lunes, 23 de febrero de 2015

La propaganda del lopezobradorismo

AMLO (Cuartoscuro)
Recibí la ficha de un libro escrito en 1927 por Harold Lasswell, y que trata sobre la importancia de la propaganda en la Primera Guerra Mundial (1914-1919). No he leído nada más parecido a lo que hace el lopezobradorismo en sus medios de comunicación y en redes sociales.
Dice que la función clave de la propaganda es intensificar la depresión, la desilusión y los desacuerdos en el campo rival.

La propaganda, añade, tiene cuatro objetivos mayores:

1.- Movilizar el odio en contra del enemigo: debe presentársele como un obstáculo para los sueños e ideales de la nación.

2.- Preservar la amistad de los aliados.

3.- Procurar la cooperación de los neutrales. Hay que convencer a los neutrales que la derrota del enemigo les favorecerá; quitará un obstáculo de en medio para que puedan alcanzar sus muy particulares intereses.

4.- Desmoralizar al enemigo. Hay que minar la confianza de la población en la honestidad de su gobierno y hacerles ver que apoyan una causa perdida. Hay que insistir en la debilidad del rival y alimentar la expectativa de un inminente colapso.

Los pasos que debe seguir la propaganda –analizada por Lasswell después de la Primera Guerra Mundial–, para alcanzar sus objetivos, son: culpar y satanizar al enemigo. Hacer una lista de atrocidades de las que se culpará al enemigo y ponerlas en la opinión pública y de otras naciones.

Y, muy importante, hay que alentar la ilusión de que se puede derrotar al enemigo, conectándola con dos ideas centrales: “nosotros somos fuertes y somos buenos”.

¿No es eso, exactamente, lo que hacen López Obrador y sus golpeadores en redes sociales, en caricaturas, en artículos de opinión y otras expresiones públicas?

Ellos engloban a las fuerzas antagónicas (PRI y PAN) para golpearlas y dividirlas en lo que les es común: su postura en favor de las reglas de la democracia.

Movilizan el odio en contra de quienes opinan de manera crítica a su proyecto, y los etiquetan de vendidos, vende patrias, lacayos, y los dibujan como marranos o perros falderos.

A otros más los intimidan directamente con amenazas escritas o verbales. Conozco a colegas cuyas familias son hostilizadas, para “ablandarlos” y de ser posible neutralizarlos.

El lopezobradorismo y sus adláteres siguen una estrategia tan antigua como eficaz. Amedrentar, mellar el ánimo de sus adversarios, ridiculizarlos… Y le cuentan al país que ellos son los “buenos” y los otros son los “malos”.

Al lopezobradorismo la crisis de Iguala le vino como anillo al dedo en sus objetivos propagandísticos. Culpan al Estado de “asesino”. Y a fuerza de repetirlo han sumado un coro nacional e internacional que dice lo mismo: “Estado asesino”. ¿Y quién es el Jefe del Estado? El Presidente. Por tanto, el Presidente es un “asesino”.

El que sostiene una idea diferente en este caso es cómplice de “los asesinos”.

Lo triste del caso es que, de una manera muy astuta, han logrado que algunos defensores de las libertades bajen la guardia.

A fuerza de repetirles que son cómplices de asesinos o de corruptos, de encasillarlos en el bando de “los malos”, de acusarlos de estar “con la mafia”, o de cargar con la “vergüenza” de apoyar al “PRIAN” y a otros “bandidos de cuello blanco”, los hacen dudar. Titubean ante el acoso.

El fenómeno no es nuevo. Tiene que ver con la propaganda. Así lo veía Lasswell en 1927 (Propaganda Technique in World War I).

Twitter: ​@PabloHiriart

jueves, 19 de febrero de 2015

Los curas y Ayotzinapa

Por Raymundo Riva Palacio rrivapalacio@ejecentral.com.mx
Cuando nombró recientemente al arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, nuevo cardenal mexicano, el Papa Francisco confirmó las señales de lo que venía pensando sobre México. Algunos mensajes ya había enviado. Unos fueron públicos, como los dos artículos críticos del Gobierno mexicano por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, publicados el año pasado en L’Osservatore Romano, el órgano oficial de la Iglesia Católica, a lo que siguió la petición privada de Francisco para que en el viaje programado a México en marzo, le dieran facilidades para oficiar una misa en Guerrero. La petición fue denegada y la visita pasó a mejor vida. Pero el tema no ha parado.
La jerarquía católica ha tomado partido en el tema de Ayotzinapa. El 22 de diciembre, el Nuncio Apostólico, el equivalente a embajador vaticano en México, Christophe Pierre, oficio una misa de Navidad en la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, en donde dijo: “La Iglesia camina con ustedes. Lo peor cuando uno sufre es sentirse solo. Yo sé que ustedes no están abandonados. ¡Estamos con ustedes! ¡También el Papa está con ustedes!”. Es cierto. La Iglesia Católica y los laicos se han sumado a la causa de manera decidida. Siguen la línea de El Vaticano aunque, por los últimos mensajes, quizás se excedieron.
El cardenal Suárez Inda parece portador del nuevo mensaje papal. Durante una conferencia de prensa este lunes en Roma, habló de “manipulación” de los padres de los normalistas y de intentos de “insurrección”. Su lenguaje es insólitamente duro para un prelado, pero absolutamente claro para lo que quiere transmitir El Vaticano. “Percibo que hay una cierta manipulación y una cierta tendencia política, de intereses que se aprovechan del dolor de los padres de familia para provocar insurrecciones”, afirmó el cardenal.
¿En qué está pensando el Papa? O quizás, ¿qué información tiene El Vaticano? En este espacio se recordó hace pocas semanas cómo las organizaciones católicas han jugado un papel central en la lucha contra las desapariciones forzadas, y que algunos de sus cabezas, viejos luchadores por la defensa de las garantías individuales, estaban muy activos en el caso de Ayotzinapa.
Uno de ellos era Emilio Álvarez Icaza, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quien durante largos años ha trabajado por años con el laico Miguel Álvarez Gándara, director de Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz), que fundó el finado obispo Samuel Ruiz. Ellos lo propusieron para ser Premio Nobel de la Paz, y jugaban un rol clave, muy poco explorado aún, con el EZLN en Chiapas, donde uno recaudaba fondos y el otro generaba spin mediáticos cuando había que elevar de atención un tema.
Álvarez Gándara era el operador político del obispo Ruiz, y responsable de las redes de financiamiento para la guerrilla en Chiapas, principalmente de la Universidad Católica de Lovaina, pero también de fundaciones alemanas, españolas y holandesas. Está vinculado con la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, a través de Minervino Morán y Gonzalo Juárez, ex secretario general de la disidencia magisterial, y a Vidulfo Rosales, el abogado de los padres de los normalistas de Ayotzinapa, quienes tienen vínculos con los movimientos armados guerrerenses.
Álvarez Icaza y Álvarez Gándara son los más visibles, pero no los únicos. Dentro del Movimiento Popular de Guerrero, la organización paraguas que agrupa a las organizaciones antisistémicas que buscan crear de ese estado una entidad autónoma, se encuentran dos sacerdotes con un papel muy activo en la zona de La Montaña, donde se encuentran la zona de mayor incidencia guerrillera.
Se trata de Mario Reynaldo Campos Hernández, el cura de Tlapa de Comonfort, que es uno de los principales organizadores de los grupos de autodefensa. El otro es Hugo Melitón Santillán Cantú, cura en Xalpatláhuac, relacionado con Eliseo Villar Castillo, uno de los comandantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, y ligado a la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero, que tiene ramificaciones con la guerrilla.
Los curas de la zona de La Montaña pertenecen a una nueva generación de sacerdotes católicos vinculados a los movimientos sociales y armados. Campos Hernández incluso, dijo el 31 de marzo de 2013 en la asamblea comunitaria de los grupos de autodefensa en Ayutla de Los Libres: “Llevamos años organizándonos, preparándonos, y en este momento tan delicado que vive la nación y ante el descrédito de las autoridades, hemos decidido movilizarnos”. En efecto eso sucedió, y el año pasado las autoridades guerrerenses frustraron un levantamiento armado precisamente en ese municipio de la Costa Chica.
Por las palabras del cardenal Suárez Inda, El Vaticano está preocupado que detrás de la demanda justa de justicia por el crimen de los normalistas de Ayotzinapa, se prepare la insurrección. La guerrilla ha venido concretando su proyecto insurreccional en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, llamado La Línea de la Esperanza, que busca instaurar un Estado dentro del Estado. Eso no va a suceder.
El Estado Mexicano no se va a quebrar y ante la amenaza final, es de temerse una respuesta drástica por lo desesperada. En ese momento, quienes hayan sido manipulados serán arrastrados a la violencia, convirtiéndose en la carne de cañón para fines que nunca fueron los suyos. La Iglesia Católica debe ver lo que empieza a surgir en el horizonte mexicano y, cuando menos, querrá salvar a los suyos.

