Está comprobado que a los vividores de la política en cualquier parte del mundo —sean de izquierdas o de derechas— les sobran colas para colgarse de rama en rama y acomodarse con el único propósito de lograr prebendas y dominio. El poder es droga maldita.No es inmoral que ciudadanos terminen su militancia en un partido y se afilien a otro, siempre que sea el resultado de un análisis honesto pensando en el bien del país, no en el propio.Por desgracia, en México se ha hecho costumbre despreciar todo concepto de honor y de lealtad a sí mismos y a la causa por la cual se dice luchar. El cinismo ha llevado a que muchos líderes salten de partido en partido, acumulando cuatro o cinco militancias sin el menor pudor, o se declaren “independientes”.Pretenden engañarnos con discursos huecos, aludiendo a “valores y principios”, a “las demandas y el enojo social”, escondiendo su oportunismo y desvergüenza.Y si eso sucede con liderazgos individuales, ¿qué esperar de las huestes que tienen bajo su control?Un caso reciente:ahora resulta que López Obrador abrió las puertas del partido de su propiedad, Morena, al grupo dirigido históricamente por la maestra Elba Esther Gordillo —yerno incluido— no obstante que durante años la acusó de corrupta al servicio de “la mafia del poder”, y de haberle “robado” la elección presidencial en favor de Calderón.Con la simple llegada a Morena, la claque resulta purificada, deja de formar parte de “la mafia en el poder” y López solamente le pide a la profesora que “aclare” su participación en “el fraude de 2006”. Así todo quedó redimido. ¡Valiente honestidad!Pero no se preocupe usted: el Rayito de Esperanza ofrece que “Morena actuará de manera precavida ante la adhesión pública de algunos líderes del SNTE que hace poco apoyaban a la mafia del poder”.¡Viva México!O sea: entren corruptos, sométanse ovejunamente a mis designios para construir la “República Amorosa”, denme una “aclaración” y aquí no pasó nada, ¡están purificados! A eso se reduce la “honestidad valiente” del redentor que nos quiere gobernar.¡Lo que hay que hacer, si de llegar a la Presidencia se trata, cuando se es un corrupto más en el carnaval de desvergonzados que pudren la vida pública de México!Por ello, es impostergable que quienes con verdadera honestidad participan en tareas del servicio público, así como millones de mexicanos de buena voluntad —a quienes nos duele el México de hoy— cerremos filas para echar a los abusadores del poder, y no permitir que la desesperación y el resentimiento entreguen el futuro del país a un corrupto más, ahora disfrazado de “pobre” y “honesto”, con las mañas que aprendió adentro y la ambición de poder personal que lo tortura y envilece. Todo autócrata es, por definición, un criminal.
Esperamos tus comentarios y aportaciones a informaveraz@gmail.com
miércoles, 24 de mayo de 2017
Carnaval de desvergonzados
jueves, 18 de mayo de 2017
¿Es cuestionable la honestidad de Morena?
RICARDO PASCOE PIERCE
12 de Mayo de 2017
Es Morena quien puso en la palestra pública a su honestidad como dato incuestionable. Al declarar que es el único partido honesto en México, y, por tanto, el único con un proyecto político distinto para el país, carga con la responsabilidad de poder probarlo fehacientemente. Es por esta circunstancia, y por los casos de Eva y Delfina, que su honestidad sí está a debate.
El PRI es estructuralmente corrupto, y cuadros del PAN, PRD, Verde y otros partidos se han sumado a la cultura de la corruptela como instrumento para hacer política (compra de votos, por ejemplo) y, en demasiados casos, para enriquecerse personalmente. Por esto, y por la prevalencia de la violencia corruptora del crimen organizado en el país, el combate a la corrupción es un problema de orden estratégico.
La relación entre corrupción y Morena viene desde su concepción del método de gobierno. Miles de funcionarios de estructura del gobierno de López Obrador recuerdan que les exigía 10% de su salario quincenal para “La Causa”, so pena de perder el empleo de no cumplir con esa exigencia de carácter “moral”, no escrita. Hoy dirán que fue voluntario el descuento. Nunca se reportó el destino de ese dinero. Por otro lado, operadores como Gabriel García Hernández, actual secretario técnico del Consejo Nacional de Morena, y Octavio Romero, Oficial Mayor del Gobierno de la Ciudad de México, de 2000 a 2006, formaron las organizaciones Honestidad Valiente y Austeridad Republicana para administrar y lavar grandes sumas de dinero, sin poder esclarecer ni su origen ni destino. Incluso, HSBC tuvo que cancelar la cuenta bancaria que tenía Honestidad Valiente en esa institución, porque recibía enormes sumas en efectivo, sin que dicha entidad tuviera operación profesional o productiva que justificaran sus movimientos. Central en la extracción de recursos del erario fue el manejo de los depósitos en las cajas de previsión para trabajadores en lista y la policía del gobierno local. Usaron fondos de los ahorros de los empleados para esquilmarles prestaciones y hacer jineteo de sus derivados. Todo rodeado de la opacidad de funcionarios centrales que daban su visto bueno a esas prácticas.
Lo que hizo Delfina Gómez en su gobierno municipal de jinetearles el dinero a 50 mujeres (¡solteras, pobres y vulnerables!) que recibían pensiones alimenticias que representó un desvío de seis millones de pesos en el transcurso de su gestión, simplemente honra el método de gobierno inaugurado por López Obrador en la Ciudad de México. Esta denuncia, hecha por las mismas afectadas, acompaña otra que hizo el PAN sobre el desvío, también confirmado documentalmente, de 36 millones de pesos en descuentos “voluntarios” a empleados del gobierno municipal.
Las prácticas oscuras de esta forma de hacer política vienen de muy lejos y, sí, vienen del PRI. Llegan vía dinero que el regente de la ciudad, Manuel Camacho, le entregó a López Obrador para concluir su protesta en el Zócalo, la expropiación ilegal del periódico La Verdad del Sureste y el apoyo personal a la gestión del presidente Ernesto Zedillo contra Carlos Salinas de Gortari.
Este telón de fondo explica la oscura historia de López Obrador en su intención por alcanzar la Presidencia, fincándose en un discurso anticorrupción, cuando aplica los mismos métodos de todos. Y quien queda expuesta en esa narrativa es la tonta útil del cuento: Delfina Gómez.
Twitter: @rpascoep
El santo y la mafia
MACARIO SCHETTINO
En los últimos días, las acusaciones de comportamiento impropio o francamente de corrupción, han caído sobre Morena. Por un lado, la delegada en Tlalpan, Claudia Sheinbaum, siguió cobrando como investigadora a pesar de ocupar la jefatura delegacional. No sé si eso es legal o no, pero al menos parece inadecuado. Por otro, la candidata a la alcaldía de Las Choapas, Veracruz, fue filmada recibiendo dinero para, presuntamente, entregarlo a su líder, Andrés Manuel López Obrador. Ya no es candidata, y ha dicho que no recibió el dinero, o lo devolvió.
En realidad, nada nuevo. Lo mismo ocurrió cuando López Obrador era jefe de Gobierno del Distrito Federal (DF). Su secretario particular, apenas salido del cargo para coordinar la campaña de los asambleístas, fue filmado recibiendo dinero; lo mismo que Carlos Ímaz, esposo de la señora Sheinbaum. El secretario de Finanzas del gobierno fue captado apostando en un lugar exclusivo de uno de los hoteles más caros de Las Vegas. En todos los casos, López Obrador afirmó que era un montaje, y que él nada tenía que ver con eso. Ahora hace lo mismo.
