido naranja cuenta entre sus candidatos con algunos perfiles ciudadanos valiosos.

No existe alternativa política perfecta, pero sí la posibilidad por parte del ciudadano de optar por el mayor bien posible frente a un determinado contexto. A final de cuentas, reitero que el voto es un asunto de libertad, responsabilidad y conciencia, y esa deberá ser la pauta para votar el domingo. Los partidos y candidatos ya hicieron lo suyo, pero los ciudadanos tenemos la última palabra.

 

@gvelascob

 

jueves, 3 de junio de 2021

¿México no es Venezuela?

Ricardo Elias en MURAL

03 Jun. 2021

El título de este artículo no es para alarmar irracionalmente a nadie, sino para hacer ver que el riesgo de que México termine como Venezuela es real y que cosas similares han comenzado ya a ocurrir, como la militarización del país, discursos populistas plagados de mentiras, centralización del poder, violaciones a la Constitución, impunidad al crimen organizado y a los leales, terrorismo fiscal, desinversión y fuga de capitales, desabasto de medicinas, etcétera.

Los dictadores de hoy ya no llegan al poder por medio de revoluciones armadas, sino por medio de elecciones armadas, a su favor. Ya no explotan bombas para dar golpes de Estado, lo que "explotan" son las necesidades de los más pobres para obtener su voto.

Hugo Chávez ganó las elecciones en 1998 porque la situación en ese entonces era de auténtico desastre, porque los venezolanos ya no creían en ninguno de los partidos políticos tradicionales, y porque pudo presentarse como su "salvador". Veintitrés años después la situación en Venezuela es catastrófica, lo que demuestra que es posible estar peor, y en México ya estamos encaminados en ese rumbo.

Buena parte de los seguidores incondicionales de Morena (el llamado voto duro) apoya a ese partido sin importar que las decisiones que ha tomado el Presidente y sus políticas públicas lejos de mejorar, han empeorado al país. Su voto no es razonado, sino resentido por agravios o infortunios del pasado avivados por AMLO, quien se ha encargado de estereotipar a los ricos (sinónimo de empresarios) como la causa principal de sus desgracias. "Mal de muchos, consuelo de tontos", dice el refrán que en este caso les aplicaría.

A nadie conviene que el Presidente de un país, sea del partido que sea, tenga poder absoluto para cambiar la Constitución o imponer leyes y políticas públicas que a la postre terminarán por empobrecer a todos, y en ello sí que van primero los pobres.

Hay bastante información de lo mal que terminan los gobiernos populistas.

Quienes en su momento apoyaron, o le dieron el beneficio de la duda a Hugo Chávez, pensando que lo que sucedió a los cubanos no podía pasarles a los venezolanos, porque "Venezuela no era Cuba", hoy tienen suficientes razones para arrepentirse. Los colombianos dicen que lo que pasó en Venezuela no puede pasarles a ellos porque Colombia no es Venezuela. Y hoy muchos mexicanos dicen que en México no puede pasar lo mismo porque México no es Venezuela, argumentando los 3 mil kilómetros de frontera con Estados Unidos, el T-MEC, la inversión extranjera, etcétera.

La isla de Cuba, a pesar de los enormes intereses y de todo el poderío económico y militar de Estados Unidos, se convirtió en un bastión comunista que terminó por empobrecer más a los cubanos más pobres, porque los más ricos simplemente emigraron.

México puede ser Venezuela porque no hay diferencia entre la pobreza mexicana actual y la pobreza venezolana de entonces; porque los tratados comerciales, las reglas para la inversión extranjera, etcétera, se pueden terminar tan rápido como se vuelva un capricho, se expida un decreto o se apruebe una "democrática" modificación a la Constitución; porque la manipulación política del hambre y la pobreza no distingue fronteras y porque la creación de enemigos "causantes" de todos los problemas sirve para unir masas a favor del caudillo que promete combatir y acabar con el enemigo común.

Para Hitler la causa de los males alemanes fueron los judíos; para Castro, Chávez y Maduro la causa de sus males fue y sigue siendo el imperialismo yanqui; y para AMLO los enemigos del pueblo son, por un lado, los ricos, los empresarios, y por otro, los jueces, el INE, la prensa y todo aquel que lo critique o exhiba sus pifias.

Una frase de Leonardo da Vinci explica la importancia de salir a votar el próximo domingo: "es más fácil resistirse al inicio que al final".

Este domingo será mucho más fácil resistirse al populismo y a sus nefastas consecuencias que lo que habría que hacer después si Morena y sus aliados logran una mayoría absoluta en el Congreso.

Hoy solo se requiere salir a votar en contra de Morena. Si no lo hacemos, mañana no habrá manifestación pública lo suficientemente grande que sirva para revertir cambios constitucionales, la polarización social y el deterioro de las instituciones y la economía de México.