Sacerdotes guerrilleros

                 Jueves, 19 febrero 2015 por Raymundo Riva Palacio

La participación de la Iglesia Católicos en los movimientos armados en México no es inusual. Desde Miguel Hidalgo y José María Morelos en el Siglo XIX, hasta quienes sirvieron como correos e intermediarios de las guerrillas rurales de Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas en los sesenta y setenta, y el obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, que en los noventa apoyó al EZLN con dinero mientras los dominicos articulaban las redes de insurrección y las monjas marinol compraban las armas para los zapatistas en San Francisco, California, que introducían a través de las redes religiosas a México. La opción de los sacerdotes católicos por la lucha armada como camino para el cambio en México nunca se detuvo, como en Guerrero, donde desde hace una década dos sacerdotes son parte central de los intentos insurreccionales en aquél estado.
Desde hace años, los aparatos de seguridad del Estado Mexicano siguen los pasos de los sacerdotes Mario Reynaldo Campos Hernández y Hugo Melitón Santillán Cantú, cuyo expediente también es del conocimiento de la Nunciatura Apostólica, que es el equivalente a una embajada de El Vaticano. Los dos trabajan en Tlapa, en la Región de La Montaña, que es el punto de encuentro de los actores que se levantaron en contra del Estado Mexicano desde octubre pasado al iniciar una guerra sofisticada donde el vehículo para el cambio no son las armas, sino las conciencias. Atrás quedó la retórica de “la lucha contra el Estado burgués”, una proclama desgastada que polariza, y dio paso al reclamo de justicia por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que es una causa incluyente, aglutinadora, legal y legítima.
Los dos sacerdotes han sido vigilados permanentemente desde hace casi 15 años, pero nunca se ha interferido con sus actividades. Campos Hernández se volvió miembro del Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”, en donde se encuentran los abogados de los familiares de los normalistas desaparecidos, que es uno de los vectores por donde cruzan las fuerzas insurreccionales en Guerrero, en 1994, y desde 2000, fue identificado en los expedientes gubernamentales como un promotor y reclutador de cuadros para el EPR y su escisión ERPI en el municipio de Malinaltepec. Santillán Cantú, tomó la opción guerrillera en 1996, al declararse a favor del EZLN, y fue vinculándose a los movimientos armados en su Estado, y en particular con el Comandante Emilio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias-Liberación del Pueblo, desprendida también del EPR.
A principio de junio de 2013, los dos encabezaron una reunión en el municipio Xalpatláhuac, también en La Montaña, donde expusieron sus planes para armar un nuevo movimiento armado al margen del ERPI, que hasta antes del crimen de los normalistas de Ayotzinapa era la guerrilla dominante en Guerrero, por diferencias tácticas con el comandante eperrista, Beto, y los líderes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero, los hermanos Bruno y Cirino Plácido Valerio. Los sacerdotes fueron promotores y respaldaron la creación de las policías comunitarias, que se encuentran enfrentadas con los hermanos Plácido Valerio, quienes las consideran “grupos paramilitares”.
Los vasos comunicantes entre todos ellos han sido extensos a lo largo de los años, y de acuerdo con funcionarios guerrerenses, las diferencias siempre son menos grandes y profundas de lo que parecen. Esto explica, por ejemplo, que las alianzas entre esos grupos y los sacerdotes se alteren con regularidad, porque al final buscan el mismo objetivo, que no haya presencias exógenas en esa región —por ejemplo, todos se oponen a las mineras y a los proyectos ecológicos—, y que mejoren las condiciones de vida de los guerrerenses.
En noviembre de 2013, por ejemplo, Santillán Cantú urgió a los pobladores de Malinaltepec a organizarse en contra de las mineras. Un año antes en Tlapa, Campos Hernández afirmó ante sus fieles: “Los pueblos indígenas deben seguir exigiendo sus derechos porque se quiere engañar a los pueblos dándoles espejitos a cambio de que se establezcan los proyectos mineros, lo que únicamente traerá muerte para el ser humano”.
La pastoral social es persuasiva. Santillán Cantú, inclusive, ha pedido a los sacerdotes preocuparse por los problemas políticos, sociales, culturales e ideológicos, y no únicamente a los religiosos. En Guerrero siete de cada 10 habitantes no pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación —el 20% de los niños sufre desnutrición—, vivienda y educación.
Pero en la Región de La Montaña, 65.3% sufre pobreza alimentaria, 71.8% no tiene los recursos para acceder a servicios de salud y educación, y el 84.8% no posee patrimonio propio. Es una zona sin futuro. El 40% de su población son analfabetas, pero el 85% de los mayores de 15 años, ni siquiera terminó la primaria.
Con una población condenada a la miseria, la voz de los sacerdotes, que a la perspectiva espiritual se le suma la demanda material, es poderosa. Campos Hernández y Santillán Cantú no tienen imputaciones que busquen lucro o bienes materiales en sus expedientes. Están en la lógica de la opción por los pobres y del cambio, y confluyen con los grupos insurreccionales tras décadas de abandono institucional. Puede criticarse su método para el cambio, pero no el objetivo.
La insurrección en Guerrero sí tiene un origen real, la marginación, que no se ve cómo resolverse. Esta parte de la ecuación nadie puede olvidarla. Ni el Estado Mexicano, ni El Vaticano.

Ahora CETEG toma rehenes en Guerrero

Retienen a dos empleados de una empresa refresquera en Chilpancingo; encapuchados demandan liberar a tres de sus compañeros detenidos por saqueo
 
Un grupo de integrantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG) tomó como rehenes a dos empleados de la empresa Coca Cola a cambio de la liberación de tres normalistas, mismos que fueron detenidos y trasladados a la delegación de la Procuraduría General de República (PGR) por el saqueo a un camión de la compañía refresquera.
La detención de los normalistas se llevó aproximadamente a las 18:00 horas, elementos de la Policía Estatal interceptaron a los tres integrantes del FUNPEG cuando terminaban de saquear un camión repartidor de Coca Cola. Los detenidos fueron identificados como Francisco Ángel Guerrero Honorato, de 20 años, José Armando Vázquez García, de 21, y José Morales Pinto, de 32.
Debido a esto, los maestros disidentes en el zócalo de Chilpancingo se enfrentaron a policías antimotines después de que integrantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero retuvieran a los empleados que fueron llevados al campamento de la CETEG.
Asimismo, todo esto provocó la movilización de por lo menos 20 policías antimotines, los cuales llegaron al centro. Fue con ellos que se registró un primer enfrentamiento.
A causa de los pocos elementos de la policía, recurrieron al uso de gases lacrimógenos para contener a los cetegistas.
El enfrentamiento se agravo una vez que arribaron más miembros de la Policía Estatal, lo cual también provocó que el cierre de los negocios ubicados en el centro de Chilpancingo. Durante media hora se llevó a cabo un intercambio de piedras, petardos y gas lacrimógeno, que ocasionó que un joven saliera lesionado.
Posteriormente, los agentes se replegaron sin poder recuperar a los empleados de la compañía refresquera. A las 19:30 horas la policía estaba completamente fuera del centro de Chilpancingo.
Hasta el cierre de esta edición, aun no se habían liberado a los empleados retenidos por los integrantes del FUNPEG.
 