Desafortunadamente, el comportamiento de los políticos afines a López Obrador no es diferente del mostrado por el resto: simplemente no son más honestos que los demás. Esto es una desgracia porque confirma que la política en México está corrompida profundamente. Leyes inadecuadas y además aplicadas de manera deficiente, no sólo no han corregido una tradición clientelar, sino que la han magnificado, al extremo de que hoy la política en México es un tema de dinero y más dinero, pero sin límite alguno, ni en su origen ni en su destino. De ahí que los gobernantes extraigan todo el recurso posible de sus puestos. Les es indispensable para seguir haciendo política. Algunos toman un poco para ellos y sus familias, y por eso presumen de honestos. Otros roban como si no hubiese mañana, y por eso hacen parecer honestos a los primeros.
El problema adicional para López Obrador ha sido su insistencia en su honestidad. Ésa ha sido su manera de diferenciarse de los demás, y con ello acusar al resto de los políticos de ser la 'mafia del poder', elemento indispensable para polarizar y construir una plataforma populista (recuerde: el pueblo bueno contra la mafia mala, el pasado dorado al que hay que regresar, el líder mesiánico que guiará ese tránsito). La evidencia que tenemos es que no hay diferencia significativa entre el grupo político de López Obrador y los demás: toman dinero para las campañas, sus familias gastan más de lo que pueden demostrar, y su paso por el servicio público resulta igual que el de cualquiera. A casi doce años de que López Obrador dejó el Gobierno del DF, no se percibe una orientación estratégica que mejorase la ciudad. Tuvo más en este sentido Marcelo Ebrard, su aliado, pero el despilfarro en la Línea 12 del Metro nunca ha sido explicado razonablemente. De los delegados, ni hablar: parecen empeorar en cada elección, como muestra el deterioro de la ciudad, que ha ido acompañado de construcciones y giros mercantiles que, o son fuente de recursos vía corrupción, o demostración de la más plena incompetencia de los funcionarios.
Decíamos ayer que gobernar se ha hecho mucho más complicado en lo que va del siglo, de forma que los opositores tienen gran ventaja frente a quienes defienden la posición. Esto ha permitido a AMLO convencer a los votantes de que él es diferente, porque no ha ganado. Pero también hemos comentado cómo estas posturas religiosas (el santo contra la 'mafia del poder'), aunadas a muy malas ideas económicas (regreso al pasado), siempre han dado como resultado una tragedia. Pues eso.
Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.
Twitter: @macariomx
¡El matrimonio de AMLO con “la mafia del poder”!
Ricardo Alemán 17/05/17 12:51 AM
Algunos prefieren llamarle “el beso del diablo”. Otros dicen que se trata de un síntoma de vejez, ya que, con los años, hacen todo lo que criticaron a los 20. Los más aventurados le llaman “el matrimonio de AMLO con la mafia del poder”.
Sin embargo, aquí preferimos considerar que es una mezcla del síndrome de Estocolmo y el pragmatismo político duro y puro.
Es decir, que en el caso de la alianza entre Morena y la profesora Gordillo, por un lado, asistimos al curioso estado psicológico que hace que una víctima de violencia termine enamorada de su victimario, quien, además de causarle un daño extremo, le otorga un poder inimaginable.
Y, por el otro lado, que la impresentable alianza de grupos mafiosos —como los de Gordillo y Morena—, en realidad es una simbiosis política en la que las partes resulten gananciosas; Morena cree que la maestra le hará ganar la elección mexiquense, mientras que AMLO tendrá a la mano los secretos de Miguel Ángel Yunes, otrora escudero de Elba Esther y hoy el peor enemigo del tabasqueño.
Además, queda claro que López Obrador y Morena establecieron una alianza emergente con la más reputada integrante de la “mafia del poder”, que es la profesoraGordillo.
O si se quiere, que atacados por el síndrome de Estocolmo, López Obrador y Morena parecen enamorados de la señora Gordillo, la misma que en 2006 hizo perder la Presidencia a AMLO; la misma que hizo ganar a Felipe Calderón, la misma que le dio al PAN la diferencia de votos para arrebatarle el poder al PRD y a AMLO.
¿Y cómo se le llama a esa impensable conversión política? La respuesta es digna del diván y de la ciencia política: se llama amor por el golpeador, por un lado, y pragmatismo duro y puro, por el otro.
Y es que Morena es hoy el más pestilente receptáculo de lo peor del PRI, aquella clase política que el propio AMLO llamó “lo más corrupto” de los políticos mexicanos y la peor amenaza para la sociedad.
Y si dudan que Morena es la moderna versión del síndrome de Estocolmo, basta recordar que cuando nació el Frente Democrático Nacional (FDN) y luego, cuando se creó el PRD, el principal enemigo de la naciente unidad de izquierda no fue Carlos Salinas, sino el operador del salinismo, el hoy domesticado Manuel Bartlett.
¿Ya no recuerdan los morenistas que Bartlett fue el artífice del fraude electoral que según Cárdenas y AMLO orquestaron “el salinismo” y “la mafia del poder” contra “las fuerzas progresistas” en la elección presidencial de 1988?
Hoy los fundadores de Morena tragan sapos y serpientes al pactar con su principal verdugo —Manuel Bartlett—, que es el nuevo prohombre de la honestidad valiente. ¡Ver para creer!
¿Tampoco recuerdan los fieles de Morena que Fernando Espino, el pillo líder del Sindicato del Metro —priista de toda la vida—, orquestó una feroz guerra sucia contra el gobierno de López Obrador en el Distrito Federal, donde presentó demandas contra el tabasqueño. Hoy Espino es otro símbolo de la honestidad valiente de Morena; otro ejemplo del amor al golpeador.
La lista de ofensores de las izquierdas, del PRD y de Morena, puede ser infinita. Sin embargo, los anteriores son botones de muestra que revelan la inclinación patológica deAMLO por el amor de su golpeador y secuestrador y por aquel que le causa daño. Es decir, que los casos anteriores serían suficientes para verificar la prevalencia del síndrome de Estocolmo en el partido Morena.
Pero frente a la desesperación política por una eventual derrota electoral en el Estado de México, los jefes de Morena debieron olvidar “los ascos” que les causan personajes impresentables de la política mexicana y debieron establecer un acuerdo político con la esperanza de salvar lo que queda de una candidata que, en medio de los escándalos de raterías e incongruencias, da tumbos y confirma que la “honestidad valiente” no es más que una fea broma engañabobos.
Y en medio de la náusea de los más, Morena hizo pública la mayor contradicción de su líder; el matrimonio de Morena con “la mafia del poder”: con la señora Gordillo.
¿Hasta dónde llegará ese matrimonio entre AMLO y la profesora Gordillo? ¿Será un amor eterno? ¿Servirá para que Morena gane el Estado de México?
Nadie tiene las respuestas. Lo cierto es que será la más costosa alianza de Morena y de AMLO. Y es que todos los aliados de la señora Gordillo se han arrepentido.