"Más vale tarde que nunca, pero

demasiado tarde es lo mismo que nunca".

Yo

 ricardoelias1@gmail.com

 ricardoelias.mx

miércoles, 2 de junio de 2021

¿Arderá México?

FRANCISCO MARTÍN MORENO

TRIBUNE NEWS SERVICE |JUN 02, 2021 AT 11:14 AM

El título de la presente entrega se justifica a la luz de las derrotas de Andrés Manuel López Obrador en las urnas. AMLO nunca aprendió a perder, pero tampoco a ganar, porque desde su triunfo en 2018 se ha desempeñado como un eterno candidato obstinado en destruir la economía nacional, desmantelar las instituciones de la República y dividir a los mexicanos, traicionándolos al incumplir sus promesas de campaña. Los hechos son tercos y más aún lo son al tratarse de datos duros incomparables con los extraídos diariamente de su chistera para distraer a un audiencia cautiva ávida de entretenimiento.

En 1988, al perder las elecciones por la gubernatura de Tabasco, denunció la comisión de un fraude electoral cuando había logrado un insignificante 18% de los sufragios. En 1994 Roberto Madrazo también le impidió llegar a ser gobernador de su Estado natal, por lo cual organizó una marcha inútil al entonces Distrito Federal sin poder modificar la decisión electoral.

En 2006 Felipe Calderón lo volvió a derrotar en unos comicios disputados, por lo que bloqueó durante 47 días el Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, ocasionando importantes daños económicos a la ciudad, sin que su “voto por voto, casilla por casilla”, modificara los resultados. Acto seguido, con la banda tricolor cruzada en el pecho, se autoproclamó “presidente legítimo” en un acto ridículo, útil sólo para confirmar que efectivamente era “un peligro para México”. Lo anterior, sin olvidar que, tiempo atrás, había bloqueado 51 pozos petroleros y declarado a Tabasco “territorio en desobediencia civil” con el lema: “No estamos dispuestos a seguir viviendo en la miseria, en tanto que una empresa supuestamente propiedad de la nación (PEMEX) extrae nuevas riquezas…”.

En 2000, al ser electo Jefe de Gobierno, se abstuvo, claro estaba, de promover cualquier inconformidad.

En 2012 Peña Nieto lo derrotó por millones de votos, AMLO organizó un ciclo de protestas con el sobado pretexto de otro atraco electoral.

De acuerdo a la anterior estrategia incendiaria ejecutada en contra de las instituciones republicanas, ¿qué podríamos esperar en las elecciones intermedias del 6 de junio? Si AMLO perdiera el control de la Cámara de Diputados, quedaría enterrada la 4T, de ahí que haya comprado millones de votos con cargo al erario, violado la Constitución al no guardar silencio durante la veda electoral, amenazado con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) o la Fiscalía General de la República (FGR) a candidatos o gobernadores de otros partidos, así como a los integrantes del Instituto Nacional Electoral (INE) y del Tribunal Federal Electoral con la promesa de desaparecer dichos organismos autónomos, garantes de nuestra democracia que él juró respetar cuando protestó guardar y hacer guardar nuestra Carta Magna…

Si AMLO nunca ha aceptado un revés electoral desde 1988, no veo porqué ahora sí va a admitir civilizadamente una derrota el 6 de junio. No se debe descartar la posibilidad de tratar de anular las elecciones por medio de la judicialización del proceso electoral, de modo que sean los jueces y los magistrados, previamente investigados por la UIF, el SAT y la FGR, quienes decidirán la suerte de los comicios más importantes de la historia de México, para así derogar la soberana voluntad ciudadana.

Las denuncias podrían fundarse en la inequidad en la contienda, en la intervención ilegal de los gobernadores, en los excesos de los gastos de campaña, en las presiones del narco que desquiciaron la competencia electoral, y en la dolosa sospecha del recuento final de los votos a cargo del INE, una respetable institución manipulada, según AMLO, por los conservadores, sea lo que sea lo que signifique semejante acusación.

¿Arderá México? ¡Que arda!, siempre y cuando AMLO pueda concluir su transformación orientada a devastar la economía, a la sociedad, a la educación y a la salud, como lo ha venido haciendo con singular éxito desde que llegó al poder para la tragedia de México. ¿Arderá México? Lo veremos, horror de horrores, después del 8 de junio, cuando Kamala Harris vuele de regreso a Washington… A nadie le conviene la instalación de una dictadura en México, ni a los morenistas. Quien incendia una pradera puede perecer devorado por el fuego…