martes, 17 de febrero de 2015

Imponer el género es un crimen contra la humanidad

El Cardenal Robert Sarah* escribió el prólogo al libro de Marguerite A. Peeters, Il Gender, Una questione politica e culturale, publicado recientemente en Italia.
Si el libro es importante, también lo son las palabras del Cardenal Sarah, que con su claridad perforan el velo de ambigüedad y de hipocresía que rodea a la “perspectiva de género” incluso, por desgracia, en sectores del mundo católico. Por eso reproducimos algunos de sus párrafos.

Imponer el género es un crimen contra la humanidad

Dice el cardenal: “(…) De acuerdo con la ideología de género, no hay diferencia ontológica entre el hombre y la mujer. La identidad del hombre o mujer no es inherente a la naturaleza, sólo se atribuiría a la cultura: sería el resultado de una construcción social, un papel que los individuos interpretan a través de tareas y funciones sociales. Según su teoría, el género es performativo, y las diferencias entre los hombres y las mujeres son las regulaciones opresivas, los estereotipos culturales y las construcciones sociales, que se deben desconstruir para lograr la igualdad entre hombres y mujeres.
En nombre de la libertad y la igualdad, las batallas ideológicas de género obedecen a necesidades individualistas y subjetivistas que tienen como objetivo organizar la sociedad sin tener en cuenta la diferencia sexual. Los técnicos de esta teoría y el poderoso lobby que están luchando a favor de una falta de diferenciación de los sexos -que ellos llaman “la neutralidad sexual“-, forman un fluido magmático en el que se mezclan cosas confusamente abstractas y se pone en movimiento, como si se tratara de una nueva utopía “liberación del deseo“, portadora falsamente de una felicidad universal. Trabajan para desmantelar lo que ellos llaman el “sistema binario” hombre-mujer.
Como se puede ver, estamos ante una revolución que busca revocar el orden de la creación del hombre y la mujer, como Dios manda desde el principio en su designio de amor eterno. Llevada a cabo por parte de Occidente, esta revolución se desarrolla en una ausencia sutil, casi total de debate público. Las consecuencias son muy graves. No sólo se refieren a las ciencias médicas, las humanidades y sociales: las consecuencias destructivas podrían llegar a ser cada vez más evidentes en la vida concreta de la gente, de la persona y de la sociedad, dondequiera que vivamos.
El género consolida hoy sus cimientos y gana más terreno. Una forma diferente de considerar el matrimonio, la familia, el amor, la dignidad humana, los derechos y la sexualidad desde una perspectiva esencialmente subjetivista, están arraigados gradual y sólidamente en el Oeste, y tienden a expandirse en el resto del mundo. La teoría de género salta a un nivel superior, decisivo, convirtiéndose en la teoría queer.
Es decir, salta a un deseogeneralizado de “desestabilización de la identidad y de lo institucional” porque la teoría queer, explica Marguerite A. Peeters, “no se detiene en la deconstrucción del sujeto: afecta principalmente a la deconstrucción del orden social. […] Se trata de sembrar la duda sobre las tendencias de orden sexual, para introducir la sospecha sobre las ‘restricciones de la heterosexualidad’, para cambiar la cultura“, para demoler las normas convencionales. (…)
Si los cambios subversivos promovidos por el género no dejan de expandirse, nuestra civilización podría perder el sentido de lo que la humanidad es, “no en beneficio de un mundo perfecto, sino en una caída hacia la barbarie” y el totalitarismo.
Lo que hace que la batalla aún sea más ardua y difícil es que la revolución cultural llega hoy, de manera significativa, para destruir el vínculo vital que debe existir entre el derecho y la verdad, lo correcto, lo bueno, lo justo, la centralidad de la persona humana en la sociedad. Los derechos humanos están ahora sujetos al procedimiento y las interpretaciones de los dictados del falso consenso. Una vez proclamadas, estas interpretaciones podrán ser citadas para adoptar convenciones internacionales, que se convierten en leyes, en los estados que son parte de esos tratados.
Son las reinterpretaciones decididas por presuntos consensos, por ejemplo, el acceso universal a la anticoncepción debe ser la prioridad del desarrollo; la maternidad es un estereotipo a desconstruir; cierta manipulación genética justifica el sacrificio de embriones; el aborto y la eutanasia debe ser liberalizados; las uniones homosexuales deben gozar de los mismos derechos de matrimonio. Este mismo gobierno global ejerce una fuerte presión sobre los estados para alinearlos con sus prioridades ideológicas, locuras flagrantes y escandalosas, que hacen caso omiso del bienestar de los países pobres y las culturas no occidentales. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Les pagan por bloquear Reforma $164'606,400

Negociaron con la Segob y el gobierno de Oaxaca la liquidación de dos quincenas y aguinaldo de 2014 para tres mil 600 de sus agremiados
Los días que reclamaron, estuvieron marchando, rompiendo cámaras y cerrando dos aeropuertos; también robaron tiendas.
 