Al tiempo.
viernes, 12 de mayo de 2017
Nuestros hermanos los huachicoleros
Rubén Cortés |
| Los ladrones de combustible asesinaron la semana pasada a cuatro soldados, pero el crimen no ocupó una sola mención en la campaña presidencial de AMLO. Ni siquiera para dar el pésame a las familias de quienes llama “pueblo uniformado”. Sin embargo, tras la filtración (por parte de los chupaductos o huachicoleros) de un video en el que un ladrón de combustible es asesinado por un soldado, AMLO lamentó que los militares mexicanos maten a “nuestros hermanos”. En la videograbación (que muestra un enfrentamiento a tiros entre militares y delincuentes) se aprecia que la ejecución del huachicolero se produce después de que otro bandido asesina por la espalda a un soldado. Pero la reacción de AMLO fue por el chupaductos, no por el militar. La verdad es que, por mucho que repita su frase castrista de “pueblo uniformado”, AMLO desprecia a los militares. Es un sentimiento que no se molesta en ocultar ni por consideraciones políticas o tácticas de búsqueda de votos entre éstos o sus familiares. Recordemos: —La Marina abatió el 9 de febrero al jefe del cártel de los Beltrán Leyva en Nayarit, y AMLO acusó (sin pruebas y sin disculparse luego) a los marinos de asesinar a menores de edad: “No se puede quedar callado en torno a la balacera, donde elementos de la Marina ajusticiaron a seres humanos”. —A mediados de marzo, en Nueva York, Antonio Tizapa, padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, le reclamó a AMLO su amistad con el autor intelectual del hecho, el exalcalde de ese municipio José Luis Abarca, y le mostró una pancarta con una fotografía en la que aparece abrazando a Abarca. —Pero AMLO le respondió: “El reclamo es al Estado, no a nosotros, el reclamo es a las Fuerzas Armadas, a quienes intervinieron en ese crimen; no a nosotros”. Pero ayer, al referirse al video del enfrentamiento de delincuentes contra “el pueblo uniformado”, AMLO fue más lejos todavía, al considerar “hermanos” a quienes toman las armas y matan por la espalda a esos mismos soldados que considera “pueblo uniformado, hijos de obreros y campesinos”. En Pánuco, Veracruz, dijo que “se ordena a soldados aniquilar a sus hermanos, no es humano enfrentar al pueblo con el pueblo”. AMLO tiene razón, son seres humanos, pero se niega a reconocer que están del lado de los delincuentes, de delincuentes que han cobrado la vida de miles de mexicanos. El Ejército es otra de las instituciones que desprecia y que manda al diablo este hombre que por tercera vez quiere ser presidente de México: un sentimiento que representa un peligro para México, porque, no juguemos con las palabras: lo que hace pensar es que desde ahora… Quiere pactar con el crimen. Twitter: @ruben_cortes |
jueves, 11 de mayo de 2017
Alí Babá nos salvará
Para los avances nacionales no hay espacio, la información se agota en ignorancia, miseria, crímenes cotidianos, corrupción e impunidad que indignan a la sociedad.
Sin excusar la grave responsabilidad de los de arriba, analicemos lo que tenemos y cuál ha sido el comportamiento de los de en medio.
Tenemos diversidad étnica y vestigios de antiguas culturas que el mundo admira, ubicación geográfica privilegiada, un pasado que enfrentó con valor agresiones externas, clima sin mayores extremos, una superficie más grande que la de España, Francia, Inglaterra, Italia y Alemania juntas, un potencial humano y económico inmenso, y lo que tantos países quisieran tener: más de 11 mil kilómetros de litorales con el abrazo eterno de los mares. ¿Por qué, pues, las calamidades?
Si amplios sectores sociales han dado la espalda a sus deberes cívicos y políticos, con la falacia de que “la política es necesariamente corrupta y para corruptos”, hoy no deben llorar si los pillos los tienen así y les cantan mil promesas y mentiras. La indecencia e incompetencia en el ejercicio del poder no se daría sin la indiferencia, sumisión y desvergüenza de muchos gobernados, principalmente de arriba y clasemedieros. ¿Cuántos gritan “¡cambio!”, y están prestos al acomodo?
La falta de auténticos ciudadanos impide sanear la vida pública, fortalecer las instituciones, hacer valer la ley y garantizar los derechos de la población. Eso sí, las campañas electorales nublan el cielo de dádivas, promesas y soluciones simples y voluntaristas.
Cierra el círculo un MESÍAS. Es un viejo político nacido, criado y educado en la más pedestre tradición oficialista; sin ideas, con mucha ambición y mantenido con dineros públicos y otros desconocidos, va por un atajo sinuoso pero eficaz: se deslindó de su pasado, dice luchar por los pobres (entre más haya mejor para él), hace alarde de pobreza material envuelto en “honestidad valiente” (como si hubiera honestidad cobarde), transfigurado en cómico involuntario con su dedito distingue a los puros de los impuros, abolirá la pobreza y la corrupción y, para lograr la República Amorosa, ante banqueros en Acapulco perdonó a “la mafia del poder”. Es limpio e incorruptible, jamás toca dinero bien o mal habido, carece de todo, pero explota el malestar social y se hace acompañar por un número indeterminado de pillos que a escondidas recogen dinero ilegal “para la causa”. Cuando son sorprendidos, él responde que lo esculquen, que es pobre y ama a los pobres, que “no miente, no roba y no engaña”, que son trampas de “la mafia en el poder”.
Ese MESÍAS“salvará a México”, un ALÍ BABÁ con “autoridad moral”, que se distingue de otros porque las fechorías que lo benefician están a cargo de sus 40 —o más— ladrones.
http://www.milenio.com/firmas/diego_fernandez_de_cevallos_sin_rodeos/ali_baba-politica-corrupcion-mafia-poder-mesias_18_948685148.html
viernes, 28 de abril de 2017
POPULISMO: SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
LA MENTALIDAD
POPULISTA
Son 5 las desviaciones que configuran la mentalidad populista:
(Mao, Stalin, Castro, Chávez, Evo Morales, Cristina Kirchner,
López Obrador)
l. DESPRECIO POR LA LIBERTAD INDIVIDUAL Y UNA CORRESPONDIENTE
IDOLATRÍA DEL ESTADO.
Políticamente el populismo suele encarnarse en el líder
carismático, un redentor que viene a rescatar a los sufrientes y asegurarles un
espacio de dignidad en el nuevo paraíso que este creara.
El populista lleva a cabo su programa utilizando las categorías de
"pueblo" y "anti pueblo", donde Él dice encarnar al
"Pueblo" y por tanto quien esté en contra de sus intenciones y
pretensiones esta siempre, por definición, en contra del "Pueblo". Y
del lado del "anti Pueblo".
La figura populista fomenta el odio en la sociedad dividiéndola
entre buenos y malos, utiliza al decir del Che Guevara: "el odio como
factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que lo convierte en una efectiva
violencia, en una selectiva y efectiva máquina de matar.
En lo fundamental la estrategia del populismo es la misma que la
del socialismo o comunismo, siendo la inserción del odio en la sociedad el
primer paso hacia la toma del poder.