Francisco Martín Moreno es escritor y periodista mexicano que se ha especializado con maestría en la novela histórica. Puedes seguirlo en @fmartinmoreno

lunes, 31 de mayo de 2021

Vota por México

 Catón en MURAL

31 May. 2021

Un voto por Morena es un voto contra México... Desde que empecé a escribir en los periódicos -Adolfo López Mateos era el presidente de la República- hasta que por culpa de Enrique Peña Nieto la nación cayó en las peores manos, fui constante crítico del PRI. Mi canción La casita se volvió, en la interpretación de Óscar Chávez, himno popular de protesta contra la corrupción de los gobiernos priistas. Escribí y hablé en contra de Díaz Ordaz cuando hacer eso era peligroso. En 1997 acuñé el lema "Un voto por el PRI es un voto contra México". Así coadyuvé a que el partido en el poder perdiera la mayoría que necesitaba en el Congreso para seguir ejerciendo su omnímodo poder. Con ese mismo propósito estoy ondeando ahora esa frase, referida hoy a Morena. De esa manera uno mi esfuerzo al de todos aquellos que están luchando por poner frenos y contrapesos a la absolutista voluntad del mesiánico caudillo de la 4T. Me alegró por eso que mi proclama se haya vuelto viral, que su presencia en las redes sociales sea constante y que la difundan quienes piensan que López Obrador está causando daños graves a nuestro país. Debemos limitar su poder; debemos evitar que AMLO llegue a tener la mayoría que quiere tener en el Congreso para cambiar a su capricho la Constitución y hacer que sirva a su desbordada ambición de dominio. Eso sería lo peor que a México le podría suceder, pues pondría a la República en el camino de la dictadura. ¿Por quién votar, entonces? Por alguno de los partidos tradicionales: PRI, PAN o PRD, que tienen defectos ciertamente, algunos de ellos grandes, pero que hoy por hoy constituyen la única opción frente al gravísimo riesgo que representaría un triunfo de Morena. Nuestro deber de ciudadanos que amamos a México y que queremos salvarlo de una tiranía es no votar por Morena ni por ninguno de los partidos que se le han vendido. Mi experiencia de muchos años me dice que si en la elección del 6 de junio Morena obtiene el triunfo López Obrador se fortalecerá en tal modo que ninguna fuerza ciudadana será ya capaz de detenerlo. Destruirá las instituciones que hasta ahora han podido limitarlo, y las que no pueda suprimir las desvirtuará y seguirá corrompiendo con dinero o concesiones que nada tienen que ver con su función. Lo digo una vez más y lo repetiré estos días: "Un voto por Morena es un voto contra México"... La esposa le comentó a su marido: "Qué extraña coincidencia. A ti se te olvidó mi cumpleaños, y a mí se me olvidó cómo se descruzan las piernas en la cama por la noche"... Hamponito, el hijo del narco de la esquina, apagó de un soplo las seis velitas de su pastel de cumpleaños. Al punto su padre le sacudió la cabeza con un fuerte sopapo. Le dijo con ominosa voz de gánster: "¡Por soplón!"... Antes de ir a la cama don Languidio procedió a ponerse una crema en el rostro. Su esposa, extrañada, le preguntó: "¿Qué te estás embarrando en la cara?". Contestó el señor: "Una crema rejuvenecedora que me recomendaron". Acotó con acritud la doña: "Te la estás poniendo en el lugar equivocado"... Don Poseidón, el padre de Glafira, le preguntó, severo. al novio de la joven: "¿Tuvo usted anoche intimidad con mi hija?". "¡No, señor! -afirmó con vehemencia el galancete-. Si quiere se lo juro poniendo la mano sobre la Biblia que estaba en la habitación del hotel, y que me traje de recuerdo"... Dos recién casadas intercambiaron confidencias sobre sus respectivas noches de bodas. Dijo una: "Yo estaba tan cansada que me quedé dormida en un segundo". Relató la otra: "Yo estaba más cansada que tú. Me dormí desde el primero"... FIN.

afacaton@yahoo.com.mx

viernes, 28 de mayo de 2021

Reflexiones sobre la democracia y el populismo

David Granfield en la Experiencia interna del Derecho, advierte que el gobernante debe tener convicciones, pero no debería inmunizarlas ante las críticas y cuestionamientos razonables.

Víctor Manuel Pérez Valera

mayo 27, 2021 | 20:53 hrs

Las elecciones que se celebrarán el próximo 06 de junio nos deberían llevar a reflexionar en torno a la democracia y el populismo, la democracia y la demagogia.

Al concluir la guerra civil en los Estados Unidos, el presidente Abraham Lincoln pronunció en Gettysburg, un elocuente y breve discurso que concluyó con la frase, que sostenía que su gobierno era “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Esta célebre expresión se convirtió en la más elocuente definición de democracia. Lincoln vivió estos principios: la generosidad en perdonar y promover a sus adversarios políticos (General Stanton).