Bloquear tres días la Ciudad de México y estrangular Paseo de la Reforma, una de sus principales avenidas, redituó a los maestros de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), por lo menos 164 millones 606 mil 400 pesos, que corresponden al pago de las dos quincenas de enero y la segunda parte del aguinaldo de 2014.
Remuneraciones que logró pese a que en el mismo periodo en el que los maestros reclamaron esos salarios, más que dar clases, se dedicaron a realizar movilizaciones, protestas, tomas de aeropuertos, centrales camioneras, gasolineras y diversos actos vandálicos tanto en Oaxaca como en el Distrito Federal.
Tomando en cuenta que un maestro de Oaxaca gana en promedio 18 mil 304 pesos mensuales —de acuerdo con el estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), “Mejora tu escuela”, dado a conocer en mayo de 2014—, el pago a los 3 mil 600 maestros, para los cuales la CNTE exigió cubrir los adeudos de las dos quincenas de enero, significa para el gobierno federal una erogación de 65 millones 894 mil 400 pesos.
Aunado a ello se cubrió también el pago de la segunda parte del aguinaldo que se adeudaba a los mismos docentes, 27 mil 420 a cada uno, por concepto de 45 días de salario (la mitad de 90 días que establece la ley), lo que significan 98 millones 712 mil pesos que a los 65 millones 894 mil 400 pesos por las dos quincenas de enero da un total de 164 millones 606 mil 400 pesos.
Dicha cantidad puede ser superior en virtud de que varios maestros ganan más que el salario promedio además de que el líder de la sección 22, Rubén Núñez asegura que “hay maestros a quienes también se les adeudan quincenas de diciembre”.
El dirigente de la CNTE informó a La Razón que ya se pagó a casi la totalidad de los 3 mil 600 maestros que tenían inconsistencias, sin embargo aún estaba pendiente el pago a 284 profesores que se espera reciban sus percepciones en los próximos días conforme al acuerdo con las autoridades estatales y federales.
La presión de la CNTE para esta y otras demandas incluyó dejar sin clase a un millón 300 mil alumnos de Oaxaca durante las 72 horas de la Jornada de Protesta que se llevó a cabo del 9 al 11 de febrero y ocasionó pérdidas económicas por más de 10 millones de pesos a los negocios del oriente, y sur de la capital, así como el Centro Histórico, de acuerdo con la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope) de la Ciudad de México.
Del 9 al 12 de enero miles de maestros tomaron los aeropuertos de Oaxaca y Huatulco y en la misma capital del estado se apoderaron de la terminal de Autobuses de Oriente (ADO) y bloquearon el entronque de la autopista Oaxaca-México, además de una decena de gasolineras de la ciudad y municipios conurbados donde regalaron el combustible.
El 13 de enero vandalizaron cámaras de videovigilancia en distintos puntos de la capital de Oaxaca y su zona metropolitana. Primero retuvieron una grúa para el mantenimiento de los semáforos y la utilizaron para alcanzar las cámaras de la Secretaría de Seguridad Pública y las destruyeron con palos y tubos. En total destrozaron 16 equipos. Otro grupo bloqueo gasolineras en la misma capital del estado.
El 19 de enero viajaron a la Ciudad de México donde marcharon y realizaron un plantón afuera de la SEP.
Ahí tomaron una tarima y la proyectaron contra la puerta y como se rompió utilizaron los pedazos de madera para seguir golpeando la puerta, donde también intentaron prender fuego en protesta por la reforma educativa.
El 21 de enero la CNTE convocó a sus 81 mil miembros en la entidad a realizar su primer paro de labores del año, para exigir justicia y la aparición con vida de los 42 estudiantes y de la Normal Rural de Ayotzinapa, así como rechazar la aplicación de la reforma educativa federal.
Las acciones incluyeron protestas callejeras toma de casetas, de tiendas trasnacionales y gasolineras. Asimismo bloqueos a los accesos del aeropuerto internacional Benito Juárez de Oaxaca y de la terminal de autobuses de primera clase.
El 26 de enero efectuó su segunda suspensión de labores con acciones de protesta tanto en Oaxaca como en el Distrito Federal. Así los maestros marcharon sobre Avenida Zaragoza, pasando por Palacio de Justicia de la Nación, donde permanecieron una hora en mitin y después se fueron a la Cámara de Diputados, en la que realizaron un plantón de dos horas.
El martes pasado, luego de una mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación y los dirigentes de la CNTE, el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, informó que se llegó a un acuerdo a fin de cubrir los adeudos.

 

jueves, 12 de febrero de 2015

EL DIPUTADO EBRARD


Por: Pablo Hiriart. 12/feb/15. El Financiero.
Los amigos y defensores de Marcelo Ebrard lograron politizar el problema de la Línea 12, que es eminentemente técnico: los trenes, adjudicados sin licitación, no sirven para las vías, y el trazo de la vía está mal hecho. 
El desastre de una obra urbana de esa magnitud, en cualquier lugar del mundo trae consecuencias. Y aquí trae como consecuencia que a Ebrard lo hagan diputado plurinominal.
Nuestros políticos tienen al país de cabeza: cuando se señala la responsabilidad del exjefe de Gobierno en el fracaso de la Línea 12, le llueven invitaciones para hacerlo candidato.
PRD-PAN y PRI llegaron a un acuerdo para exonerar a Ebrard, sin pedirle cuentas.
Y así queremos un país mejor, mejores gobernantes y mejor clase política.
Una persona que no supervisó el gasto de 47 mil millones de pesos que estuvieron mal empleados, no puede ir alegremente tras una candidatura a diputado y alegar persecución política.
No se trata de echarle encima el Código Penal, pero sí que explique por qué hizo lo que hizo.
No puede ser que la Línea 12 haya tenido un costo superior al tren bala México-Querétaro, que no funcione, y que el responsable final del desastre acuse a Los Pinos de hostigarlo y con eso arregle todo.
La nota publicada el jueves por la reportera Nallely Ortigoza de EL FINANCIERO, explica que la Línea 12 costó, en su obra civil, 22 mil 67 millones de pesos, pero adicionalmente se tendrán que pagar mil 588 millones de dólares por los trenes, lo que equivale 25 mil 893 millones de pesos.
El total de la inversión, entonces, es de 47 mil 906 millones de pesos. A ello deben sumarse los 70 millones empleados en la detección de fallas, 188 millones de pesos al consorcio verificador, más lo que se paga a la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) para dar servicio a los usuarios varados, más todo lo que haya que pagar para rehacer lo que se hizo mal.
¿Cómo es posible que se alegue motivos políticos, ante tal desastre?
¿Por qué el PRD premia a Ebrard con una diputación plurinominal? Y detrás del PRD hacen fila Morena y Movimiento Ciudadano para llevarse a Ebrard como candidato.
La Línea 12 del Metro hubo que pararla porque ahí iba a ocurrir un accidente. ¿Qué explicación se hubiera dado de una tragedia así?
Lo que estamos viendo es un espectáculo único en el mundo, donde la izquierda sale a acusar a los investigadores, con el fin de ocultar una falla de 47 mil millones de pesos.
Hay presunción de dolo, dice la comisión de la Cámara de Diputados, y no hay evidencia más fuerte que haber pagado una cifra tan alta por una obra que no funciona.
López Obrador ha salido en auxilio de Marcelo Ebrard, al señalar que todo es una maniobra de Los Pinos. Ahí no importa el mega conflicto de interés del director del Proyecto Metro con su hermano el vicepresidente de la empresa constructora.
Politizaron el caso y la libraron.
Ahí está la obra, parada, porque las vías no sirven para esos trenes que se adquirieron sin concurso público, y aunque se cambien los trenes, el Metro no va a servir porque el trazo de las vías estuvo mal hecho.
El responsable de todo será diputado plurinominal.
Twitter: @PabloHiriart
Tomado de El Financiero