El segundo paso consiste en eliminar la libertad económica,
anulando lo más posible el derecho de cada individuo a gozar del fruto de su
trabajo, dando paso a un estado gigantesco que se mete y controla todo, que
impone altísimos impuestos y regulaciones que obligan a los privados a asumir
roles fiscalizadores que no les corresponden. Sumemos a esto altas tasas de
inflación producto de la monetización del gasto estatal, control de capitales
para evitar que salgan los dólares del país; discrecionalidad total del
gobierno en el gasto público, una burocracia enorme e ineficiente, una deuda
estatal creciente: caída de la inversión privada, incremento del desempleo,
corrupción galopante, deterioro del derecho de propiedad y de la seguridad
pública, privilegios especiales a grupos de interés, creación de
"colectivos" paramilitares que reprimen cualquier manifestación de
desacuerdo y creación de empresas estatales totalmente ineficientes que se
convierten en agujeros sin fondo y establecer un sistema de educación gratuito
controlado totalmente por el Estado, entre otras acciones.
Finalmente, el motor último, el cultivo del odio y la destrucción
del Estado de derecho, aunado a un desprecio total por la libertad y las
instituciones que la resguardan, anclada en una adoración febril del poder del
Estado.
Las promesas de campaña de utilizar el poder del Estado para
"elevar al pueblo" son siempre todo lo contrario: se deben según el
populista, estatizar las empresas, terminar con la independencia de la banca
central, deben subirse dramáticamente los impuestos y al mismo tiempo
desarrollar una red asistencialista gigantesca que tenga a millones de personas
dependiendo del Estado.
Ideológicamente gente como Stalin, Mao y Castro, tuvieron la misma
trayectoria de un Chávez, Allende, Maduro, Morales, Correa, López Obrador,
Krischner y Bachelet, estamos hablando con estos últimos de los promotores de
un Socialismo del siglo XXI.
II. COMPLEJO DE VICTIMA, SEGÚN EL CUAL TODOS NUESTROS MALES HAN
SIDO SIEMPRE CULPA DE OTROS Y NO DE NUESTRA INCAPACIDAD PARA DESARROLLAR INSTITUCIONES
QUE NOS PERMITAN SALIR ADELANTE.
El rasgo esencial de la mentalidad populista ha sido siempre el
culpar de todos los males de la sociedad a otros: a los ricos, a los gringos,
al capitalismo, a la CIA, al Neoliberalismo, a la Mafia del Poder, etc.
El líder populista (socialista del siglo XXI) fomenta sobre esa
base el odio de clases y el resentimiento en contra de algún supuesto enemigo
interno y/o externo que conspira para mantenernos en la pobreza y el
subdesarrollo.
En pocas palabras siempre somos víctimas y necesitamos de un
"salvador' que ponga fin a las conspiraciones de las oligarquías
internacionales y a las mafias nacionales.
Los populistas se inspiran en ideas como las del francés Michel de
Montaigne quien sostenía en el siglo XVI que, "el mercado es un juego de
suma cero, donde lo que uno gana se debe a que otro lo pierde" donde
"el beneficio de unos, es el perjuicio de otros", según estos
populistas ningún provecho ni ventaja se alcanza sin el perjuicio de los demás
y esta tesis alimenta la idea de que la riqueza de los ricos es la causa de la pobreza
de los pobres (los que integran la Mafia del poder se roban 500 mil millones de
pesos al año, por eso los mexicanos somos pobres...López Obrador)
Todo el Programa de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL) se basó en la idea de que los latinoamericanos éramos victimas
económicas de las potencias desarrolladas y que por tanto debíamos practicar el
proteccionismo comercial y el estatismo desenfrenado para salir adelante.
En otras palabras, no era verdad que todos se beneficiaban igual
del libre comercio ni del libre mercado, la solución era cerrar nuestras
economías a las importaciones y desarrollar una política industrial dirigida
desde el Estado, además de una masiva redistribución de la renta y la propiedad
a través de reformas agrarias. El resultado de estas políticas estatistas fue
desastroso para América Latina.
III. PARANOIA ANTILIBERAL, SEGÚN LA CUAL EL NEOLIBERALISMO O
CUALQUIER COSA RELACIONADA CON EL UBRE MERCADO ES EL ORIGEN ULTIMO DE NUESTRA
MISERIA.
Si antes, con la CEPAL y la teoría de la dependencia, la culpa de
todo era del Imperialismo Yanqui y el Capitalismo Internacional que nos
condenaba al subdesarrollo, hoy en todas partes de la región el
"neoliberalismo" es el demonio al que se suele responsabilizar de
todos nuestros males.
Chávez, diría por ejemplo en 2002 que "el neoliberalismo es
el camino al infierno", y Evo Morales sostendría que "el responsable
de los problemas en Bolivia es el neoliberalismo". En México, en tanto,
Andrés Manuel López Obrador llego a afirmar que el país estaba
"podrido" producto de 30 años de neoliberalismo, sistema que según el
generaba "esclavitud" y por tanto debía ser superado de una vez por
todas.
El famoso Foro de Sao Paulo que con el patrocinio de Cuba reunió
prácticamente a todas las organizaciones y movimientos de izquierda de América
Latina luego que cayera el Muro de Berlín, declaro que el origen de todos los
males era y es el "neoliberalisrno" y la salvación solo puede ser el
"socialismo del siglo XXI"
Mientras tanto Rafael Correa Presidente de Ecuador afirma que una
"larga y triste noche neoliberal" sacrifico a la clase trabajadora
ecuatoriana al introducir flexibilidad laboral y baja inflación, mayor espacio
comercial y apertura a los mercados" (sic). Y que el libre mercado solo
puede beneficiar a países de similar desarrollo.
Esta tesis de Correa en la que creen todos los populistas se viene
abajo con el simple ejemplo de la República de Chile, que se abrió
unilateralmente al libre comercio desde los años setenta en adelante y es hoy
uno de los países más abiertos al mundo y el país más próspero de América
Latina.
Liberalizar es precisamente lo que el populista y el totalitario
no quieren porque desean mantener el control de la población en sus manos. Nada
hace
más dependiente a la gente que
el control sobre sus ingresos, sus trabajos y sus propiedades.
Todos los populistas critican el llamado
"neoliberalismo", lo que hacen es utilizar un concepto trampa para
justificar moralmente su de otro modo
indefendible ambición de poder,
la cual pasa por reducir las libertades de las personas lo más posible
incrementando el control del Estado, es decir de
ellos mismos sobre estas
personas, pues si se depende del poder no se le puede desafiar.
Suceden dos cosas curiosas; que a pesar del rotundo fracaso del
socialismo a nivel mundial no se desprestigien ni las ideas populistas ni
quienes las promueven y que la defensa de las mejores ideas en la región en el
mejor de los casos, es muy débil y la hegemonía intelectual está del lado de
quienes buscan el poder.
¿Qué hacer ante esto? Evidentemente no se puede defender a eso que
llaman "neoliberalismo" por la razón de que ya de entrada el concepto
tiene una carga valorativa y emotiva de inmoralidad que hace imposible defenderla.
Lo que se debe hacer es hablar y apoyar un sistema de libre emprendimiento y de
la dignidad de pararse sobre los propios pies, pues solo un sistema basado en
valores permite generar las oportunidades y espacios de libertad para que las
personas en los distintos niveles sientan el orgullo de proveer para sí mismos
y para sus familias.
El capitalismo no es un sistema económico perfecto pero las
posibilidades de superar toda esa miseria de algunos pueblos es teniendo
libertad, según el premio Nobel de economía de 2015 Angus Deaton los estándares
de vida de hoy son mucho más altos que hace un siglo y más gente escapa de la
muerte en la infancia y vive lo suficiente para experimentar esa prosperidad y
esto se ha dado solo en el sistema capitalista.