Esta definición de democracia no carece de ambigüedad: ¿quién constituye al pueblo? ¿es una plebe desmesurada?, ¿es lo que se designa como vulgo o populacho? Pero, sobre todo, ¿quién interpreta auténticamente los ideales del pueblo? De lo anterior, surge la paradoja: democracia o populismo. Esto es subrayado por el Papa Francisco en su Encíclica Fratelli Tutti: “Hay líderes populistas capaces de interpretar el sentir de un pueblo, su dinámica cultural y las grandes tendencias de una sociedad… pero deriva en insano populismo cuando se convierte en la habilidad de alguien para cautivar en orden a instrumentalizar políticamente la cultura del pueblo, con cualquier signo ideológico, al servicio de un proyecto personal y de su perpetuación en el poder… esto se agrava cuando se convierte, con formas groseras o sutiles, en un avasallamiento de las instituciones y de la legalidad”. (FT 159). No es lo mismo servir al pueblo, que servirse del pueblo.

David Granfield en la Experiencia interna del Derecho, advierte que el gobernante debe tener convicciones, pero no debería inmunizarlas ante las críticas y cuestionamientos razonables, de lo contrario, se aferraría a sus ideas a tal grado que acabaría siendo un gobierno intolerante y dogmático que tacha inexorablemente las posturas diferentes. De esto al fanatismo solo hay un paso, y así puede caerse en el denigrante ideal, “el Estado soy yo” de Luis XIV, “el rey sol”, modelo del despotismo ilustrado.

Granfield señala que, para seguir los sentimientos del pueblo, estos deben ser racionales a fin de no degenerar en autoritarismo, que denoste a los opositores que sostienen diferentes puntos de vista. Otra consideración de Granfield es que las penas y sanciones jurídicas son privilegio exclusivo del gobierno, y si este es omiso o remiso en su aplicación, indirectamente fomenta la inseguridad y propicia que el ciudadano tome estos derechos en sus manos.

¿Qué es el populismo? El notable politólogo alemán Jan-Werner Müller, profesor de la Universidad de Princenton analiza profundamente las raíces y manifestaciones del populismo. Ante todo, señala que este es uno de los principales enemigos de la democracia. Los populistas socaban sistemáticamente la confianza de los ciudadanos en las instituciones. Un buen ejemplo de estos ataques, los encontramos en recientes movimientos populistas en Europa: Viktor Orbán con su partido FIDESZ en Hungría y Jaroslaw Kaczynski en Polonia, eliminaron autoritariamente la independencia del poder judicial.

Los populistas se declaran los auténticos representantes del pueblo, mas conviene aclarar que no necesariamente todos los votantes del partido populista sean populistas. Véase el caso concreto de Le Pen, en Francia, no todos los que lo sostenían consideraban a los opositores inmorales y traidores a la patria. La anterior característica también la utilizó Nigel Farage en Inglaterra con el Brexit, y en Estados Unidos, Donald Trump con los ataques a Hilary Clinton. En pocas palabras los populistas silencian o desacreditan a los oponentes, lo cual sería cierto despotismo.

Para adquirir fuerza los partidos populistas se rodean de pequeños partidos que no necesariamente son populistas. Otra característica común a los populistas consiste en que viven en un mundo de fantasías políticas que frecuentemente no pueden llevar a la práctica. ¿Cómo vencer al populismo? No es, según Werner Müller, una tarea fácil. Es una ilusión pensar que ya en el poder los populistas serían más moderados. Por consiguiente, lo ideal sería vencerlos en las urnas, pero tampoco es fácil: el “clientelismo de masas” tiene mucha fuerza, como se vio con Jörg Haider en Austria. En los casos en que sean derrotados en las urnas, fácilmente van a argüir, como lo hizo D. Trump que hubo fraude.

Vencer la oratoria populista es muy difícil, para todo tienen salidas. Habría que insistir en un punto clave: los populistas no tienen la única y auténtica interpretación de la voluntad del pueblo.

jueves, 27 de mayo de 2021

Votar contra Morena

Jorge Suárez-Vélez en MURAL

27 May. 2021

La historia de los pueblos alcanza puntos donde su destino es diametralmente distinto si se opta por uno u otro camino. Hoy entendemos que no haber elegido a López Obrador en 2006 y 2012 retrasó el infierno que vivimos desde 2018. Dan escalofríos al pensar qué nos hubiera pasado de haber ganado en su primer intento, cuando Pemex estaba menos roto, Cantarell producía y los precios del petróleo eran altos. Además, hubiera aprovechado una alianza con un Hugo Chávez en pleno.

México se consolidó como potencia manufacturera y exportadora en esos sexenios. Demostramos que pasar reformas indispensables -energética, telecomunicaciones, educación- era posible, fortalecimos órganos autónomos que serían contrapesos relevantes y con visión transexenal, y surgió una sociedad civil prometedora. En 2018, los electores cambiaron de rumbo, motivados por su deseo de castigar la insoportable corrupción de la Presidencia de Peña Nieto, quizá sin darse cuenta de que estaban "tirando al bebé junto con el agua sucia de la tina" (como el dicho en inglés).