martes, 10 de febrero de 2015

La CNTE, insaciable

Manuel López San Martín
 
Ayer la vida de millones de capitalinos fue afectada por aquellos que gustan del amago y el caos para salirse con la suya. Los líderes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que desquiciaron la ciudad son provocadores profesionales. Viven del conflicto, de estirar la liga, ganar prebendas y lucrar con ellas.
A la CNTE lo que menos le preocupa es la educación, aunque sea ésa su bandera. Particularmente la sección 22 de Oaxaca es nociva. Allá ha generado pérdidas económicas millonarias, ha quebrado negocios y ha hecho que 1 millón 300 mil alumnos pierdan clases un día sí y otro también, lo que coloca a aquella entidad en el fondo de la tabla en cuanto a calidad en la educación.
Ahora decide traer “su” lucha a la capital y amaga con quedarse en plantón, hasta en tanto no se cumplan sus caprichos. ¿Qué pide? Dar marcha atrás a la reforma educativa o lo que es lo mismo: mantener como suyas las plazas magisteriales —lo que han repetido como disco rayado—, que se regularice a todos los trabajadores de Oaxaca
—aunque no estén trabajando y algunos dupliquen o tripliquen plazas— y que no les pague la federación.
El último punto es fundamental, porque a los maestros de la Coordinadora —como a cualquier otro profesor— que no estén censados no se les pagará. En otras palabras, los líderes de la CNTE quieren que se les dé dinero aun cuando no quede en claro a dónde irán a parar los recursos. Quieren, pues, mantener su botín y la opacidad de los recursos, sin rendirle cuentas a nadie. No quieren dar clases, pero quieren que se les pague como si asistieran; no quieren profesionalizarse ni evaluarse, pero quieren exigir como si lo hicieran; y ahora no quieren que todos los mexicanos podamos tener un censo confiable de profesores.
La CNTE no busca una mejora educativa, busca seguir secuestrando planteles, hacerse de plazas, no ser evaluada y mantener privilegios que pagamos todos. Ésa es la estrategia que les ha dado resultados. Para no ir más lejos, durante el plantón de 2013 en el DF ganaron 115 millones de pesos por bonos y “recursos para infraestructura”; lograron 10 mil plazas en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas, que permanecían como irregulares; obtuvieron impunidad: ninguna represalia penal o administrativa por las protestas de las últimas semanas; además, les pagaron los días que no trabajaron.
Son insaciables. Como insaciables son sus líderes que utilizan a quienes dicen representar y lucran política y económicamente con ellos. O, ¿qué pensará un maestro de Oaxaca que gana, si bien le va, 10 mil pesos mensuales, de que su líder se embolse miles de pesos al mes a sus costillas?
Rubén Núñez, líder de la sección 22, gana, sin dar clases, más de 90 mil pesos al mes. Él está detrás del plantón en la ciudad. ¿Con qué recursos opera? ¿Quién lo patrocina? ¿Quién está interesado en generar caos?
Desde el GDF han sido tolerantes ante las marchas y plantones —resolver los amagos de la CNTE está en la cancha del gobierno federal—, pero debe haber un límite. Ayer Héctor Serrano, secretario de Gobierno capitalino y operador de cabecera de Miguel Ángel Mancera, lo puso: si la Coordinadora se queda en plantón será desalojada. Así debe ser. Los capitalinos no podemos ser rehenes de unos cuantos.
-  Off the record... El hijo de Gabriel Quadri, ex candidato presidencial de Nueva Alianza —que será candidato a diputado plurinominal por ese partido—, también va por una curul, pero local. Hasta hace díasLuciano Quadri apuntaba a la jefatura delegacional de Xochimilco, pero con el acercamiento entre el Panal y el PRD las señales cambiaron. Será aspirante a la ALDF, desde donde buscará la coordinación del grupo, misma estrategia de su papá en la Cámara de Diputados. Van por el control del partido, pues.
- En boca cerrada... “Quedó pendiente porque la coyuntura política la ha consumido”
El presidente del Senado, el perredista Miguel Barbosa, pidió a los legisladores aprobar cuanto antes la reforma política del DF, que ha tenido un largo y tortuoso camino entre tanto manoseo.
Twitter: @MLopezSanMartin

Nacer pobre, nacer puro: hipocresía de izquierda

Rubén Cortés
 
El principal argumento de Sofío Ramírez para ser el candidato del PRD a gobernador de Guerrero es que nació “pobre”, en un estado que es “pobre” porque depende en 90 por ciento de los recursos de la Federación, en lugar de lo que produce.
Se lo dijo a Pascal Beltrán del Río en radio. Pero ¿asiste la razón al senador? Para empezar, debe quedar clara una premisa:
—La cuna no hace mejor ni peor. Hay pobrezas dignas y riquezas honestas, como pobrezas basadas en el parasitismo y riquezas asentadas en corrupción y maldad (“Detrás de toda gran fortuna hay un gran crimen”, escribió Balzac).
El gran problema de la izquierda mexicana es confundir al proletariado clasificado científicamente por Marx, con el lumpen proletariado, que son los maestros plantados en Reforma.
Éstos no son clase obrera, sino parásitos que cobran sin trabajar. Desde ayer tienen sin clases a un millón 300 mil alumnos en 14 mil escuelas de Oaxaca, un estado con tan bajo nivel educativo que necesitará 33 años para llegar a la cota del DF.
Son profesionales de la protesta. Aunque ganan en promedio 25 mil pesos mensuales, exigen que sea el estado el que les pague y no la SEP, porque a las autoridades locales las pueden chantajear más fácilmente, cerrando escuelas, carreteras, pueblos y ciudades.
No estamos ante una movilización de la clase trabajadora: son pícaros, pillos que viven del sudor ajeno. Uno de ellos es nuestro servidor público mejor pagado, tanto que gana más que Barack Obama, aun siendo “maestro” de la CNTE en Oaxaca.
Se llama Adolfo Zenteno Ramírez y cada mes percibe 603 mil 69 pesos de salario, mientras que el mandatario del país más poderoso gana el equivalente a unos 450 mil pesos mensuales. Su “categoría” es la de profesor investigador titular, pero no tiene a su cargo alumnos.
Es decir, ya son lumpen proletariado. Sin embargo, nuestra izquierda los defiende pensando que protegen a “los de abajo”, cuando en verdad amparan a vándalos que promueven los antivalores, que roban, destruyen y no respetan las leyes en el nombre de sus demandas.
Por eso, cuando llegan a legisladores son quienes toman tribunas y están en contra de todas las reformas; en el caso específico de éstos, la educativa, que establece las bases para el Servicio Profesional de Carrera Docente, con reglas claras y precisas.
Navegan con las banderas de la revolución, pero son lumpen. Y el lumpen nunca va a hacer una revolución. A lo más que llegan es a revueltas confusas, “anticientíficas” les llamó Marx.
Pero Marx se refería a otro tipo de lumpen, a los de Bakunin, que tenían al menos conciencia de clases.
Éstos son sólo parásitos.
ruben.cortes@razon.com.mx
Twitter:
 @ruben_cortes
http://www.razon.com.mx/spip.php?page=columnista&id_article=247372

lunes, 9 de febrero de 2015

El enemigo es la Coordinadora

 