Los latinoamericanos podemos adquirir bienes (cosa que no sucede
actualmente en Venezuela porque hay escasez de los bienes más básicos para
vivir) por nuestra capacidad de producir otro bien, recibir un salario y tener
entonces poder adquisitivo para comprar aquello que ha sido producido en un
esquema de colaboración donde han existido millones de transacciones.
El sistema de libertades que describe Sala-i-Martin es el de
libertades económicas que no son más que libertades personales, de poder emprender,
adquirir bienes y venderlos, trabajar, contratar, despedir, tener propiedad sin
que sea amenazada, libertad de competencia, ausencia de privilegios arbitrarios
entregados a grupos de interés, moneda estable, apertura comercial, impuestos
moderados, gobierno limitado y regulaciones razonables. Esto es lo que se debe
promover frente al populismo que busca todo lo contrario.
Esto es lógico y se explica porque una sociedad con libertades
económicas genera riqueza y espacios de libertad que dan a los ciudadanos
independencia de los gobernantes, permitiéndoles exigir respeto a sus derechos
y a desafiar el poder establecido si este respeto no es garantizado.
Y es por esto que los populistas de nuestro continente buscan
destruir la libertad económica, pues saben que así logran convertir a segmentos
importantes de la población en personas dependientes del poder político y de
las prebendas que estos les reparten con lo cual neutralizan toda posibilidad
de resistencia a sus planes.
Solo tres países de un total de 152, que son Chile (11), Perú (22)
y Uruguay (43) están entre los 50 países con mayor libertad económica del mundo
y curiosamente estos tres países son los que más han avanzado en la región.
México se encuentra en el lugar 94 y Venezuela en el lugar 152, el último de la
lista.
Los primeros países más avanzados de la lista son Hong Kong,
Singapur, Nueva Zelanda, Suiza, Finlandia, Canadá, Australia, Estados Unidos,
Alemania, Dinamarca, Estonia, Irlanda, Suecia y Noruega. Todos ellos cuentan
con instituciones y un Estado de Derecho que les garantizan una sólida
protección de los derechos de propiedad, bajos niveles de inflación, economías
abiertas al mundo, seguridad pública, servicios públicos, y gobiernos
respetuosos de las reglas del juego.
Nota de la redacción: El
Presidente Donald Trump ha decretado una disminución de impuestos a los
empresarios en estados Unidos de un 35% a un 15% para motivar y fortalecer la
economía del País.
IV. PRETENCIÓN DEMOCRÁTICA CON LA QUE EL POPULISMO SE REVISTE PARA
DARLE LEGITIMIDAD A SU PROYECTO DE CONCENTRACIÓN DEL PODER
No existe ningún líder populista,
caudillista o socialista en la región que no haya llevado a cabo su programa de
demolición institucional sin ponerle la etiqueta de democrático, incluso en los
casos más recientes como el de Venezuela.
Chávez llego al poder ganando limpiamente las elecciones en 1998 y
de ahí en adelante todo su programa se concretó en mantener la fachada
democrática para consolidar una dictadura, creo una nueva constitución que
también sometió a referéndum y que sirvió de base para liquidar la
independencia de los poderes de Estado, especialmente el judicial, hoy
completamente alineado con el Régimen que encabeza Maduro. Ahora el Gobierno se
impone por decretos, como en toda dictadura y la Asamblea Nacional paso a ser
un mero buzón de las propuestas de Chávez.
Lo distinto de estos populistas socialistas es que a diferencia de
otros como Castro o el Che es que Chávez no tuvo que hacer la guerra armada
como los anteriores, pues este llego a través del voto ciudadano.
Por su aparente carácter
democrático, el nuevo socialismo es mucho más peligroso, especialmente dado lo
vago y amplio del concepto en la región. Cuantas veces escuchamos a Chávez
decir que hacia lo que hacía porque "era lo que el Pueblo quería", la
decisión del pueblo es sacrosanta y quien se opone es un traidor, golpista o
anti democrático.
La persecución de opositores se
hará a través de las milicias del Pueblo, ahora llamadas "colectivos"
bajo el pretexto de que la mayoría democrática apoya al régimen, los ataques a
la libertad de expresión y prensa son justificados argumentando que el gobierno
responde a lo que la gente dice no a lo que publican los medios, las
confiscaciones a la propiedad se ampara en que es en beneficio de las mayorías
que los eligieron y así sucesivamente irán justificando todas sus acciones en
nombre del Pueblo y de la Democracia.
Evo Morales expresaría de manera elocuente lo que entienden por
democracia los populistas: "Estoy convencido de que la democracia no
termina solo en el voto, es permanente, es debatir con el pueblo las políticas…Es
importante gobernar obedeciendo al pueblo Boliviano, gobernar "con la
voluntad del pueblo"
Y ¿qué pasa si el supuesto "pueblo" quiere destruir los
derechos de los demás, de los que son minoría, el derecho a la vida, a la
propiedad, a la libertad de expresión?
Pues nada, porque en la definición del populista, la democracia es
un medio para extender y no para limitar el poder del gobernante que dice
representar al "pueblo", Él es el "pueblo".
Sería también Evo Morales quien mejor expresaría lo que entienden
por democracia totalitaria: "Por encima de lo jurídico es lo político.
Cuando algún jurista me dice, Evo te estas equivocando jurídicamente, lo que
estás haciendo es ilegal, aun así, yo le meto por más que sea ilegal, después
les digo a los abogados...si es ilegal, legalícenlo ustedes, ¿para qué han estudiado.?
Lo que Evo nos está diciendo de manera muy clara (que a veces no
queremos ver) es que, para él, democracia y dictadura son la misma cosa. En
efecto, pues si él encarna al pueblo, y debe hacerse todo lo que el pueblo
quiere, entonces debe hacerse todo lo que él quiere...así de simple.
Y esto demanda que no exista límite para el populista, que no
exista límite a su poder, pues limitando su poder se limita el poder del
pueblo, lo cual según Evo seria
antidemocrático.
V. OBSESIÓN IGUALITARISTA QUE SE UTILIZA COMO PRETEXTO PARA
INCREMENTAR EL PODER DEL ESTADO Y ASÍ ENRIQUECER AL GRUPO POLÍTICO ABRIENDO LAS
PUERTAS DE PAR EN PAR A UNA DESATADA CORRUPCIÓN PEOR QUE LA QUE DICEN COMBATIR.
En América Latina, dada la
aplastante influencia marxista, el discurso populista derivado de ella ha
puesto siempre el énfasis central en la idea de la igualdad material. Siempre
se alega que hay un grupo que tiene demasiado y otro muy poco y por lo tanto
debe confiscarse al que tiene más para repartir, sin distinguir si esa riqueza
fue bien o mal habida.
El populista afirma que llega al
poder para hacer "más iguales" a todos, pero lo que hace es
concentrar el poder en sus manos incrementando la desigualdad y condenando a la
población a una mayor miseria material.
Cuba es el ejemplo más patológico
de esto, considerando que Fidel Castro, el profeta de la igualdad por
excelencia en la región, fue según la revista Forbes uno de los políticos más
ricos del mundo con un patrimonio valuado en 900 millones de dólares.
Confirmando la verdadera forma de pensar de Castro uno de sus guardaespaldas
escribió un libro sobre la vida secreta de este dictador y añadía que
"Castro nunca considero que estaba obligado por su discurso a llevar una
vida austera de buen revolucionario".