No entiendo la narrativa de quienes siguen defendiendo haber votado por Morena a pesar de la evidencia. Cuando se dice que es el partido del futuro y PRI, PAN y PRD del pasado, olvidamos el origen de todos los dirigentes de Morena. Tampoco entiendo el feroz ataque a la alianza entre estos partidos. Abundan ejemplos en el mundo de acuerdos entre partidos disímiles para presentar un frente común ante un partido en el poder. Pero más aún, me rebasa que se refute esa alianza, pero se condone el consorcio de Morena con el Partido Verde, epítome de la prostitución política, lo más siniestro que nuestro sistema ha parido.

Tampoco entiendo al montón de colegas que se quejan de lo que PRI, PAN y PRD no han hecho para merecer su voto o de que no han hecho propuestas claras. Esta es una elección local, no una presidencial; en una elección de medio término lo que está en juego es si le refrendamos o no el mandato y la mayoría a Morena, tenemos bien claro lo que harían con ésta. Mis sesudos colegas no quieren admitir que nuestros partidos no son ni más ni menos que la reflexión de lo que somos como sociedad. Objetan la falta de propuesta de la oposición más que el hecho de que Morena no haya cumplido una sola de las que hizo.

López Obrador se comportará como mayoría aunque no la tenga. Ya lo vimos pasarse la Constitución por el arco del triunfo para extender el mandato de Arturo Zaldívar. Morena puso, sin pudor, un artículo transitorio por encima de nuestra Carta Magna. Fortalecer a la oposición posibilita pelear palmo a palmo cada decisión autoritaria, cada violación a la ley, defendernos como gato boca arriba contra las arbitrariedades que con certeza vienen.

En estos 2.5 años hemos visto la mejor versión de AMLO, pues todavía se tenía que preocupar por esta elección, la más grande en nuestra historia, con gubernaturas y legislaturas de 15 estados en juego. Ahora veremos al Presidente sin freno al que se le desmorona el país entre las manos, al que empezará a entender que Nahle y Romero le vieron la cara porque Pemex está quebrada, al que tendrá que ver de dónde saca para pagarle a sus clientelas, al que enfrentará los crecientes embates de partidarios como Monreal y Ebrard con una agenda propia que no pasa por la coronación de Sheinbaum. Lidiará con el muy complejo entorno internacional que nos dejará la pandemia. Verá desaparecer la inversión como consecuencia de su grotesca violación de la ley y tendrá que bregar con organizaciones criminales empoderadas por la impunidad que él fomentó. Enfrentará la pérdida del Grado de Inversión y el consecuente encarecimiento de nuestra deuda. Ese López Obrador querrá subirle impuestos a "los ricos" y verá demasiado tarde que eso no recaudará más al hacerlo.

En esta elección no hay cómo darle un "mandato" a la oposición más allá de las gubernaturas, sólo podemos frenar la destrucción, forzar al Presidente a detenerse a lidiar con contrapesos. Nada más que eso.

Por México y por tus hijos vota contra Morena. Ésta puede ser la última vez que tu opinión cuente.

 @jorgesuarezv

lunes, 24 de mayo de 2021

Muñoz Ledo advierte peligro de que “el poder se endurezca”

 El Presidente ha sido mareado por sus colaboradores que quieren que use el poder absoluto en contra del sentir de los ciudadanos, dice Porfirio Muñoz Ledo.

Víctor Chávez, mayo 24, 2021

Distanciado ahora de ser uno de sus más cercanos aliados, Porfirio Muñoz Ledo estima y reprocha que el presidente Andrés Manuel López Obrador “ha cedido a los consejos de usar el poder absoluto”, por lo que advierte que “veo un peligro de que en la segunda parte del sexenio se endurezca el poder”.

El aún diputado federal de Morena y al que el partido le cerró el paso a la reelección, acusa que entre “tirones y estirones” en Palacio Nacional, “el Presidente ha cedido a ciertas tendencias, a ciertos consejos de los que lo rodean y el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente. El poder marea y el poder absoluto marea absolutamente”.

“El Presidente ha sido mareado por sus colaboradores que quieren que use el poder absoluto en contra del sentir de los ciudadanos y al margen de principios constitucionales; ese es el problema que estamos enfrentando”, señala.

Por lo anterior –en entrevista con el programa “La Silla Roja”, de EL FINANCIERO Bloomberg–, advierte que ve “en la segunda parte del sexenio un peligro de que se endurezca el poder, de que se reduzcan los ámbitos autónomos que son lo propio de la democracia, en el terreno del centralismo, en contra del federalismo, del municipalismo, en el terreno de la división de poderes, en el terreno del respeto de los órganos autónomos constitucionales y de respeto a la sociedad, a la gente, a la opinión pública, a la prensa”.