Lo único que no se puede hacer es dejar la instrucción de varios estados en manos de vándalos con una agenda que nada tiene que ver con la educación.
Nada es más desestabilizador para la política nacional que las acciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y sus distintos aliados, que van desde organizaciones de base de grupos armados hasta movimientos como el que se ha vuelto a registrar en estos días en el Instituto Politécnico Nacional.
En ningún lugar el verdadero objetivo de estos grupos se ha puesto tanto de manifiesto como en Guerrero, donde el fin real, explícito, es que no haya elecciones, que no haya un poder constituido legalmente para que ese poder radique en “el pueblo”, o sea, en ellos mismos, en los grupos de la CETEG (la filial guerrerense de la CNTE). Allí tienen, incluso, su brazo armado en los grupos de autodefensa, que en realidad están relacionados íntimamente con el ERPI; controlan las normales rurales como la de Ayotzinapa; en las áreas de seguridad se asegura que tienen relación con algunos grupos criminales como Los Rojos, y manipulan, colocando como falsas víctimas a dirigentes suyos, a los familiares de los jóvenes desaparecidos en Iguala.
En los últimos días han escalado los enfrentamientos, con golpizas en Michoacán a padres de familia opuestos a sus dictados; han tomado en Guerrero las mismas oficinas públicas en las que estaban en reunión con las autoridades educativas; han secuestrado en Oaxaca a maestros de la sección 59 (que es parte del SNTE, no de la Coordinadora); una lista interminable de actos de vandalismo.
En unos días, el 26 de febrero, se cumplirán dos años de la detención deElba Esther Gordillo, un golpe más político que legal, que le granjeó simpatías a la entonces entrante administración Peña. Aquí dijimos entonces (y lo escribimos en el libro La élite y la raza, publicado por Taurus en diciembre de 2012), y lo hemos reiterado muchas veces, que por supuesto que el manejo de recursos de Gordillo era para muchos escandaloso y para otros cuestionable (aunque hasta el día de hoy el SNTE no ha presentado una sola denuncia por malos manejos de su exlideresa, lo que en los hechos tiene frenados los procesos en su contra), pero que en términos de la Reforma Educativa, Gordillo era una aliada, no una enemiga y que por supuesto para sacar esa reforma había que apoyarse en el sindicato nacional y marginar a la Coordinadora, que era el verdadero enemigo de la misma.
Alguien en la administración federal decidió que había que hacer exactamente lo contrario: se detuvo a Gordillo, se mantuvo durante mucho tiempo al margen al sindicato nacional dirigido ahora por Juan Díaz de la Torre y se otorgaron concesiones inéditas a los grupos de la Coordinadora (como negociar directamente con ellos en la Ciudad de México, cuando su ámbito de influencia es local, y la única interlocución federal siempre se había dado con el sindicato nacional). En otras palabras se marginó a más del 90% de los maestros para atender la agenda de poco menos del 10 por ciento.
Con el paso de los meses las cosas han cambiado en muchos aspectos de esa relación, pero lo que queda claro es que cualquiera que haya sido la estrategia en torno a la Coordinadora, es y ha sido un fracaso: el grupo es cada día más beligerante, tiene al borde de la ingobernabilidad un estado y emprende acciones desestabilizadoras constantes en por lo menos otros dos, está en el corazón de los mayores problemas políticos que vive este gobierno. Y, como consecuencia, la aplicación de la Reforma Educativa es incompleta, se ha perdido control y se ha debilitado la relación con un gremio como el magisterial, clave desde siempre para las distintas administraciones federales, priistas o panistas.
Nadie sabe qué sucederá en el futuro inmediato con la Coordinadora y todos sus satélites, legales e ilegales, pero sin duda, para implementar la Reforma Educativa se debe apelar mucho más a los maestros. Por supuesto que se los debe evaluar, censar, transparentar nóminas, calificar y actualizar sus conocimientos, pero lo único que no se puede hacer es dejar la instrucción de varios estados en manos de vándalos con una agenda que nada tiene que ver con la educación y cuyo objetivo es destruir el sistema político. La lucha política por sacar adelante la reforma, acabar con la impunidad y ganarse a la mayoría de maestros en los estados ocupados por la Coordinadora, la debe dar el gobierno y para eso necesita al sindicato nacional. Y en ese camino deberán hacer justicia, pero, además, rectificar muchos errores.
Sin derechos e inhumanos
Paloma Ruiz es una comunicadora conocida por todos los que estamos en esto desde hace años. Trabajó, como antes en muchos otros espacios, en la CNDH hasta el cambio de titular de esa dependencia. Desgraciadamente Paloma se ha visto aquejada de un cáncer muy agresivo y para tratarse requiere del seguro médico que le daba la Comisión. Pues bien, en pleno tratamiento, la CNDH decidió cancelar su seguro y dejarla sin tratamiento y sin resguardo alguno. Es una violación a sus derechos, y es un acto descaradamente inhumano.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Teologo de la Liberación.... Monseñor Romero...será beatificado

Monseñor Romero será beatificado con la venia de Francisco

La confirmación de que monseñor Romero será beatificado fue recibida con alegría también en Alemania, donde su figura ha inspirado a organizaciones de ayuda como la Iniciativa Cristiana Romero.

La “luz verde” la había dado ya el propio Papa en agosto pasado, al asegurar que no había impedimentos para beatificar a monseñor Óscar Arnulfo Romero. Después de que la Congregación para las Causas de los Santos reconociera en enero su martirio, dictaminando que el arzobispo de San Salvador fue asesinado en 1980 por “odio a la fe”, la aprobación del correspondiente decreto por parte del pontífice podía considerarse un hecho. Y, sin embargo, la noticia resuena como confirmación de los cambios que se están operando de la mano de Francisco. Porque Romero no solo fue símbolo de una Iglesia latinoamericana comprometida con la causa de los pobres y oprimidos, sino que su caso dejó en evidencia durante décadas las dificultades de la jerarquía vaticana para relacionarse con ese sector “progresista”, acusado por sus detractores de acercarse demasiado a la teología de la liberación. Por lo menos ésa es una de las explicaciones más frecuentes a la dilación de este proceso, que ahora da fruto a casi 35 años de su muerte.
“Monseñor Romero no era al comienzo tan progresista”, dice Albrecht Schwarzkopf, responsable del área de Centroamérica de la “Iniciativa Cristiana Romero”, una asociación civil alemana que respalda a comunidades de base en Nicaragua, El Salvador y otros países de la región. Hace notar que fue el asesinato del sacerdote jesuita Rutilio Grande, a quien lo unía una gran amistad, lo que le abrió los ojos, ya que el gobierno no cumplió su palabra de aclarar el crimen. “Lo que vio entonces fue que los que estaban siendo reprimidos eran principalmente pobres que intentaban articularse”, apunta Schwarzkopf. Desde entonces sus prédicas se fueron volviendo más duras, dando voz a quienes no la tenían. Hasta que las silenció la bala de un francotirador, que nunca llegó a ser identificado. Tras el término de la guerra civil salvadoreña, la Comisión de la Verdad que investigó los crímenes cometidos en este período atribuyó el asesinato a fuerzas de ultraderecha.

¿Afinidad con la Teología de la Liberación?

Pero, ¿llegó monseñor Romero a sumarse a la Teología de la Liberación en este proceso? “Alguna gente lo dice así. Siempre es difícil hace una división clara entre lo que es la teología para los pobres y la Teología de la Liberación”, indica Schwarzkopf, pero subraya: “Él afirmaba que hay que respetar los derechos humanos y entre ellos se cuenta la libertad de opinión. Y también iba más allá, atribuyendo gran importancia a la opción por los pobres”.

Una opción que también adoptó la Iglesia católica oficial, que no reprochaba a los teólogos de la liberación su lucha por la justicia social, sino reducir la salvación al plano terrenal. En la contienda política, en tanto, fueron tildados simplemente de “comunistas”, lo cual obedecía a una estratagema ideológica según el jesuita Martin Maier, especialista en la materia, quien aseguró hace un tiempo a DW: “Los principales representantes de la Teología de la Liberación, como Gustavo Gutiérrez, Ignacio Ellacuría y Jon Sobrino, han dejado en evidencia de modo convincente que de ningún modo hicieron suyo el marxismo como cosmovisión”.
Monseñor Romero, en una foto de 1977.


El papel de los jesuitas

Schwarzkopf hace notar que “los jesuitas jugaban un papel muy importante en ese momento en El Salvador, porque incluso tenían contactos con ambos bandos del conflicto e intentaban mediar”. Y eso los convirtió también en blanco de la violencia, que alcanzó otra de sus expresiones más brutales con el asesinato de Ignacio Ellacuría y otros sacerdotes jesuitas en noviembre de 1989. Jon Sobrino, que había colaborado con monseñor Romero, se salvó de la masacre ya que se encontraba dictando una conferencia en Tailandia.

Su relación con Sobrino, a quien la Congregación para la Doctrina de la Fe llamó la atención durante el pontificado de Benedicto XVI por restar divinidad a la figura de Jesucristo, humanizándola demasiado, puede haber influido en retrasar la causa de Romero en el Vaticano. “El Papa anterior no quería que alguien de quien se decía que era cercano a la Teología de la Liberación fuera llevado a un proceso de beatificación”, opina el encargado de Centroamérica en la Iniciativa Cristiana Romero.

Pero ahora soplan nuevos vientos, desde la llegada al Vaticano de Jorge Mario Bergoglio, latinoamericano y jesuita. “Yo creo que para el papa Francisco es muy importante que tengan más voz los diferentes continentes y no solo se escuche la de Roma. Allí residen muchas esperanzas y la futura beatificación de Romero es una señal importante que apoya esa tendencia”, concluye Schwarzkopf.