Los populistas tanto de izquierda
como de derecha, hacen como Fidel, de la igualdad su gran bandera de lucha
mientras se llenan los bolsillos. La respuesta la daría George Orwell en su
célebre libro "Rebelión en la Granja". Al final —dice Orwell- los
predicadores de la igualdad que lideran la revolución, en realidad, lo que
quieren no es abolir los privilegios, sino transferírselos a sí mismos y
asegurárselos para siempre. Entonces el régimen que viene a instaurarse es
mucho más radical y crudo que el anterior. Nadie que haya hecho una revolución
en la historia ha llegado al poder para después dejarlo.
Venezuela es actualmente un caso
aún más delirante sobre los resultados del socialismo del siglo XXI y de
políticas populistas. Lo cierto es que en Venezuela la corrupción está
completamente desbocada, tanto así que en el famoso Rankin de Transparencia
Internacional que mide el nivel de corrupción en 174 países, en 2014 Venezuela
obtuvo el lugar 161 por debajo de Zimbawe, a niveles de Haití, Angola,
Afganistán y Corea del Norte. Bolivia y México ocupan el lugar 103. Los únicos
países destacados de América Latina fueron Chile y Uruguay con el lugar 21.
La corrupción es un problema
regional y no es nuevo, ya lo sabemos, pero claramente en los países del
socialismo del siglo XXI esta llega a niveles extremos, producto del
intervencionismo estatal en todo ámbito de cosas.
A lo sumo se puede decir que el
populismo socialista ha logrado cierta igualdad, pero en la miseria. Lo más
reciente e impactante es el caso Venezuela. El régimen se está quedando sin
dinero para importar lo que necesita para cubrir sus necesidades y pagar sus
deudas. Hay escasez de bienes básicos, de leche, de harina, hasta champú y
papel higiénico y pañales desechables, Colas, a menudo de varios centenares de
personas se forman cada día fuera de los supermercados. Diez pacientes del
Hospital Universitario de Caracas murieron durante la navidad a causa de la
escasez de válvulas del corazón.
Un sistema estatista y populista
no puede generar riqueza en el mediano plazo porque los esfuerzos e incentivos
están puestos para saquear al resto y no para innovar o crear valor. Por eso
los países con más libertad económica tienen mayor calidad de vida en todos los
indicadores y menos corrupción. No es entonces el "liberalismo" sino
su opuesto — el estatismo, socialismo o populismo — el que corrompe los países
y los condena a la miseria.
El profesor de la Universidad de
Chicago Luigi Zingales, analizando como la expansión del estado ha ido
corrompiendo el sistema político económico en Estados Unidos sostiene que
"cuando el gobierno es pequeño y relativamente débil, la forma más
eficiente de ganar dinero es comenzar un negocio exitoso en el sector privado.
Pero mientras más se amplía la esfera de gasto del gobierno, más fácil es ganar
dinero desviado los recursos públicos". Por esto lo que hay que hacer es
acotar al Estado y reducirlo a sus funciones fundamentales, de modo que los
incentivos de comprar a políticos y burócratas sea menor que el dedicarse a
actividades productivas.
Extracto del Libro El Engaño Populista Autores: Axel Káiser y Gloria
Álvarez
Edit. Ariel junio 2016 marzo 2017
jueves, 27 de abril de 2017
¡Su religión es la indecencia!
Ricardo Alemán 27/04/17 12:02 AM
Si el video del medio millón fue “un cuatro”, entonces debemos concluir que han sido “muchos cuatros”.
Y es que podrán decir misa, pero es larga la lista de supuestos “cuatros” en donde el centro es el dinero “negro” por parte de “operadores” del “mesías tropical”.
Por eso, más que “cuatros”, la conclusión de las corruptelas de los fieles de Morena se localiza en la letra de Gerardo Reyes y su clásico, “Lámpara sin luz”.Dice: “Eres brújula sin rumbo, un reloj sin manecillas, una biblia sin Jesús… y tu religión es la indecencia…”. Tratado de la política mexicana.
¿Lo dudan?
1. El 3 de marzo de 2004 se difundió el video de Bejarano —el operador de AMLO—, quien se llevó millones de pesos en efectivo de Carlos Ahumada. Nunca se supo el monto total de la extorsión. Bejarano pasó semanas en una celda de lujo y tan tan. Impunidad total.
2. Días antes, el secretario de Finanzas del entonces GDF y amigo de AMLO,Gustavo Ponce, fue exhibido en un video apostando en el casino del Bellagio de Las Vegas. Obrador y el procurador Bátiz propiciaron la huida de Ponce, quien fue detenido y procesado por lavado de dinero y fraude genérico. Salió libre en 2014 gracias a un amparo. Impunidad total.
3. En otro video se ve a Carlos Ímaz, esposo de Claudia Sheinbaum, cuando se llevó pacas de dinero de Ahumada, en una bolsa de súper. Nadie castigó nada. Impunidad total.
4. En 2012, previo a las presidenciales, fue videograbado Luis Costa Bonino junto con empresarios a quienes pidió 6 millones de dólares para la campaña de AMLO. Bonino fue responsable del “pase de charola” para el tabasqueño. A pesar de la evidencia, Obrador dijo que no lo conocía. Nadie fue castigado y no se supo a cuántos más “pasó la charola”. Impunidad total.
5. La candidata de Morena al gobierno del Estado de México, Delfina Gómez, se autoliquidó del cargo de presidenta municipal de Texcoco, con 437 mil pesos, claramente ilegales. Impunidad total.
6. En febrero de 2017 se conoció un audio en el que el candidato de Morena al gobierno de Veracruz, Cuitláhuac García —junto con el secretario de Previsión Social del estado, Gabriel Deantes—, pactan el apoyo de Javier Duarte a la campaña de Morena. Días después,Miguel Ángel Yunes aseguró que Duarte le había entregado a Morena 2.5 millones de pesos. Impunidad total.
7. El Universal dio a conocer un video en el que se observa a Eva Cadena —diputada de Morena con licencia y candidata de ese partido al municipio de Las Choapas—, cuando recibe fajos de dinero de una desconocida; dinero que se entregaría a López Obrador. Impunidad total.
8. El INE multará a Morena en el Estado de México por casi 6 millones de pesos, como sanción por violar la normatividad durante el periodo de precampañas. El partido de Delfina Gómez no reportó el gasto de casi 3 millones de pesos. Morena es el partido más transa y más sancionado en esa elección. La transa como cultura.
9. Aquí denunciamos que en Texcoco, Delfina Gómez “ordeña” la nómina de sus trabajadores, por casi 20 millones de pesos, para financiar a Morena. Delfina lo negó, hasta que el PAN presentó la denuncia formal. Hoy, ella reconoció el despojo, y —en un insulto a la inteligencia— dijo que los trabajadores pidieron que les robaran. A nadie importa el caso. Impunidad total.
10. En días pasados, el PRD denunció ante la ALDF a la jefa delegacional en Tlalpan, Claudia Sheinbaum, por violar la ley al ocupar un cargo público en la Ciudad de México y, al mismo tiempo, cobrar como investigadora de tiempo completo en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y en la UNAM. El escándalo involucra millones de pesos. La delegada es esposa de Carlos Ímaz, el mismo que se robó dinero deAhumada en bolsas de súper.