Luego de que se le negara también reelegirse en 2019 como presidente de la Cámara de Diputados y se congelaran algunas de sus iniciativas, se queja de que “Morena sólo está promoviendo reformas que vienen de Palacio Nacional, lo que no me parece correcto, atenta cínicamente contra la división de poderes”.

“Soy incómodo para los que no hablan, para los mudos, para los seguidores del dedo; yo estoy contra la dedocracia, que fue el sentido de nuestro movimiento de 1988”, expone.

“Que seamos del mismo partido del Presidente no quiere decir que seamos una manada, no nos manda un pastor. Yo soy incómodo para los que son mansos, o mensos, que repiten 4T, 4T, sin saber de qué se trata y que están siempre pendiente de un dedo que va a caer sobre ellos. Esa no es la posición de un parlamentario”, dice.

Recalca estar “a favor de los principios estatutarios de Morena y en contra de los que los violan abiertamente, que no se valen de las facultades que como miembro del partido les conceden y presiden la audiencia servil”.

“El movimiento democrático de 1988 debe continuar y no caer en un nuevo autoritarismo. El movimiento no puede tener una regresión autoritaria; debe culminar una transición democrática hasta sus últimas consecuencias”, considera.

“Quiere que le digan ‘a sus órdenes, jefe’, ahí está el problema. ‘A sus órdenes, jefe’ es el que manda, pero también es el que obedece, un espíritu servil, un espíritu lambiscón, que espera nuevos puestos, ascensos”, critica. “Estoy en contra de la compra de las conciencias en Morena”, recalca.

“Lo que nos corresponde como parlamentarios es recuperar nuestra dignidad como militantes y nuestro carácter de representantes de la nación que nos confiere la Constitución a los parlamentarios”, estima.

También plantea que “los ataques del presidente Andrés Manuel López Obrador no debilitan al INE, porque son ataques verbales; no tiene posibilidades reales el Ejecutivo para disminuir la importancia del INE; al Presidente le salen muchas cosa de la boca, no de la cabeza; se valen reformas a los organismos, pero para fortalecerlos”.

Además, lamenta que hay críticas “vejatorias” del Ejecutivo a los medios de comunicación, descalifica a quienes lo critican, lo que tampoco se vale: “Hay que pedirle al gobierno que saque las manos de los medios y de las redes sociales”.

viernes, 21 de mayo de 2021

La ruta de Morena

 Guillermo Velasco Barrera en MURAL

21 May. 2021

Entramos, ahora sí, a la recta final de una elección que sin duda alguna tendrá una enorme trascendencia para México. La disputa por el poder ha sido intensa y veremos aún muchas cosas en lo que queda de contienda, pues las campañas, más allá de las propuestas y el marketing, muchas veces se ganan o se pierden por errores, ataques, acuerdos de último momento y también traiciones.

Más que una gran elección, se trata de campañas locales, en las que existen contextos políticos particulares, pero es cierto que las campañas nacionales de los diferentes partidos, la injerencia de López Obrador en el proceso electoral y el peso de algunos actores políticos, contribuyen a generar un clima de opinión generalizado en torno a ciertos temas a lo ancho y largo del país.

El Presidente está consciente de que Morena podría tener un resultado no tan positivo como el que se estimaba hace algunos meses, por lo que ha intensificado su participación en el proceso electoral, sabedor de que sigue siendo la marca y el motor más importante para que su partido gane más votos.

Además, ha impulsado acciones contra sus adversarios políticos utilizando todo el aparato del gobierno, pretendiendo ganar a la buena o a la mala gubernaturas, Congresos locales, y por supuesto, diputaciones en el Congreso federal.

El Presidente está concentrado en la campaña. No es que sea su prioridad, es la actividad a la que dedica todo su tiempo. Pero las cosas se le han complicado. La tragedia del Metro exhibió su poca sensibilidad con el dolor de la gente, su enorme soberbia y su gran obcecación. Privilegió el discurso político contra sus opositores sobre el de la cercanía con las familias de las víctimas.

Esta coyuntura es un golpe al corazón de Morena, pero no el único. La incapacidad manifiesta de muchos gobiernos estatales y municipales emanados de este partido político es cada día más evidente, y crece el número de damnificados y agraviados de la 4T, que muy posiblemente castigarán a la marca que les significó esperanza en el 2018 y por la cual ahora se sienten traicionados.

Otro elemento que ha complicado el escenario para el Presidente es la consolidación de la alianza opositora Va por México, pues a pesar de sus muchos bemoles, dicha alianza es percibida en casi todo el país, máxime conforme se acerca el día de la elección, como la alternativa capaz de evitar el triunfo de Morena.

Ello explica por qué el Presidente mostró una verdadera obsesión con la conformación del bloque opositor desde que éste comenzaba a gestarse. Buscó desacreditarlo e impulsó diversas acciones promoviendo la dispersión del voto, con la certeza de que la unidad del voto anti-Morena sería un golpe mortal para su proyecto político.