La izquierda quiere encubrir a Ebrard

Por Pablo Hiriart.
La izquierda no aprende. No se le hizo suficiente con el quemón de Iguala, y ahora quiere impedir que se investigue a Ebrard por la Línea 12.
Aún más, lo buscan proteger con una diputación para blindarlo con fuero.
Igualito a como hicieron con Julio César Godoy Toscano, hermano del exgobernador de Michoacán y prófugo de la justicia.
Ante la magnitud de un fraude como el de la Línea Dorada, la izquierda no puede oponerse a que Marcelo Ebrard sea investigado.
Para defender lo indefendible sacan a relucir, otra vez, el caso de Monex o de la “casa blanca”.
¿No es la izquierda la que enarbola los principios de rectitud moral, de limpieza y de honestidad? Ahora que están frente a la opacidad de una obra pública multimillonaria, quieren que se oculten las cosas.
Para ocultarla, politizan. Como Ebrard fue a una reunión de la Comisión de la Línea 12 y le negaron el uso de la palabra, entonces alegan que se faltó al derecho de audiencia y al debido proceso.
Pamplinas. Ebrard va a comparecer, pero no cuando él quiera ni donde él diga. Lo hará en los próximos días ante la Comisión Legislativa y seguramente ante la Procuraduría General de la República.
El hombre de la “honestidad valiente”, López Obrador, acusó a Los Pinos de fabricarle un proceso a Ebrard.
¿De veras? ¿Quién mandó a hacer los informes a Systra para determinar las fallas de la Línea 12? ¿Los Pinos? No señor. Los mandó hacer el Gobierno del DF que encabeza Miguel Ángel Mancera.
No les interesa la honestidad ni saber dónde quedó el dinero de una obra inútil que está parada, sino cubrir a un posible infractor o cuando menos negligente.
PRD-PT-MC y Morena no aprendieron nada después de haber hecho candidato a la alcaldía de Iguala a un delincuente, José Luis Abarca, cuyo mandato terminó en el peor crimen de las últimas décadas.
También se la jugaron con Julio César Godoy Toscano para diputado por Lázaro Cárdenas, a pesar de estar involucrado con La Tuta. Lo escondieron en una camioneta y lo tuvieron refugiado en la oficina de su coordinador parlamentario, hasta que tuvo fuero y huyó.
Una línea que estaba presupuestada en 12 mil millones de pesos terminó costando 22 mil millones, de los cuales 60 por ciento fueron recursos federales.
La línea no sirve, y la izquierda se opone a que se investigue a Ebrard, a pesar de que el costo total de la obra (incluyendo los trenes que no sirven) asciende a 44 mil millones de pesos.
Sólo en estudios para determinar qué se hizo mal en la Línea 12, el Gobierno del DF se ha gastado 72 millones de pesos, más 100 millones de pesos en la renta de camiones de la Red de Transporte Público, para paliar en parte la ausencia de medios de movilización para la gente que afectó el fracaso de la Línea Dorada.
El preinforme de la Comisión dice lo mismo que los estudios de Systra: “La Línea 12 se construyó con trenes equivocados, sobre vías equivocadas y con un trazo equivocado”.
Y hay un sobrecosto de tres mil millones de pesos porque se compraron a un tipo de cambio peso-dólar muy diferente al vigente cuando se firmaron los contratos.
¿Que no se investigue? ¿Es una trampa política? Ahí está la obra parada, para atestiguar que se hizo mal, y la quieren esconder.
Twitter:@PabloHiriart

AMLO, el leal

Miércoles, 4 febrero 2015 por Carlos Loret de Mola

Cuando alguno de sus rivales es señalado aunque sea nebulosamente de haber cometido cualquier asomo de acto indebido, Andrés Manuel López Obrador es implacable, intransigente. Le prodiga todo tipo de adjetivos infamantes y exige el mayor de los castigos.
Pero si surgen evidencias contundentes de malos manejos o incluso delitos entre alguno de los suyos, el caudillo tiende su manto protector y se queja de una conspiración —el compló, que le llama—, una persecución política ordenada por la mafia del poder.
Son dos medidas. Para sus amigos, impunidad y gracia. Para sus enemigos, justicia y asedio.
¿Por qué López Obrador es tan flagrante en no medir con la misma vara?
Algunos que han estado cerca de él lo atribuyen a una reacción instintiva por evitar que la responsabilidad de cualquier conducta reprobable llegue a él directamente. Otros encuentran en este manto protector del caudillo la explicación de que se produzca entre su gente una lealtad fanática que deriva en que dentro de su partido político todos responden a coro a sus instrucciones, y rechazan con vehemencia ya no digamos alguna acusación sino hasta la menor crítica a López Obrador.
Si él condena, los suyos acatan la señal y hacen lo propio con fiereza. Si absuelve, también. Ejemplos sobran:
Cuando Marcelo Ebrard hizo pública su intención de disputarle la candidatura presidencial de la izquierda, el lopezobradorismo se volvió de inmediato antiebrardista y el entonces jefe de gobierno capitalino recibió todo tipo de acusaciones. Ahora que Marcelo está a la vera de López Obrador, Ebrard es digno de defensa y todas las irregularidades en la Línea 12 del Metro son una invención de Los Pinos para descarrilar los proyectos políticos de Marcelo (¿cuáles?).
A partir de eso, el discurso de los seguidores de Morena es en defensa del ex jefe de gobierno. Si hay sustancia o no en las acusaciones, si existen evidencias firmes o no, es lo de menos. La señal está dada.
Cuando estalló el caso Iguala, López Obrador fue incapaz de hacer, no digamos una condena, sino un deslinde claro de Lázaro Mazón, su operador en Guerrero, y padrino político y financiero del alcalde criminal Abarca y su esposa. Mazón perdió la candidatura a gobernador que le había otorgado el líder, pero nunca hubo una sola declaración de López Obrador por lo menos para exigirle explicaciones.
Ebrard, Mazón, Bejarano con sus ligas de dinero, Ponce en Las Vegas a quien le dio justo el tiempo suficiente para que escapara, las denuncias contra Bartlett por presuntos actos criminales ante las que se tapa los ojos, los fraudes electorales de Guadarrama, Encinas que ayudó a escapar a un diputado acusado de crimen organizado, los dineros de Anaya y Dante… la lista es larga.
Gozan de la protección del líder. Y responden de igual manera. Lealtad por lealtad. Impunidad por impunidad. Saben también que si el momento lo exige, puede venir de él una condena, implacable. También es larga la lista de quienes la han padecido. Si eran culpables… es lo de menos.
SACIAMORBOS
Y hoy se van a exhibir… de nuevo.

Desaparición forzada

 
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
04 Feb. 2015

"Da luz y la oscuridad desaparecerá por sí misma".

Erasmo


A muchos sorprende que los padres de los normalistas y los activistas del movimiento de Ayotzinapa insistan en que los jóvenes desaparecidos están vivos. De hecho, el movimiento hace poco o ningún caso a los tres jóvenes que murieron el 26 y 27 de septiembre y cuyos cuerpos quedaron en Iguala. La identificación por prueba de ADN de uno de los desaparecidos, Alexander Mora Venancio, de 19 años de edad, entre los restos quemados que se encontraron en el basurero de Cocula, no ha hecho que se extinga la exigencia de "Vivos se los llevaron, vivos los queremos".

¿Por qué este rechazo a los indicios que señalan de manera abrumadora que los jóvenes están muertos? ¿Realmente piensan los padres y los líderes del movimiento que los normalistas están detenidos en algún cuartel del Ejército? Es poco probable. Pero el movimiento tiene incentivos para mantener que los estudiantes están vivos. Por eso la reacción fue tan fuerte y negativa cuando el padre Alejandro Solalinde, un aliado natural del movimiento, reveló inicialmente que los normalistas habían sido ejecutados y quemados. Es importante sostener que los jóvenes están vivos... aunque no lo estén.