Los anteriores pueden llegar a 20, 50 o más casos, si documentamos los viajes de AMLO, la manutención de su prole, el desempleo de sus hijos; si se da un seguimiento puntual a campañas durante años, a pillerías en delegaciones como las de Ricardo Monreal, Pablo Moctezuma y Sheinbaum. Si se sigue la pista de Nico —chofer de AMLO— y su prole involucrada en el narcotráfico, si se sigue la pista al dinero para convertir en candidato a alcalde a Abarca y si se atreven a hablar los que pagaron por una candidatura de Morena.
Sí, la religión de Morena y AMLO “es la indecencia” y su cultura “es la impunidad”.
Lo que no queda claro es dónde están aquellos que denuncian corruptelas de PRI, PRD y PAN, pero guardan silencio cómplice ante raterías de Morena.
Es decir, se debe denunciar a los rateros de todos los partidos, menos a los rateros de Morena. ¿No son igual de ratas que los Duarte, Yarrington… y toda la fauna del PRI y el PAN?
Así o más claro.
Al tiempo.miércoles, 26 de abril de 2017
martes, 25 de abril de 2017
La geografía de López Obrador
Raymundo Riva Palacio
El ser puntero, casi permanentemente, en las encuestas presidenciales, ha construido la percepción de que Andrés Manuel López Obrador ganará la presidencia en 2018. Un sistema político infectado con escándalos por ineficiencia y corrupción, junto con crecimiento económico mediocre y millones de mexicanos que se sienten desconectados del bienestar, forman un cuerpo al que todos los días se alimenta con discursos de que no importa todo lo bueno que se haga, sólo se ve lo malo, o que no hay crisis salvo en la mente de los mexicanos, que revela una claudicación ante el debate público por la incapacidad para entender el fenómeno mexicano que, además, no es sólo mexicano sino universal. López Obrador, a diferencia de su lucha por alcanzar la presidencia en 2006 y 2012, fue alcanzado por las circunstancias que llevaron al poder a Donald Trump y alumbraron al desconocido Bernie Sanders, que volvió provincianos a los globalizadores ingleses, o colocó en la final presidencial de fotografía en Francia a Emmanuel Macron y Marine Le Pen.
Mal haría, sin embargo, quien trace analogías mecánicas entre cada una de esas personas que están cambiando el metabolismo en el mundo. Lo que los une no es su pensamiento, programa o ideología, sino un discurso que apeló a electorados agraviados por aquellos a quienes los franceses llaman “los burgueses bohemios”, un segmento estudiado por Christophe Guilluy en un relevante libro para estos tiempos escrito en 2014, La Francia periférica, a quienes el autor, geógrafo de profesión, ha dicho que su análisis no sólo se aplica a su país sino a todo el Occidente, porque fueron quienes dañaron el tejido social y económico al crear dos sociedades, los que tienen y los que no, con un egoísmo que no vio sus consecuencias en el largo plazo.
“El sistema globalizado construyó sus fortalezas, y protegidas por el muro del dinero y el deseo de permanecer sólo entre ellas mismas, las élites pudieron disfrutar las ventajas de la globalización en toda su magnitud”, escribió Guilluy. Esto, precisó en relación a su país, “lejos de la Francia periférica, donde se olvidaron de la existencia de la clase trabajadora”. El libro explora la división indisoluble de las clases sociales en función de lo que poseen y a lo que tienen acceso, así como la emergencia de una contrasociedad. López Obrador ya había construido un discurso para los desposeídos muchos años antes de que Guilluy comenzara incluso a pensar su libro, y desarrollado una retórica excluyente para definir los campos de los ricos y los pobres –aunque en los últimos meses la ha matizado–, y la necesidad de tomar el poder para cambiar ese rumbo convertido en proyecto de nación de las minorías.
En una entrevista con la agencia Reuters en octubre 2014, Guilluy decía que su país había perdido la fe en los partidos de centroderecha y centroizquierda convencionales, por lo que en ese momento estaban volteando al extremista partido del Frente Nacional de Le Pen. Las elecciones presidenciales en Francia demostraron este domingo su hipótesis: los dos partidos que dominaron la política francesa desde la Segunda Guerra Mundial se colapsaron. Guilluy decía en su libro que el patrón de voto en Francia se volcaba a quienes representaban el antisistema, provenientes de las zonas rurales y menos educadas, que superaban al electorado en las grandes ciudades, principales beneficiarias de la globalización. Este mismo fenómeno es lo que le dio a Trump la presidencia, puso al Reino Unido en la antesala de la salida de la Unión Europea. Esos votos, dijo Guilluy, se han ido a los llamados partidos 'populistas'.
En el caso mexicano, donde no se dan diferencias tan notorias entre electores de las urbes y las medianas y pequeñas ciudades o comunidades rurales, la ventaja para López Obrador es mayor. Sin una geografía tan clasistamente dividida como en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, en México se juntan los desconectados del progreso con las grandes zonas electorales, en las comunidades rurales, y también regiones enteras como el sur del país, donde el avance de Morena, el partido fundado por López Obrador, ha crecido de manera significativa en sus menos de dos años de existencia. Las grandes dificultades para llevar el progreso al sur de México, a través del ambicioso programa de Zonas Económicas Especiales, revela a un México de segunda clase, donde el mundo globalizado no quiere invertir.
La diferencia geográfica con electorados en otras naciones no disminuye el potencial de López Obrador sino lo incrementa. El respaldo que ha ido ganando no se da sólo en el campo, sino también en las ciudades, particularmente en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, donde se concentra cerca de 20 por ciento del total del padrón electoral, y se encuentran concentrados los principales generadores de información e ideas del país, que tienen influencia nacional y ayudan a moldear voluntades. López Obrador está en el mejor lugar y el momento más apropiado para alcanzar la presidencia el próximo año. A su realidad se le acomodó la realidad del mundo. Lo impulsa el discurso oficial que admite la derrota ante la sociedad y que hasta ahora no se ha dado cuenta de que la claudicación al debate de las ideas por la vía de la tozudez del mensaje anclado en una narrativa perdedora, donde el bienestar se plantea como hipótesis para el futuro, allana el camino para quien menos quisieran ver gobernando al país.
Twitter: @rivapa
El ser puntero, casi permanentemente, en las encuestas presidenciales, ha construido la percepción de que Andrés Manuel López Obrador ganará la presidencia en 2018. Un sistema político infectado con escándalos por ineficiencia y corrupción, junto con crecimiento económico mediocre y millones de mexicanos que se sienten desconectados del bienestar, forman un cuerpo al que todos los días se alimenta con discursos de que no importa todo lo bueno que se haga, sólo se ve lo malo, o que no hay crisis salvo en la mente de los mexicanos, que revela una claudicación ante el debate público por la incapacidad para entender el fenómeno mexicano que, además, no es sólo mexicano sino universal. López Obrador, a diferencia de su lucha por alcanzar la presidencia en 2006 y 2012, fue alcanzado por las circunstancias que llevaron al poder a Donald Trump y alumbraron al desconocido Bernie Sanders, que volvió provincianos a los globalizadores ingleses, o colocó en la final presidencial de fotografía en Francia a Emmanuel Macron y Marine Le Pen.