A pesar de todo, Morena será la fuerza política más votada, pero estará muy lejos de tener un "carro completo", como lo anhelaba el Presidente. No logrará la mayoría calificada en el Congreso y probablemente perderá algunas gubernaturas que consideraba tener en la bolsa.

Como bien lo anunció hace algunas semanas una senadora de Morena, Nuevo León y Jalisco son una prioridad para el Presidente, por lo que su injerencia en ambas entidades ha sido palpable. En el caso de Jalisco, a diferencia de otras regiones del país, Movimiento Ciudadano, que no la alianza Va por México, representa en casi todo el estado la única fuerza política capaz de vencer a Morena.

Pero es posible que la batalla no concluya el 6 de junio, pues frente a un escenario adverso o al menos no tan positivo para Morena, es de esperarse que el Presidente tenga prevista una ruta de impugnaciones para intentar nulificar algunas elecciones en donde pierda Morena y los resultados sean muy cerrados. Por eso desde ahora descalifica al árbitro de la elección y advierte el riesgo de que exista fraude. Nada nuevo bajo el sol. Para López Obrador todo aquello que no lo favorece es ilegal, inmoral o consecuencia de un complot.

@gvelascob

lunes, 17 de mayo de 2021

¿Qué hacer? Ante la auto-denominada "4T" y ante el futuro de tu país:

Denise Dresser en REFORMA 17 May. 2021

 1. Sé ciudadano. Edúcate sobre tus derechos democráticos y ejércelos. Están contenidos en la Constitución, en los tratados internacionales que México ha suscrito, en el andamiaje legal que deberías conocer. Recuerda que tú también eres pueblo, tú también formas parte del país. No permitas el encogimiento de la Patria, en función de criterios arbitrarios, impuestos por el Presidente en turno. No permitas que quienes gobiernan usen la expresión "pueblo" como si representara una sola voluntad, un solo juicio, un solo mandato unívoco, excluyendo a sectores amplios y diversos de la población.

2. Sé incluyente. Reconoce la realidad clasista, elitista y racista del país en el que vives, porque esa realidad discriminatoria produjo a López Obrador y explica su arraigo. No uses palabras derogatorias que son dardos, epítetos descalificadores que son flechas, expresiones elitistas que revelan el rostro oscuro de México. No reproduzcas los patrones que han llevado a millones de mexicanos a vivir y a sentirse a la intemperie. Entiende el enojo legítimo de quienes han sido tratados como mexicanos de segunda. No seas parte de las minorías complacientes ante las mayorías marginadas.

3. Sé pluralista. No le concedas sólo valor moral a tu bando, a tu partido, a tu género. Suscribe el compromiso de compartir el espacio político y social con los irreduciblemente diferentes en cuanto a intereses e identidades. La negación de la diversidad sobre lo que constituye un México mejor impedirá concebirlo y reinventarlo de manera colectiva.

4. Sé demócrata. Abrazar el anti-pluralismo, ya sea de izquierda o derecha, es ser anti-democrático. Y hay que sustituir la exclusión del pasado por la inclusión del futuro; no de crear un cordón sanitario alrededor de los que no piensan como tú. De lo contrario, te conviertes en una calca de lo que criticas.

5. Sé megáfono. Como sugiere Jan Werner Mueller, "hablar con populistas no es lo mismo que hablar como populistas". Hay que contenerlos, no emularlos. Hay que encararlos con argumentos, evidencia, datos, ciencia, y la realidad detrás del discurso que apela a la popularidad de un hombre, no a los resultados de un gobierno.

6. Sé silbato. Apoya al periodismo independiente que describe lo ocurrido durante los últimos dos años, sin adjetivos, sin opiniones. Apoya a organizaciones de la sociedad civil que el oficialismo denuesta a diario precisamente por cuanto evidencian. Timothy Snyder lo enfatiza: "cree en la verdad", porque la posverdad diseminada desde Palacio Nacional pavimenta el camino al autoritarismo.

7. Sé puente. Reconoce que México lleva décadas requiriendo transformaciones capaces de encarar a los oligarcas y a los monopolistas y a los cuatistas y a los corruptos, tanto públicos como privados. Pero lamentablemente el proyecto de AMLO no ha sabido instrumentarlas. Piensa en cómo hacerlo, atendiendo agravios de forma audaz, emulando a Biden frente al trumpismo.

8. Sé constructivo. La 4T no es un gobierno; es una narrativa. La 4T no es un conjunto congruente de políticas públicas; es un argumento moral. La 4T no es un movimiento social; es la organización de odios. De ahí deriva su fuerza, y cualquier alternativa no resultará creíble si sólo ofrece una defensa del pasado o prescripciones tecnocráticas. Tendrá que pensar en un nuevo contrato social cuyo punto de partida sea la incorporación de quienes se han quedado afuera o atrás. No se trata de "Hacer Historia", sino de "Repensar a México" para que sea más próspero y más equitativo. Agrandar el pastel y repartirlo mejor.