Una de las razones es que la legislación mexicana sanciona con mayor severidad la "desaparición forzada" que el homicidio. Según el artículo 215-A del Código Penal Federal, "comete el delito de desaparición forzada de personas el servidor público que, independiente de que haya participado en la detención legal o ilegal de una o varias personas, propicie o mantenga dolosamente su ocultamiento bajo cualquier forma de detención". La pena va de cinco a 40 años de cárcel. Pero ahí no radica el meollo del tema, sino en el hecho de que el delito no prescribe mientras no aparezca la persona o el cadáver de la persona desaparecida.

La pena por homicidio en el Código Penal Federal, artículo 148 bis, es de 15 a 40 años de cárcel además de una multa de 400 a 1,200 días de salario mínimo. La pena máxima es la misma. Pero en el homicidio la acción penal prescribe "en un plazo igual al término medio aritmético de la pena privativa de la libertad".

Esta diferencia explica en parte la insistencia de que los normalistas están vivos. La falta de prescripción permite que un crimen se mantenga como bandera política durante mucho tiempo más que un asesinato. Quizá por eso el movimiento no ha prestado atención a los dos normalistas abatidos por la Policía municipal de Iguala en la noche del 26 de septiembre ni al que fue desollado y cuyo cuerpo apareció en la madrugada del 27.

Pero hay otra razón por la que el movimiento insiste en impulsar una acusación de desaparición forzada. Este delito sólo puede cometerlo un servidor público. Para un movimiento empeñado en demostrar que el Estado es el verdadero responsable de la desaparición o muerte de los 43 normalistas, esta figura es ideal porque involucra directamente al Estado.

Por lo pronto el propio Gobierno mexicano ha reconocido ante el Comité de Desapariciones Forzadas de las Naciones Unidas que el problema sigue existiendo en el País. Esto no significa que reconozca que los normalistas de Ayotzinapa están detenidos de manera ilegal en algún cuartel militar. Las autoridades avalan la versión del secuestro, ejecución y quema de los normalistas que ha presentado la PGR.

El Comité de la ONU ha propuesto al Gobierno mexicano que cree una fiscalía especial para el tema de las desapariciones forzadas. Ojalá que así de fácil se solucionaran estos temas. La experiencia de nuestro País con las fiscalías especiales ha sido muy negativa. Pero si el crimen de la desaparición forzada es especial, también se quiere que lo sea la forma en que se investiga y en que se persigue.



NO COMPRA NI ADJUDICA

Dice Enrique Peña Nieto que "el Presidente no adjudica compras ni obras". Por eso no ha habido conflicto de intereses por las casas adquiridas a proveedores del Gobierno. Me parece que el Presidente se equivoca. Con razón argumenta que la corrupción es un problema cultural. 

@SergioSarmiento


Leer más: http://www.mural.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=55521#ixzz3QmefnPra 

martes, 3 de febrero de 2015

Los hicimos polvo, nunca los van a encontrar

Jorge Fernández Menéndez 29/01/2015 01:26         
Los hicimos polvo, nunca los van a encontrar
El informe final de la PGR sobre el caso Iguala puede no ser una verdad histórica, ésa se establecerá con el paso de los años, pero sí una investigación que otorga certeza jurídica a las autoridades y a los familiares de las víctimas para saber qué sucedió la infausta noche del 26 de septiembre pasado. Es la investigación más profunda y precisa que se ha realizado en nuestro país sobre un caso criminal y está corroborada por estudios periciales de todo tipo, incluyendo el ADN de una de las víctimas; por un centenar de detenidos, por las declaraciones de autores materiales, intelectuales y cómplices.
El hecho es que la masacre de Iguala no fue el fruto de una operación represiva del Estado mexicano contra sus opositores políticos, sino una operación de represalia de un grupo criminal, los Guerreros Unidos, que manejaba a las autoridades de varios municipios, incluyendo Iguala y Cocula, contra quienes consideraba sus rivales en el terreno criminal, Los Rojos, con fuerte influencia en la Normal de Ayotzinapa. Es terrible, pero es así.
Por eso mismo desde hace meses hemos insistido con una pregunta a la que no se responde: ¿quién decidió enviar a los estudiantes de Ayotzinapa a 200 kilómetros de su escuela, a la casa de sus enemigos? ¿Por qué salvo tres de los integrantes del contingente, los demás eran jóvenes de nuevo ingreso que ni sabían a dónde iban (les habían dicho que irían a botear a Chilpancingo)? ¿Quiénes y por qué mandaron a esos jóvenes al matadero?
Parte de la respuesta está en las confesiones de los autores materiales e intelectuales detenidos. Uno de ellos dice que en el interrogatorio que hace a los jóvenes antes de matarlos, tres se reconocen como líderes, uno acepta ser parte de Los Rojos, y ese mismo dice que el director de la Normal, José Luis Hernández (quien por cierto nunca ha dado la cara ante estos hechos y denuncias) es uno de los jefes de Los Rojos. Es importante esa declaración, porque junto con la de otros detenidos, como los policías municipales de Iguala y Cocula, así como la del propio líder de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias, detenido en Morelos, explica por qué siempre creyeron que el contingente era parte de un comando que buscaba acabar con los mandos de Guerreros Unidos en Iguala. Por eso, el grado de violencia y aniquilamiento, que ya habían realizado en el mismo basurero con otros “enemigos” que intentaban operar en la zona.
Por eso hay que ahondar en esa línea de investigación que puede llevar a otros responsables, además del centenar de ya detenidos. Faltan, por supuesto, el jefe de la policía de Iguala, Felipe Flores, responsable directo del primer operativo. Pero falta también realizar una investigación en torno a José Luis Hernández, director de la Normal, acusado de ser parte de Los Rojos, y a los principales mandos de esa escuela. Una relación que explicaría, por ejemplo, el involucramiento de la CETEG, a la que indirectamente pertenece la Normal, y que explica también por qué personajes de la propia Coordinadora se han apropiado del movimiento de los familiares, colocando como vocero a Felipe de la Cruz, quien, en realidad, no es familiar de víctima alguna, pero sí dirigente de la CETEG, o como abogado a Vidulfo Rosales (quien no acepta que le pregunten qué hacían y quién había mandado a los jóvenes a Iguala porque “eso no es importante”), ligado a la CETEG, pero también a organismos cercanísimos al ERPI. Eso explicaría, incluso, por qué el ERPI ha declarado la guerra a Guerreros Unidos pero no a Los Rojos, por ejemplo.
Y por eso hay que investigar al exgobernador Ángel Aguirre. Primero, por su inacción el día de los hechos y los posteriores, pero también porque Los Rojos son quienes controlan Chilpancingo y toda la zona cercana a la capital del estado, son los que han asesinado a empresarios locales y figuras de la oposición y nunca se les tocó ni con el pétalo de una rosa. Y, además, para explicar su relación con la señora María de los Ángeles Pineda, esposa del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, tanto como la relación de Abarca con Lázaro Mazón, secretario de salud de Aguirre, exalcalde, amigo cercanísimo del alcalde y precandidato de Morena para gobernador del estado.
Y falta también una figura clave, el principal operador de Guerreros Unidos en Iguala, este personaje llamado El Gil, que es quien comandó todo el operativo, incluyendo las policías de Iguala y Cocula. La noche del 26 de septiembre, El Gil le envió un mensaje a su jefe, Sidronio, que estaba en Valle de Bravo, donde le dice: “Nos atacaron Los Rojos, nos estamos defendiendo”. Y en el mensaje del día siguiente le escribe: “Los hicimos polvo y los echamos al agua, nunca los van a encontrar”. Ambos mensajes son pruebas periciales incluidas en la investigación y sus órdenes confirmadas por muchos de los detenidos, incluyendo cuatro de los autores materiales de la muerte e incineración de los jóvenes. Cuatro de los que los hicieron polvo

http://www.excelsior.com.mx/opinion/jorge-fernandez-menendez/2015/01/29/1005344#.VMpMvaoLdOo.email