Mal haría, sin embargo, quien trace analogías mecánicas entre cada una de esas personas que están cambiando el metabolismo en el mundo. Lo que los une no es su pensamiento, programa o ideología, sino un discurso que apeló a electorados agraviados por aquellos a quienes los franceses llaman “los burgueses bohemios”, un segmento estudiado por Christophe Guilluy en un relevante libro para estos tiempos escrito en 2014, La Francia periférica, a quienes el autor, geógrafo de profesión, ha dicho que su análisis no sólo se aplica a su país sino a todo el Occidente, porque fueron quienes dañaron el tejido social y económico al crear dos sociedades, los que tienen y los que no, con un egoísmo que no vio sus consecuencias en el largo plazo.
“El sistema globalizado construyó sus fortalezas, y protegidas por el muro del dinero y el deseo de permanecer sólo entre ellas mismas, las élites pudieron disfrutar las ventajas de la globalización en toda su magnitud”, escribió Guilluy. Esto, precisó en relación a su país, “lejos de la Francia periférica, donde se olvidaron de la existencia de la clase trabajadora”. El libro explora la división indisoluble de las clases sociales en función de lo que poseen y a lo que tienen acceso, así como la emergencia de una contrasociedad. López Obrador ya había construido un discurso para los desposeídos muchos años antes de que Guilluy comenzara incluso a pensar su libro, y desarrollado una retórica excluyente para definir los campos de los ricos y los pobres –aunque en los últimos meses la ha matizado–, y la necesidad de tomar el poder para cambiar ese rumbo convertido en proyecto de nación de las minorías.
En una entrevista con la agencia Reuters en octubre 2014, Guilluy decía que su país había perdido la fe en los partidos de centroderecha y centroizquierda convencionales, por lo que en ese momento estaban volteando al extremista partido del Frente Nacional de Le Pen. Las elecciones presidenciales en Francia demostraron este domingo su hipótesis: los dos partidos que dominaron la política francesa desde la Segunda Guerra Mundial se colapsaron. Guilluy decía en su libro que el patrón de voto en Francia se volcaba a quienes representaban el antisistema, provenientes de las zonas rurales y menos educadas, que superaban al electorado en las grandes ciudades, principales beneficiarias de la globalización. Este mismo fenómeno es lo que le dio a Trump la presidencia, puso al Reino Unido en la antesala de la salida de la Unión Europea. Esos votos, dijo Guilluy, se han ido a los llamados partidos 'populistas'.
En el caso mexicano, donde no se dan diferencias tan notorias entre electores de las urbes y las medianas y pequeñas ciudades o comunidades rurales, la ventaja para López Obrador es mayor. Sin una geografía tan clasistamente dividida como en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, en México se juntan los desconectados del progreso con las grandes zonas electorales, en las comunidades rurales, y también regiones enteras como el sur del país, donde el avance de Morena, el partido fundado por López Obrador, ha crecido de manera significativa en sus menos de dos años de existencia. Las grandes dificultades para llevar el progreso al sur de México, a través del ambicioso programa de Zonas Económicas Especiales, revela a un México de segunda clase, donde el mundo globalizado no quiere invertir.
La diferencia geográfica con electorados en otras naciones no disminuye el potencial de López Obrador sino lo incrementa. El respaldo que ha ido ganando no se da sólo en el campo, sino también en las ciudades, particularmente en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, donde se concentra cerca de 20 por ciento del total del padrón electoral, y se encuentran concentrados los principales generadores de información e ideas del país, que tienen influencia nacional y ayudan a moldear voluntades. López Obrador está en el mejor lugar y el momento más apropiado para alcanzar la presidencia el próximo año. A su realidad se le acomodó la realidad del mundo. Lo impulsa el discurso oficial que admite la derrota ante la sociedad y que hasta ahora no se ha dado cuenta de que la claudicación al debate de las ideas por la vía de la tozudez del mensaje anclado en una narrativa perdedora, donde el bienestar se plantea como hipótesis para el futuro, allana el camino para quien menos quisieran ver gobernando al país.
Twitter: @rivapa
¿De a cómo las candidaturas en Morena?
A través de un video difundido por El Universal se ve a una representante de Morena en el sur de Veracruz recibir fajos de dinero para AMLO.
Ella se comprometió a entregárselos personalmente a López Obrador el sábado siguiente, cuando éste fuera a Las Choapas.
Ahí en Las Choapas, AMLO abrazó a la que recibió las pacas de billetes –Eva Cadena–, la defendió de impugnaciones desde el templete, y le refrendó su apoyo como candidata de Morena a la alcaldía de ese municipio petrolero.
“¿Cuál es la imposición ahora? No la entiendo. Si ganó Eva, si el pueblo de Las Choapas y toda esta región la apoyó”, repuso López Obrador a las quejas de los morenistas que le reclamaban por la manera vertical en que se designó a la candidata a presidenta municipal.
Se trata del mismo esquema empleado con José Luis Abarca, a quien defendió como candidato a la alcaldía de Iguala, como abanderado de Morena, cuando ese movimiento pertenecía al PRD y AMLO también.
En la plaza de Iguala pidió el apoyo para Abarca, a pesar de que hubo impugnaciones a gritos, en pancartas, y un expediente con la trayectoria criminal del candidato y su esposa, María de los Ángeles Pineda, que perredistas pusieron en sus manos.
Ningún cambio. El dedazo ya estaba dado en Iguala. Como en Las Choapas.
Únicamente la exhibición pública del delito lo hizo retractarse. Mientras permaneciera en lo obscuro, no había problema.
Ahora que ya se supo a través del video que Eva Cadena recolectaba dinero para López Obrador, ella renunció a la candidatura, dijo que fue una trampa, que devolvió el dinero, etcétera.
Pero si no hubiese habido tal video, ¿qué habría pasado?
Eva Cadena seguiría como candidata de Morena en Las Choapas y como una de las personas más ligadas a López Obrador en Veracruz.
La impresión que deja el episodio de Veracruz es que López Obrador o su partido –él lo preside– toman dinero de donde venga. Y ese dinero se purifica al pasar por ellos.
¿Cuánto cuesta una candidatura a presidente municipal por Morena?
Por lo visto, las venden. ¿O para qué era ese medio millón de pesos?
No es poco dinero: 500 mil por alcaldía. Doscientos doce municipios. Vaya uno a saber.
Ahí están las imágenes y la voz de la representante de Morena en Veracruz que recibe los fajos (“¿no tendría una bolsita por ahí?”) de billetes a nombre de AMLO y para AMLO.
Él había prometido que se retiraba de la política si le probaban un acto de corrupción de Morena en Veracruz.
Ya lo tiene, ¿dónde está su renuncia?
Para nada, no acepta que su partido sea corrupto.
Al contrario, presenta a Morena como víctima de una “trampa”.
La mejor manera de no caer en trampas es no recibir dinero por la vía de la corrupción.
Morena ya tiene un financiamiento anual, sólo por la vía federal, de 392 millones de pesos. Más lo que recibe de los institutos electorales estatales.
A pesar de obtener ese mundo de dinero público, ¿necesitan más, por debajo del agua?
No tienen llenadera.
Seguramente en otros partidos también hay dinero ilegal, pero López Obrador y su Morena se presentan como 'diferentes'. No lo son.
Dice que no recibieron dinero de Duarte para la campaña a gobernador. ¿Todo porque no hay un video?
Ahora se entiende por qué López Obrador tiene miedo a debatir con Miguel Ángel Yunes.
Twitter: @PabloHiriart
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