9. Sé participativo. AMLO y Morena son fuertes porque los partidos y la sociedad civil son débiles. Hoy el gobierno tilda a los opositores como "ilegítimos", aprovechando el descrédito de unos y las divisiones de otros. Pero la existencia de opciones al lopezobradorismo es esencial para procesar diferencias, promover alternativas, construir muros de contención alrededor de actos autoritarios, y mantener viva la aspiración democrática. Hay que temerle a los países de un solo partido; así fuimos y de ahí venimos.

10. Vota. Porque el voto cuenta y se cuenta hay que ejercerlo para castigar. Para frenar los abusos del poder. Para ser un verdadero patriota. De esos que -como decía Mark Twain- defienden a su país siempre, y a su gobierno sólo cuando se lo merece.

viernes, 14 de mayo de 2021

Voto útil

Guillermo Velasco Barrera en MURAL 14 May. 2021

Desde el arranque de las campañas, e incluso un poco antes, diversas organizaciones sociales opositoras a Morena comenzaron a hablar del llamado voto útil, en no pocas ocasiones de forma confusa o equivocada. Además, algunos candidatos desde el inicio de las contiendas pretendieron mostrarse frente al electorado como el verdadero voto útil. Lo cual resultaba algo absurdo, por cierto.

Igualmente, han proliferado plataformas que buscan mostrar a los votantes qué partido representa el voto útil en cada distrito electoral, algunas serias y otras en verdad meros instrumentos de propaganda sin el más mínimo rigor. En fin, algunos lo califican voto inteligente o voto estratégico, pero la realidad es que este concepto ha sido uno de los más utilizados en la contienda.

Lo cierto es que la activación del voto útil exige determinadas condiciones, un timing específico en la campaña, y por supuesto, una estrategia eficaz para detonarlo en favor de determinados candidatos. Y es justo a partir de esta fase de la contienda, en la que se comienza a perfilar una tendencia más clara en la intención de voto, en donde comenzará a cobrar sentido el llamamiento al electorado para que no tire su voto a la basura (argumento con el que se pide al votante renunciar a su opción inicial).

Conforme a diversas encuestas de opinión que se han publicado, la Alianza Va por México, conformada por PAN, PRI y PRD, podrá resultar efectiva en gran parte del país a pesar de que a muchos votantes les hace un verdadero cortocircuito en la cabeza visualizar este mix partidista. La razón es que por encima de esta sensación está el miedo a que gane Morena y la alianza es percibida como la alternativa para evitarlo.

Pero en Jalisco existe un contexto político muy diferente, en virtud de que Movimiento Ciudadano es la principal fuerza política de la entidad y no es parte del bloque opositor conformado por la alianza Va por México. Ayer Coparmex Jalisco presentó los resultados de una encuesta de percepción electoral en Zapopan y Guadalajara llevada a cabo por la empresa XtrategiaGDL.

Dicha encuesta dibuja un panorama muy claro a tres semanas de la elección que, si bien puede variar en los siguientes días, comienza a definir una tendencia respecto a los resultados finales. Acorde a los datos presentados ayer por Coparmex, la competencia en la elección local, al menos en los distritos encuestados (4, 6, 8, 9, 10, 11, 13 y 14) se da prácticamente entre MC y Morena, pues la alianza Va por México en todos los casos se ubica en un tercer lugar, y salvo en los distritos 4, 9 y 13, muy por debajo de la segunda posición.

En el caso de la contienda a presidencias municipales (donde no existe alianza) MC está por encima de Morena. En el caso de Guadalajara, Pablo Lemus registró un 33.2% de la intención de voto, mientras que Carlos Lomelí obtuvo 24.6%. PRI y PAN se encuentran muy por debajo, con cifras de un dígito. En Zapopan, Juan José Frangie obtuvo 24.3% contra 22.5% de Alberto Uribe. Lo más llamativo en este municipio es la caída de Pedro Kumamoto, quien tras haber iniciado con muy buenos números hoy se desplomó a 11.1%. Tal desplome, y hacia dónde migren los votos que ha perdido, podría ser un factor importante que influya para el resultado de la elección.

Morena apretará en la recta final alentando la polarización, repartiendo dinero y posicionando la marca más que a sus candidatos. En todo caso la gran marca seguirá siendo López Obrador. Además, subirán a su narrativa al gobernador de Jalisco, sabedores que hoy es una figura desgastada que impacta negativamente en MC.

Movimiento Ciudadano se perfila como con posibilidades de triunfo en un importante número de distritos, y donde Morena se perfila como ganador, MC se ubica como la segunda fuerza en la mayoría de los casos. De forma tal que, para quienes buscan evitar a toda costa que gane Morena, MC parece consolidarse como el verdadero voto útil, al menos en Jalisco.

@gvelascob